La culpa es del balcón


Tres jóvenes muertos, por balconing, en lo que llevamos de verano.

La culpa de que turistas borrachos –y/o drogados- mueran tras caer al vacío por saltar de balcón en balcón no es de ellos, ni del alcohol, ni de su cabeza de chorlito.

La culpa es de los balcones españoles.

Porque, claro, en España tenemos la costumbre de tener balcones en casas. Y en los hoteles. Y resulta que en las viviendas británicas no. Y, claro, los jóvenes vienen, se emborrachan, salen al balcón y como entran en una dimensión desconocida, no saben dónde termina y el balcón y dónde comienza el vacío.

No es broma. Tal cual.

Tal cual lo ha dicho el cónsul de Reino Unido en Barcelona –representante de los británicos en Cataluña, Aragón, Andorra y Baleares-. "Los británicos no suelen vivir en pisos con balcón (…)" Y, claro, no están acostumbrados.


En declaraciones al Diari de Mallorca Lloyd Milen dice que sus compatriotas no se tiran de los balcones mallorquines, sino que se caen de manera accidental.

¿Y el alcohol sin control, las borracheras, la droga, la fiesta, la poca cabeza? ¿Qué hay de todo eso?

Claro, que para el cónsul también tiene la culpa otra cosa: la medida de las copas en España. Que aquí las cargamos mucho de alcohol, dice.

La novia de uno de los turistas fallecidos este año apunta a otra causa: las barandillas. Que las barandillas de los balcones españoles son muy bajitas. Que deberían ser más altas.

"Mi novio perdió la vida el pasado mes tras caer de un balcón en Magaluf, pero Freddie no ha sido el primero, y probablemente no será el último que morira tras caer por un balcón en el extranjero. Esto pasa mucho por todas las partes del mundo, pero parece que la mayoría pasan en España y en islas españolas. En España, la altura legal de las barandillas es de 1,09 metros, lo que supone una media que llama a los accidentes”.

Y, todo esto, ¿cuánto nos cuesta? Más de 50 millones al año en servicios médicos, según la consejería de Salud de Balares. Un politraumatismo por 'balconing' cuesta desde 40.000 a 500.000 euros.