La candidata pro Trump fugitiva de la ley y difusora de teorías conspirativas que quiere desbancar a Ilhan Omar

Como en tiempos del Viejo Oeste, una persona que se encuentra en realidad prófuga de la justicia, con orden de arresto por robo, se ha mantenido fugitiva por meses e incluso ha logrado recaudar dinero de personas que, a sabiendas o por ignorancia, creen en su capacidad o benevolencia.

Entre tanto, ella pretende hacer a un lado a una figura que algunos encuentran polarizante o factor de rudo rechazo, utilizando con frecuencia argumentaciones conspirativas o equívocas.

Danielle Stella, precandidata republicana al Congreso por Minnesota, buscada por la policía por cargos de robo. (Sitio de campaña stella2020.com)

Es el caso de Danielle Stella, candidata a representante federal que compite en la primaria del Partido Republicano en Minnesota. Pero es también una sospechosa fugitiva: la policía la ha buscado por meses, de acuerdo al relato de The Daily Beast, con una orden de arresto vinculada a un proceso por robo en comercios.

Stella no solo ha logrado evadir a las autoridades por meses sino que ha logrado convencer a una importante cantidad de personas, que le han donado casi 84,000 dólares para su campaña rumbo al Congreso, y la siguen en número importante en redes sociales.

En Instagram, por ejemplo, cuenta con casi 12,000 seguidores y allí difunde mensajes de apoyo a Donald Trump y críticas a políticos demócratas.

Nada de ello sería en sí muy diferente o especial, pero el caso de Stella tiene un ángulo punzante. Ella fue acusada desde 2019 de haber robado en varios comercios de los suburbios de Minneapolis, Minnesota. Una de las acusaciones afirma que ella habría sustraído productos con valor de más de 2,300 dólares de un supermercado Target, como en su momento reportó The Guardian.

Fue por ello arrestada en dos ocasiones el año pasado y cuando a finales de 2019 no acudió a varias de las audiencias de su caso, el juez emitió una orden de arresto en su contra, la cual se encuentra activa y, por lo que se sabe, sin cumplir.

En su momento, Stella alegó que es inocente de los cargos de robo e incluso llegó a decir que “si fuera culpable de delitos no competiría por un puesto público, poniéndome bajo la mirada pública bajo un microscopio para ser atacada de todos los bandos políticos”. E incluso, como indicó The Guardian, ella llegó a decir que recuerda” haber ido a la tienda Target para hacer compras, pero nada más” y atribuyó su fallo de memoria a los efectos del desorden de estrés postraumático.

El no haber acudido a sus audiencias judiciales y el llevar meses en condición de fugitiva no apoyan las tesis de su inocencia y no es claro, al menos en lo que se ha reportado en varios medios, en qué consiste o cuál es la causa que le provocó ese padecimiento mental.

Y es de señalar la tensión entre lo que ella habría dicho y su afán de llegar al Congreso. De acuerdo a The Guardian, Stella dijo a la policía que “normalmente va a Target acompañada de alguien por la ansiedad de estar rodeada de personas”. Con todo, se lanzó a una campaña para llegar al Congreso, lo que presumiblemente implica estar con frecuencia rodeada de personas.

Con su candidatura Stella se propone desbancar a la representante demócrata Ilhan Omar, que se destaca por su origen somalí (llegó como refugiada a Estados Unidos), su juventud, su religión musulmana, su línea de izquierda y sus punzantes críticas contra el establishment político y contra el gobierno de Trump.

En ese afán, Stella ha aludido en redes sociales, como narra The Daily Beast, a la teoría conspirativa denominada ‘QAnon’ que afirma que existe una conspiración dentro del propio gobierno en contra de Trump y que contra ello la Casa Blanca libra una campaña para informar al público de su guerra contra el llamado ‘Estado profundo’ al margen de los medios y sus ‘fake news’.

Omar ha sido blanco de sus críticas, incluidas acusaciones sin sustento de que la congresista en realidad trabaja para el gobierno de Irán y debería ser juzgada y ahorcada por traición. Twitter suspendió la cuenta de Stella luego de que ella tuiteó esas afirmaciones.

La congresista Omar ha sido blanco de rudos ataques de parte de la derecha, con frecuencia cargados de invectivas y prejuicios, y en ese sentido Stella ha sido parte de ese coro hostil. El radicalismo de Omar la ha puesto incluso en ocasiones en tensión con el liderazgo de su propio partido, y es objeto de agudo rechazo por parte de Trump y los republicanos.

Ciertamente, criticar a oponentes políticos e ideologías contrarias a la propia es válido, y es el común en la política. Peor hacerlo blandiendo teorías conspirativas y difundiendo equívocos o alegaciones sin pruebas es impropio y ominoso, así sea frecuente en la tensa polarización política presente.

Y hacerlo cuando pesa en su contra una orden judicial de arresto es doblemente problemático.

En ello coinciden los propios rivales republicanos de Stella en la primaria, a quienes primero ella debe vencer electoralmente para luego, si fuese el caso, competir contra Omar en la elección general.

Lacy Johnson, otra de las republicanas en la contienda y quien también desea desplazar a Omar, dijo de acuerdo a The Daily Beast, que los candidatos “son en cierto modos reflejo del partido y [Stella] no es un buen reflejo del partido [Republican] en ese sentido”. Y añadió que los problemas de Stella con la justicia podrían acabar minando en general las posibilidades de quien sea que compita desde el bando republicano contra Omar en las próximas elecciones.

Lo cierto es que la policía no sabe en dónde está Stella y aunque es de esperar que se encuentre bien (rumores de que podría haber estado en peligro en un hotel circularon recientemente en internet, pero no habría evidencia al respecto y las autoridades declinaron opinar al respecto) también es claro que ha de responder ante la justicia para dilucidar si realmente es inocente o culpable.