La Comisión Europea le da un tirón de orejas a Jordi Évole por la crisis de refugiados: "no se puede desinformar"

“Me gustaría que cuando nuestros nietos pregunten por esto, no se nos caiga la cara de vergüenza”. Son las palabras que pronunció hace unos meses el periodista Jordi Évole tras ser testigo directo del drama de los refugiados durante el rodaje del documental Astral. “Los gobiernos por no perder las elecciones prefieren que la gente mire para otro lado”, completó.

Unas declaraciones que representan claramente su posición respecto a los problemas migratorios que está enfrentando Europa y ponen voz a miles de personas que no tienen su presencia mediática. Sin embargo, sus últimos mensajes respecto al tema han tenido respuesta. Y no de cualquiera, sino que la propia Comisión Europea le ha dado un gran tirón de orejas y le ha acusado de desinformar.

Jordi Évole (Atresmedia).

Todo empezó con un tuit del presentador de Salvados acusando a Europa de “no hacer nada” en el Mediterráneo “ante la muerte de personas”, a la vez que alababa la labor de una organización como Proactiva Open Arms que lleva varios meses rescatando a gente en el mar.

La respuesta de la Comisión, a través de su cuenta de Prensa, no se hizo esperar y publicó un hilo en el que criticaba al periodista por sus palabras. En el primero de los mensajes le recordaban que desde el año 2015 se habían “salvado más de 620.000 vidas gracias a las operaciones de salvamento llevadas a cabo por Italia y Grecia, a la vez que se han desarrollado dos operaciones como son Tritón y Poseidón. La institución defendía que “se puede y se debe criticar, pero no desinformar”.

En el segundo tuit añadían que a finales del año 2017 habían conseguido “sacar a 16.500 personas del infierno de Libia”, a la vez que le insistían en que ofrecen reasentar a 50.000 refugiados de forma segura.

En el tercer mensaje mostraban un gráfico en el que se veía que la Unión ha concedido asilo el año pasado a más de 720.000 personas, cifras muy superiores a Canadá, Estados Unidos o Australia. Además, recordaban que 2/3 del total de las nuevas peticiones de asilo se han producido en solo tres países: Alemania, Italia y Francia.

En el siguiente comentario simplemente ponían una imagen en la que se mostraban la magnitud de las operaciones de búsqueda y rescate de Frontex, añadiendo que “salvar vidas en el mar es una misión prioritaria”.

Finalmente, utilizaban el último tuit para hacerle varios reproches nuevamente a Évole. Le pedían que “dejara de escribir con tanta ligereza que la UE se queda con los brazos cruzados” o que “Europa se desentiende de los refugiados y migrantes”.

El periodista ha decidido no contestar, pero la cadena de tuits de la Comisión ha tenido respuesta por parte de Óscar Camps, fundador de Proactiva Open Arms, que ha recordado que el fundador de Frontex, Fabrice Leggeri, acusó a las ONG’s de “colaborar con el tráfico de personas, connivencia con mafias y de todos los males de esta crisis migratoria. Para salvar vidas, hay que estar”, ha concluido su mensaje, que ha logrado el retuit de Évole.

Una batalla dialéctica que ha acabado así, ya que la Comisión no ha contestado a Camps. Lo que parece claro, en base a los datos, es que si bien es cierto que Europa ha hecho cosas, estas no han sido suficientes para aliviar exitosamente la crisis migratoria.

No se puede olvidar que de las 160.000 personas que la Unión Europea prometió reubicar desde Italia y Grecia, los estados solo acogieron 28.000 cuando se cumplió el plazo establecido en septiembre de 2017. En este sentido, España fue uno de los países menos solidarios; su compromiso fue de 17.337 refugiados, pero a la hora de la verdad solo entraron 1.980 (apenas el 11,4%).