La compra de vacunas en la UE: todas las respuestas a cómo funcionará y por qué tanto secretismo

Elena Niño
·Redactora Elhuffpost
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Una empelada del laboratorio Janssen Pharmaceutical, subsidiario de Johnson & Johnson, realiza pruebas en el marco de la búsqueda de una vacuna contra el coronavirus el 17 de junio del 2020 en Beerse, Bélgica. (AP Photo/Virginia Mayo) (Photo: ASSOCIATED PRESS)
Una empelada del laboratorio Janssen Pharmaceutical, subsidiario de Johnson & Johnson, realiza pruebas en el marco de la búsqueda de una vacuna contra el coronavirus el 17 de junio del 2020 en Beerse, Bélgica. (AP Photo/Virginia Mayo) (Photo: ASSOCIATED PRESS)

La Comisión Europea (CE) trabaja desde hace meses para garantizar que todos los ciudadanos europeos tengan acceso a las futuras vacunas contra la covid-19. Pero poco se sabe de unos contratos con los laboratorios que, por su naturaleza, son extremadamente confidenciales.

Bruselas negocia con las farmacéuticas que “desde el inicio cree que tenían potencial para desarrollar una vacuna”, recordó este jueves el portavoz jefe de la Comisión Europea, Eric Mamer, quien aguantó estoicamente una decena de preguntas sobre las negociaciones sin salirse del guión marcado: confianza y confidencialidad.

¿Quién negocia y quién compra?

Cuando aún no se podía saber qué vacunas tendrían éxito, la CE anticipó un sistema conjunto para las futuras compras de vacunas experimentales una vez demostradas seguras y eficaces, adoptando “un enfoque de portafolio diversificado”.

El objetivo es alcanzar precontratos para asegurarse un cierto número de dosis de cada uno de los grandes laboratorios de Europa y Estados Unidos, sin que hayan entrado en juego, que se sepa, las vacunas que también se desarrollan en Rusia o en China.

¿Por qué tanto secretismo?

Se negocia con discreción en un escenario de competencia global en el que entran en juego factores volátiles y sensibles como los últimos desarrollos tecnológicos de multinacionales punteras, información financiera de grandes empresas, la especulación bursátil o el monto de contratos de cientos de millones de euros.

Basta recordar la competencia salvaje entre socios comunitarios la pasada primavera para adquirir algo aparentemente tan simple como las mascarillas o el intento de Donald Trump en marzo de hacerse con la exclusividad de la potencial vacuna que desarrolla el laboratorio alemán CureVac para deducir que los negociadores ...

Este artículo apareció originalmente en El HuffPost y ha sido actualizado.