La despedida del periodista Carlos Fresneda a su hijo, uno de los grafiteros arrollados por un tren en Londres

El pasado lunes los medios españoles se hacían eco de la muerte en Londres de tres grafiteros arrollados por un tren. Uno de ellos, Alberto, un joven de 19 años, era hijo de Carlos Fresneda, corresponsal de El Mundo en la capital británica. Una semana después del suceso, el periodista ha escrito una carta de despedida a su hijo, ‘Querido Alberto’, llena de emoción y recuerdos en la que se dirige a él directamente: “Tuviste muchas vidas en tu corta vida de 19 años”.

Fue la madrugada del domingo, un tren -creen que sin pasajeros y fuera de servicio- arrollaba a tres personas a su paso por la estación de Loughborough, al sur de Londres. Estaban pintando grafitis y fue el maquinista de otro convoy quien se dio cuenta de lo sucedido alertando a las autoridades a primera hora de la mañana. Fue entonces cuando acudieron al lugar y se encontraron los cadáveres de tres hombres.

Al principio no se sabía más que eso, que eran tres hombres. La noticia le llegó a Carlos Fresneda, corresponsal de El Mundo, quien, como relata en su texto publicado ayer, decidió esperar a tener más datos para comunicárselo al periódico. Pensó que era un suceso local y en ningún momento pensó que su hijo sería una de las víctimas. Les había dicho que iría a casa a cenar, pero nunca lo hizo. Como no era la primera vez que no dormía en casa, su ausencia no les puso sobre aviso.

“Al menos me queda el consuelo de haberte visto el último día de tu vida. Yo llegué de viaje a tiempo para la comida, tú pensabas ya salir y era absurdo intentar retenerte”, comienza el artículo titulado “Querido Alberto” con el que el periodista ha querido despedirse y homenajear a su hijo públicamente.

De él su padre explica que tuvo “muchas vidas” en su “corta vida de 19 años”. Todo lo que fue y lo que ya no podrá ser. Artista del grafiti, diseñador gráfico, dibujante de cómics, emprendedor… Iba a entrar en el London College of Communication. Con doble nacionalidad, estadounidense y española, Alberto Fresneda nació en Estados Unidos, donde su padre recuerda que conoció a Julio Anguita, corresponsal de El Mundo fallecido en la guerra de Irak.

Alberto Fresneda, hijo del corresponsal de ‘El Mundo’ en Londres. Carlos Fresneda, fue uno de los tres grafiteros que fallecieron la semana pasada arrollados por un tren. (Foto: Yui Mok/PA via AP)

Dos tragedias que se dan la mano en el texto cargado de emotividad, dolor y recuerdos en le que Fresneda repasa la vida de su hijo y habla de la “terrible premonición” de la madre de Alberto esa misma mañana, antes de que les comunicasen que su hijo era uno de los tres hombres fallecidos en la estación del sur de Londres que luego visitaron intentando entender qué hacía allí y cómo podía haber sucedido todo.

“Esa misma mañana”, escribe Fresneda, “ella había tenido una terrible premonición. En la estación de Finchley Road vio varios tags tuyos que debían ser recientes: Trip, Trip, Rip… Una columna le impidió ver la «T» en la última firma y sintió una punzada en el corazón”.

El corresponsal de El Mundo hace hincapié la creatividad de su hijo, su talento para todo lo que tuviese que ver con el arte y con crear, su carácter abierto. Reconoce que “a veces nos temimos un trágico final. Intentábamos persuadirte para que abandonaras el grafiti. Te decíamos de una y mil maneras: mantén viva tu creatividad, pero no arriesgues tu vida. Te advertíamos de lo peligrosa que estaba la ciudad”.

En su despedida, Fresneda le cuenta a su hijo cómo, junto a sus amigos, han llorado en el altar callejero que le han levantado y “hemos revivido tus muchas vidas y te hemos imaginado como tu querido Snoopy, volando allá en lo alto, y tramando tu próxima reencarnación”.

El texto, que puede leer completo en la web de El Mundo, ha despertado una oleada de cariño y apoyos en Twitter, donde Carlos Fresneda no ha dejado de recibir mensajes de condolencia y alabanzas a un artículo “difícil de leer” pero “hermoso”.