La Confederaciones llegó al Maracaná, en jornada de victorias para Italia y España

La Copa FIFA Confederaciones llegó a Rio de Janeiro con el triunfo de Italia ante México (2-1), actores principales de una tarde de domingo con fiesta y dolor, fútbol y balas de goma, que además marcó el regreso del estadio Maracaná a los grandes acontecimientos deportivos.

En Recife, horas después, continuaron los contrastes. España, actual campeón mundial y bicampeón europeo, venció a Uruguay 2-1, monarca de América, en una lección magistral de fútbol ante un equipo que no pudo demostrar nada.

Cerrado para reformas desde hace dos años y medio, el llamado 'templo del fútbol brasileño' reabrió sus puertas para el balompié oficial con el partido más importante sobre su césped desde la final de la Copa América-1989.

A escasos metros del templo, la policía dispersó con balas de goma y gases lacrimógenos a unos 3.000 'herejes' que reclamaban por lo que consideran excesivos gastos públicos en estadios en un país que, pese al crecimiento económico, muestra profundas diferencias sociales y fallas en su infraestructura.

Adentro, en medio de la vibración al que fue sometido el Maracaná por los 73.123 espectadores que asistieron al partido, Andrea Pirlo de tiro libre a los 27 minutos, Javier 'Chicharito' Hernández a los 34 de tiro penal y Mario Balotelli al 78 marcaron las máximas emociones de una tarde que fue cayendo poco a poco sobre el estadio.

"Brasil le ganó ayer a Japón 3-0 en la apertura de la Copa Confederaciones, pero Japón está mucho más avanzado que Brasil en tecnología, en salud y educación", se lamentó Julia, una estudiante de 21 años que no quiso dar su apellido y protestaba en los alrededores del estadio.

"Hoy juega Balotelli", gritaba en tanto un chico en las tribunas del Maracaná, a las que concurrió vestido con la camiseta 'azzurra' y acompañado por su abuelo.

En la calle al menos ocho personas fueron detenidas y no había todavía un saldo de heridos, según la policía, que utilizó su batallón de choque, la policía montada y de la fuerza nacional para dispersar.

Ignorantes de lo que pasaba afuera, decenas de miles de aficionados, mexicanos, italianos, brasileños y de otras nacionalidades, bebieron cerveza en sus tribunas y vibraron con cada jugada peligrosa en el campo de juego.

-EL DÍA Y LA NOCHE-

Los contrastes continuaron en la noche cuando en Recife (noreste) se vivió en el Arena Pernambuco el partido más desequilibrado de lo que va de la Copa. Una luminosa España superó sin más a un Uruguay más apagado que ciudad bajo bombardeo.

El 2-1, que pudo ser más, fue marcado por Pedro a los 20 minutos con un disparo que rozó al capitán uruguayo Diego Lugano y engañó al arquero Fernando Muslera. El segundo lo puso Roberto Soldado a los 32 tras una serie de toques en la medialuna de Uruguay que mareó a los defensas.

Descontó Luis 'el pistolero' Suárez de tiro libre a los 88 minutos.

La primera mitad fue un monólogo español, que se fue al descanso con una posesión de balón del 78%.

"Tratamos de esperar y contraatacar, pero ellos encontraron el gol y todo se hizo más difícil, sobre todo en lo físico, venimos del partido con Venezuela (por eliminatorias sudamericanas) y para ganarle a España hay que correr el doble", dijo el capitán uruguayo Diego Lugano apenas terminado el partido.

El partido se volvió un poco más equilibrado en el complemento, pero siempre con la amenazante España y un Uruguay inoperante en ofensiva pese a los ingresos de Diego Forlán y Nicolás Lodeiro.

Los 41.705 espectadores comenzaron a irse un poco antes del fin del encuentro para evitar los famosos embotellamientos de Recife.

El Grupo B continúa el lunes con el encuentro Tahití-Nigeria en Belo Horizonte, en otro cruce que se imagina desbalanceado... muy desbalanceado en favor de los africanos.

Pero como se dice, los pronósticos en el fútbol son tan poco certeros como los del clima.

-LA AZURRA AL FRENTE-

Mexicanos e italianos brindaron un atractivo y parejo partido en el cierre de la primera jornada del Grupo A, con diversas jugadas de peligro.

Con el 2-1, Italia quedó segunda en la zona con tres puntos, los mismos del líder Brasil por diferencia de goles, tras el 3-0 contra Japón en la apertura.

En la próxima jornada, el miércoles, los aztecas enfrentan a los anfitriones en Fortaleza (noreste), mientras que la 'azzurra' recibe a Japón en Recife (noreste).

"Tratamos de evitar que México jugara su propio juego y así nos preparamos y todo salió bien (...) México encontró un equipo italiano muy fuerte", se felicitó el seleccionador de fútbol de Italia Cesare Prandelli en la rueda de prensa después del encuentro.

Andrea Pirlo, marcó sus 100 partidos con la 'azzurra' cuatro veces campeona del mundo con un golazo de tiro libre. Fue su duodécimo gol en la selección.

"Es una gran satisfacción coronar mi centésimo partido con la selección italiana con un gol, aún más en el Maracaná. Viví grandes momentos con la camiseta 'azzurra', fui campeón del mundo (en 2006) y espero hacer historia de nuevo en la Confederaciones", dijo el jugador estrella después del partido.

A pesar de la derrota, México, campeón de la Confederaciones de 1999, rompió con 'Chicharito' un ayuno de goles, aún preocupante, tras los dos recientes empates sin goles en las eliminatorias de la Concacaf.

Pero como dijo Carlos Salcido: "Estamos corriendo como locos, falta volumen de juego, de fútbol (...) es complicado, es fútbol y hay que seguir".

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