La fracturada extrema derecha alemana se reúne antes de las legislativas

Por Deborah COLE
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La líder del partido alemán de extrema derecha AfD, Frauke Petry, en una rueda de prensa en Berlín, el 22 de febrero de 2016

El partido alemán de extrema derecha Alternativa para Alemania (AfD, por sus siglas en alemán), celebrará este fin de semana un congreso para intentar superar la guerra de líderes y adoptar una estrategia que lleve a la formación a la victoria en las legislativas de septiembre.

La reunión de los delegados del AfD -el sábado y el domingo en Colonia- se celebra en condiciones particulares, con una manifestación que podría reunir hasta a 50.000 personas y un dispositivo de seguridad con 4.000 policías.

Durante el congreso del año pasado, hubo disturbios atribuidos a la extrema izquierda.

El ambiente, en esta ocasión, estará crispado por las profundas fracturas dentro del partido. Por un lado, están los 'realistas', que no quieren que el AfD se asimile a la extrema derecha, y por otro, los que defienden una "oposición fundamental" al sistema.

La pelea interna coincide con una caída en la popularidad de partido, liberal en lo económico y que se reivindica como euroescéptico, en contra del islam y defensor de los valores familiares tradicionales.

Una de las líderes del AfD y representante de la corriente 'realista', Frauke Petry, de 41 años, dio un paso adelante al atacar el miércoles a sus adversarios en un vídeo en Facebook.

"La imagen del AfD ha estado marcada por las provocaciones extremas de algunos representantes" dice en el vídeo, donde Petry, embarazada por quinta vez, afirma que las "tensiones internas" y los deslices racistas han creado "una erosión drástica del potencial electoral" del partido.

Sin tener mayoría en la formación, propone, en un documento de 78 páginas, una estrategia de "Realpolitik" para llevar el partido al poder en 2021.

Para demostrar que no se trata de una ambición personal, Petry renunció a ser cabeza de lista en las legislativas del próximo 24 de septiembre.

- Enfrentamientos -

Queda por ver cuál será la reacción de los 'duros' del partido, entre ellos Alexander Gauland, de 76 años y con mucho apoyo en el este de Alemania, el gran bastión electoral del AfD.

Hasta ahora, Gauland ha sabido resistir a los ataques de su compañera e incluso frenó la expulsión de responsables del partido que hicieron controvertidas declaraciones sobre el nazismo.

"Parece que este fin de semana en Colonia pasará lo que tenía que pasar en el AfD, un gran enfrentamiento o incluso la escisión", resume el periódico Suddeutsche Zeitung.

Hasta hace poco, el AfD sumaba éxito tras éxito, logrando incluso escaños en 11 de las 16 asambleas regionales alemanas.

Su avance fue particularmente fuerte en 2015 y 2016, cuando la canciller Angela Merkel abrió las puertas a más de un millón de solicitantes de asilo.

Los sondeos atribuían entonces al AfD hasta un 15% en intención de voto. Sin embargo, AfD ha bajado desde enero hasta el 8-11%, pero sigue en un nivel histórico para un partido de este tipo en la Alemania de posguerra.

Aún así, el partido parece estar lejos de alcanzar en septiembre un resultado en las legislativas que le permita convertirse en el tercer partido del país.

La reciente subida de la popularidad de Merkel y el nuevo liderazgo del socialdemócrata Martin Schulz también son malas noticias para el AfD.

Según el politólogo Hajo Funke, de la Universidad Libre de Berlín, las victorias por sorpresa del Brexit en Gran Bretaña y de Donald Trump en Estados Unidos han vuelto a movilizar al electorado a favor de los partidos tradicionalmente proeuropeos.

"El AfD sería mortal para la identidad alemana contemporánea, para sus fuertes vínculos en Europa, para su estatuto de nación exportadora. Y, a medida que se acerquen las elecciones, esto estará cada vez más claro" para los electores, vaticina.

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