La atea que logró prohibir rezar en los colegios públicos de EEUU y se convirtió en la mujer más odiada

Madalyn Murray O´Hair, la polémica creadora de la organización ‘American Atheists’, en 1971 (imagen vía cnn)

Días atrás se registraba en el Parlamento español una proposición no de ley por parte del grupo parlamentario Unidos Podemos (liderado por Pablo Iglesias) en el que se solicitaba que la cadena pública Televisión Española eliminara de su programación la emisión de la misa dominical. Dicha solicitud se realizaba amparándose en el artículo de la Constitución que señala que España es un Estado aconfesional, un país donde conviven personas de muchas ideologías y distintas creencias, por lo que de no caber todas ellas en la programación televisiva es recomendable no dar prioridad a una sola religión (la Católica) por lo cual debería retirarse la emisión del oficio dominical de la televisión pública.

La mencionada petición ha provocado un alud de protestas por parte de los sectores más conservadores del país, algo que ya ocurrió años atrás cuando se solicitó la supresión de la asignatura de religión en la educación pública.

Pero el hecho de que en los estamentos de carácter público se limite la presencia de la religión no es algo nuevo en otros lugares del planeta, pudiendo encontrar infinidad de historias sobre las campañas y lucha que tuvieron que llevar a cabo un gran número de personas y grupos ateos contra sus gobernantes para que sus países fueran realmente aconfesionales.

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Una de esas personas fue Madalyn Murray O´Hair, fundadora en la década de los años ’60 de la organización American Atheists’ (Ateos Americanos) y que le valió ganarse el apelativo de ‘La mujer más odiada de América’.

Nacida en 1919 en el seno de una familia presbiteriana y de fuertes convicciones religiosas, Madalyn siempre destacó por ser alguien que nadaba a contracorriente, expresando a menudo sus opiniones sobre política y religión, a pesar de que ello le ocasionó frecuentemente diversos problemas.

No le importaba si lo que decía podía ofender a otras personas. Ella era consciente de su derecho a expresar libremente su opinión aunque le costase ganar algún enemigo, incluso dentro de su propia familia.

Estudió la carrera de derecho y, aunque no llegó a aprobar el examen final, el conocimiento de las leyes y el lenguaje jurídico le ayudaron a poder encontrar trabajo como asistente social en Baltimore (Estado de Maryland) siendo en esta población donde inició su carrera de activismo en pro del ateísmo que desde los últimos años había ejercido solo entre sus círculos más cercanos.

Separada y madre de dos hijos (de distintos padres) se hizo inmensamente popular cuando en 1959 presentó una demanda contra el sistema escolar público de Baltimore en la que exponía su queja ante la obligación de leer la Biblia y rezar al inicio de cada jornada en el colegio público donde estudiaba su hijo mayor William.  Para ello, Madalyn se acogía a la Primera Enmienda de la Constitución de los Estados Unidos en la que especifica la prohibición del establecimiento de una religión oficial y preferencia del gobierno de una religión por encima de otra.

Con ello se ganó la antipatía de sus vecinos, pero el gran golpe de efecto llegó cuatro años después cuando en 1963 el Tribunal supremo le dio la razón y prohibió que en los colegios públicos se obligara a los alumnos a orar y leer las sagradas escrituras (o libros de cualquier otra confesión religiosa).

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Fue en ese preciso instante cuando Madalyn Murray O´Hair se convirtió en todo un personaje público y al que los informativos, diarios y revistas dedicaban noticias y artículos, entre ellos la revista LIFE que lo tituló: ‘The Most Hated Woman in America’ (La mujer más odiada de América).

Artículo de la revista LIFE declarando a Madalyn Murray O´Hair ‘la mujer más odiada de América'(imagen vía American Atheists)

Recibió amenazas, insultos e incluso en más de una ocasión intentos de asesinarla o agredirla, pero también el apoyo de miles de personas ateas que por fin veían que alguien luchaba en voz alta por sus derechos. Madalyn opinaba que ‘el mundo era un lugar hostil, sobre todo hacia los ateos’ y gracias a convertirse en uno de los personajes más famosos y controvertidos del país lograría hacer oír sus quejas.

Madalyn era deslenguada, mordaz, hiriente y con una gran capacidad de reacción para contestar a los ataques personales, algo que la convertía en alguien ideal para los shows televisivos donde la invitaban, provocaban y conseguían audiencias millonarias.

Tras su triunfo ante los tribunales (a lo largo de las siguientes décadas presentaría más recursos), ese mismo año (1963) creó la organización Society of Separationists’ (Sociedad de Separacionistas) que fue el embrión del posterior ‘Ateos Americanos’ y se trasladó a vivir a Austin (Estado de Texas).

A lo largo de las siguientes tres décadas se encargó de dirigir la asociación, la cual cada vez contaba con más miembros y apoyos y, sobre todo, aportaciones económicas. Esto último fue muy polémico, debido a que años después se descubrió una doble contabilidad y unas cuentas millonarias en Nueva Zelanda a nombre de Madalyn, su hijo menor Jon y su nieta Robin (hija de su primogénito William, quien no quería saber nada de su familia desde hacía varios años).

Madalyn Murray O´Hair, ‘la mujer más odiada de América’, junto a su hijo Jon (Imagen vía Associated Press)

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La controvertida Madalyn, cuando contaba con 76 años de edad, falleció en septiembre de 1995 (junto a su hijo Jon y su nieta) a manos de David Roland Waters, un antiguo empleado de la asociación Ateos Americanos quien los secuestro con la ayuda de dos excompañeros de prisión el 27 de agosto de ese mismo año y tras tenerlos retenidos durante varias semanas y conseguir que les dieran 600.000 dólares (de los que tenían en la cuenta de Nueva Zelanda) los asesinó.

Waters había trabajado durante un tiempo para la organización de Madalyn, pero fue despedido por ésta tras enterarse que les había robado. No solo lo dejó sin empleo, sino que publicó en la revista de la asociación una noticia anunciándolo y explicando el pasado delictivo de su exempleado. Esto generó un gran odio en él, diseñando un plan para robarle todo el dinero de la doble contabilidad y acabar con su vida del modo más doloroso.

La policía no supo de la autoría ni asesinatos hasta seis años más tarde (en 2001) cuando Waters confesó tras ser detenido e indicó dónde se encontraban los restos de los tres desaparecidos (cuando fueron hallados se pudo comprobar que habían sido descuartizados con una sierra).

Este fue el final de Madalyn Murray O´Hair, la mujer más odiada de América pero también venerada y respetada por millones de personas que la seguían y vieron en ella a la única persona capaz de enfrentarse a quien fuera con tal de defender los derechos de las personas ateas.

Fuentes de consulta e imágenes: American Atheists / crimemagazine / gizmodo / pbs / thedailybeast / mysanantonio / cnn

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