Quiroprácticos de EEUU ponen en peligro a sus pacientes dándoles información falsa sobre el coronavirus

La desinformación y las ideas equívocas que han circulado en torno al Covid-19 son ingentes, y han provenido incluso desde la Casa Blanca, desde donde el presidente Donald Trump ha promovido, sin evidencia científica suficiente y apropiada, posibles tratamientos contra el coronavirus e incluso sugirió que inyectarse desinfectante podría matar el patógeno dentro del cuerpo del paciente.

A ese coro se han sumado otras voces, que han difundido ideas y supuestos tratamientos que no solo carecen de suficiente base médico-científica sino que pueden resultar peligrosos.

Uno de ellos es el quiropráctico Eric Nepute, que tiene una clínica en Missouri y ha difundido en redes sociales nociones que médicos y quiroprácticos han considerado falsas y de alto riesgo.

El quiropráctico Eric Nepute. (Facebook/Eric Nepute)

En abril pasado, un video de Nepute se hizo viral en redes sociales. En él, Nepute promovió ingerir quinina y zinc para combatir el coronavirus, de acuerdo a BuzzFeed. Para ingerir quinina, recomendó beber agua tónica (también conocida como aguaquina) y mencionó específicamente la de  la marca Schweppes.

“La quinina actúa de modo similar a la hidroxicloroquina… La quinina actúa como una cadena de transporte para permitir que nutrientes lleguen a las células. Se lo digo a todos ahora: si alguien tiene síntomas similares a la gripe, si tiene síntomas del Covid-19, el resfriado, la influenza, lo que sea, vaya y tome quinina y/o agua tónica Schweppes… Todos deben compartir esto porque hay mucha idiotez actualmente y todos necesitan saberlo. Voy a expresar algo de sentido común  porque muchas personas no están prestando atención a esto. Vaya y tome quinina y algo de zinc”.

El video fue visto el mes pasado 21 millones de veces.

Pero aunque invoca supuestos efectos de esas sustancias y habla de promover el sentido común, las afirmaciones de Nepute están equivocadas, de acuerdo a numerosos médicos y científicos.

Por ejemplo, aunque Trump la promovió sustantivamente y conflictivamente, el medicamente antimalaria hidroxicloroquina no ha mostrado en estudios clínicos ser realmente efectivo contra el Covid-19 y, en cambio, de acuerdo a testimonios de científicos que han conducido estudios en pacientes hospitalizados con coronavirus, incrementa la posibilidad de complicaciones cardiacas. La quinina, que también se ha usado contra la malaria, no tendría tampoco efectos probados para proteger al organismo del coronavirus.

“No hay nada en la literatura sobre quinina y el Covid-19”, dijo a BuzzFeed el doctor Luis Ostrosky, del Centro de Ciencias de la Salud en Houston de la Universidad de Texas. Y añadió que si bien el tomar pastillas de zinc puede aliviar síntomas del resfriado, eso no significa que proteja del Covid-19 o aminore sus síntomas. Incluso, el zinc puede provocar reacciones gastrointestinales adversas, advirtió Ostrosky.

El entendimiento que Nepute tiene de la quinina y el agua tónica estaría en sí errado: de acuerdo al portal Snopes, la Administración Federal de Alimentos y Medicamentos (FDA) limita la cantidad de quinina en el agua tónica a 83 partes por millón. En cambio, se indica, para tratar la malaria se recomienda una dosis de 648 miligramos cada 8 horas durante 7 días, lo que equivale a beber 12 litros de agua tónica Schweppes cada ocho horas. Así, en realidad la cantidad de quinina en el agua tónica no es médicamente relevante, eso al margen de cualquier efecto que pudiera o no tener ante enfermedades infecciosas.

El contenido de quinina en  el agua tónica no es equivalente a las dosis de fármacos como la hidroxicloroquina usada contra la malaria y, en todo caso, como a la postre parece claro, ese fármaco no ha mostrado, con evidencia médico-científica suficiente y más allá de lo anecdótico, ser útil contra el Covid-19 en pacientes.

Otros médicos, como la doctora Ravina Kullar, expresaron su temor de que personas puedan sufrir una sobredosis de zinc o de quinina, al ingerir cantidades excesivas de esas sustancias. Y también preocupa que individuos supongan que por haber ingerido esas sustancias pueden omitir prácticas para prevenir el contagio de coronavirus como el distanciamiento social y la no interacción en grupos de más de 10 personas.

El agua tónica Schweppes contiene bajas cantidades de quinina, pero ni esa sustancia ni esa bebeida protegen contra el coronavirus. (Getty Images)

Es el mismo caso de la afirmación de Nepute de que si las personas se mantienen sanas y con un sistema inmune fuerte (por ello él recomienda también ingerir vitaminas) no tienen de qué preocuparse del coronavirus. Un organismo saludable es siempre deseable y reduce los riesgos de enfermar, pero no hace a las personas inmunes del coronavirus ni debe infundirles una falsa noción de seguridad.

En realidad, como se ha reportado, muchas personas jóvenes y saludables han enfermado y fallecido a causa del Covid-19.

La propia Academia Americana de Quiroprácticos dijo que sus miembros no deben difundir desinformación sobre la epidemia de Covid-19 e indican que han de seguir los lineamientos del Centro de Prevención y Control de Enfermedades (CDC).

Esto porque, de acuerdo a BuzzFeed, otros quiroprácticos, que no son médicos, han difundido otras nociones erradas en torno a la epidemia e incluso teorías conspirativas, como afirmar que el conteo de fallecimientos por Covid-19 es falso o que la tecnología celular 5G causó el coronavirus.

No puede generalizarse que los quiroprácticos en general desinformen a la población. En realidad se trataría de casos específicos, pero que han sido especialmente notorios y potencialmente peligrosos, pues quienes crean sus afirmaciones no solo pueden exponerse a sustancias que no les serán de ayuda, sino que pueden tener efectos secundarios nocivos y hacerlos evitar prácticas probadas de prevención del contagio.

Así, para obtener medidas y recomendaciones para prevenir el contagio de coronavirus y atender el Covid-19, se concluye en Snope, ha de recurrirse a fuentes científicamente acreditadas, como el CDC, la Organización Mundial de la Salud, y a médicos especializados en enfermedades infecciosas, virología, inmunología y respuesta ante pandemias.