La bronca México vs EEUU que se viene para 2021... o incluso antes

Enrique Pérez Quintana
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CIUDAD DE MÉXICO, 16DICIEMBRE2020.- El presidente Andrés Manuel López Obrador encabezó su conferencia de prensa matutina en las inmediaciones de Palacio Nacional. El jefe del ejecutivo llamó a la población a cuidarse más durante estas fechas decembrinas debido a la pandemia por Covid-19, la cual ha mostrado un repunte de contagios en 10 estados. López Obrador recalcó que no pretende prohibir la movilidad y agradeció a los ciudadanos el respetar las medidas restrictivas de la misma. FOTO: GALO CAÑAS/CUARTOSCURO.COM
FOTO: GALO CAÑAS/CUARTOSCURO.COM

El próximo 20 de enero se llevará el cambio de gobierno en los Estados Unidos y llegará a la presidencia Joe Biden. La relación de México con ese país es la más importante debido a los vínculos geográficos que hacen de la frontera común la más transitada del mundo. Con Canadá, los tres países integran uno de los tratados comerciales más importantes del planeta.

De diversos los vínculos entre México y Estados Unidos, el que más interesa en Washington es el de Seguridad Nacional. Para el presidente López Obrador la prioridad es local y ante la salida de Martha Bárcena de la embajada de México en ese país, designó al secretario de Educación Pública Esteban Moctezuma, como el sustituto. El nombramiento refrenda la relación que mantiene con el empresario Ricardo Salinas Pliego, quién fuera jefe del futuro embajador y pone en evidencia su ignorancia sobre la importancia estratégica que tiene para México la buena relación con el gobierno que pronto cambiará.

Una parte significativa de la política exterior de los Estados Unidos está relacionada con su Seguridad Nacional. Para ese país es prioridad su atención y México está dentro de esa preocupación. La relación va más allá del tema fronterizo, incluye combate al terrorismo, narcotráfico, tráfico de personas, contrabando de armas, lavado de dinero, relación empresarial, comercial financiera y demás.

En el escenario de cambio de gobierno en los Estados Unidos, el reconocimiento al triunfo de Joe Biden, fue envuelto por la “confrontación” entre el gobierno de ese país y el gobierno mexicano por la captura del general Salvador Cienfuegos, exsecretario de la Defensa Nacional, acusado por la DEA de tener relación con narcotraficantes y lavar dinero.

El gobierno del presidente López Obrador se inconformó por no haber sido informado sobre la investigación que llevó a la captura del general Cienfuegos, demandó su extradición y manifestó que se realizaría la revisión de la actuación en México de los agentes extranjeros.

El presidente López Obrador felicitó, de manera escrita, a Joe Biden por su triunfo electoral. De su texto destaca lo siguiente: “los gobernantes debemos esforzarnos en mantener buenas relaciones bilaterales fincadas en la colaboración, la amistad y el respeto a nuestras soberanías. Tenemos la certeza de que con usted en la presidencia de Estados Unidos será posible seguir aplicando los principios básicos de política exterior establecidos en nuestra Constitución. En especial, el de no intervención y autodeterminación de los pueblos.”

Para los expertos la felicitación de López Obrador fue tardía y además se expresa cuando se presentan dos reformas legislativas adversas para los Estados Unidos, relacionadas con su Seguridad Nacional.

La Cámara de Diputados aprobó reformas a la Ley de Seguridad Nacional, propuestas por el presidente López Obrador, para regular la presencia de agentes extranjeros en México. Con ello se actualiza el marco legal para acotar las actividades de enlace y el intercambio de información con autoridades mexicanas que realizan los agentes extranjeros. (El Financiero, 15 de diciembre de 2020)

Las reformas a la Ley de Seguridad Nacional impulsadas por López Obrador son nacionalistas. Al proponer el control de los agentes extranjeros, el planteamiento parece ingenuo, limitado y fuera de la realidad al ignorar la complejidad y dimensión del extenso intercambio de información que a diario sucede entre los dos países, desde diferentes niveles de gobierno y estructuras sociales, empresariales y financieras. Estaría estimulando la simulación propia de los “agentes extranjeros” que podrían llegar a cumplir sus actividades de inteligencia portando credenciales que los cubran al realizar su actividad. Se ignora que la tecnología permite el envío de información encriptada que difícilmente puede ser detectada.

La segunda reforma, propuesta por el senador Ricardo Monreal, es la referente al Banco de México que generó la oposición de banqueros, financieros y empresarios, a sus reformas por considerar que violentan la autonomía del Banco y lo obligaría a comprar dinero de procedencia desconocida. El Departamento del Tesoro, de Estados Unidos, manifestó que las reformas tendrían consecuencias en la relación bilateral y en el contexto internacional. Consideran que van en contra de sus esfuerzos globales de combate al terrorismo y el narcotráfico, por tanto atentan contra su Seguridad Nacional. La propuesta de Monreal fue pospuesta para su revisión en febrero.

La relación que iniciarán los gobiernos de México y Estados Unidos será difícil por estos dos temas. Podrían traer tensión. Afectan la Seguridad Nacional de ese país, también ubican a México en el umbral de quedar aislado de los mecanismos financieros internacionales al aparecer como un paraíso para el lavado de dinero y cómplice involuntario del narcotráfico y el terrorismo.

Esteban Moctezuma va a tener mucho trabajo cuando explique al Departamento de Estado qué son los principios básicos de “no intervención y autodeterminación de los pueblos.” Lo podría asesorar su otro jefe, el de los abonos chiquitos.

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