La agitada cumbre del presidente Trump en Londres

Por Anna CUENCA
1 / 3
Donald Trump habla en una comparecencia pública durante la cumbre de la OTAN, el 4 de diciembre de 2019 en Watford, al noreste de Londres

El presidente estadounidense, Donald Trump, tuvo dos días turbulentos en la cumbre de la OTAN en Londres: llegó determinado a portarse bien y a no inmiscuirse en la campaña electoral británica, pero acabó marchándose enfadado y dando un portazo.

"Creo que hemos dado ya muchas ruedas de prensa", lanzó a los periodistas en Watford, al norte de la capital británica, al término de la cumbre con motivo del 70º aniversario de la Alianza Atlántica.

Y se marchó "directamente" a Washington anulando el que debía ser su gran momento con los medios, sin dar más explicaciones.

Sin embargo, desde su llegada el lunes y saltándose el protocolo, ya había aprovechado los encuentros con otros líderes para hablar largo y tendido con los medios... tanto, que algunos de sus pares parecieron burlarse de ello.

"Llegó tarde porque su rueda de prensa [con Trump] duró 40 minutos", bromeó el canadiense Justin Trudeau, en unas imágenes captadas por las cámaras durante una recepción el martes en el palacio de Buckingham.

Trudeau hablaba con el británico Boris Johnson, el francés Emmanuel Macron, el holandés Mark Rutte y la princesa Ana sobre un retraso del galo, pero en el vídeo solo se oyen sus palabras.

Un canadiense visiblemente tenso intentó quitarle hierro al día siguiente, explicando que había "hecho referencia a una rueda de prensa imprevista" antes de su encuentro con Trump, con quien mantuvo "buenas conversaciones".

- Las "dos caras" de Trudeau -

El vídeo, compartido hasta la saciedad en las redes sociales, no sentó bien a un septuagenario inquilino de la Casa Blanca que en el pasado ya ha dado muestras de su susceptibilidad.

Justin Trudeau "es un tipo muy simpático", dijo, pero "tiene dos caras".

"Le llamé la atención sobre el hecho de que no está pagando el 2%" del PIB canadiense como contribución a la OTAN "e imagino que no está muy contento por eso", dijo como intentando justificar las aparentes burlas.

Este no fue su único encontronazo durante los dos días de cumbre: calificó de "insultantes" unas declaraciones de Macron sobre la "muerte cerebral" de la OTAN y tildó de "delincuentes" a los países que como Alemania o España no gastan el 2% de su PIB en defensa.

Además, tuvo que soportar que su anfitrión Johnson eludiese aparecer en público con él por temor a que su asociación con el estadounidense, muy impopular en el Reino Unido, le perjudicase a una semana de las elecciones legislativas.

Para sorpresa de todos, el primer ministro británico no salió como es habitual a recibir a sus invitados cuando Trump y su esposa Melania llegaron a Downing Street para una recepción informal.

Y aunque negó evitar aparecer en las fotos con el inquilino de la Casa Blanca, solo lo recibió en privado una vez que se había ido todo el mundo y lejos de las cámaras.

- "The Beast" -

El hecho es que Trump, a quien la cumbre de la OTAN daba la oportunidad de abandonar durante unos días Washington donde está siendo investigado por el Congreso con miras a un juicio político, parecía haber llegado a Londres decidido a seducir.

Montó a Macron y al italiano Giuseppe Conte en su espectacular cadillac, apodado "The Beast", que transporta en avión a todas las partes adonde va, para llevarlos de Buckhingham a Downing Street.

Y, consciente de que sus intempestivas declaraciones podían dar munición a la oposición izquierdista británica para atacar electoralmente a Johnson, prometió no inmiscuirse en la campaña.

"Me mantendré al margen", afirmó en una rueda de prensa improvisada el martes aprovechando un encuentro con el secretario general de la OTAN, Jens Stoltenberg.

"Este es otro país" y "no quiero complicar" las cosas, dijo determinado a respetar las formas.

Pero solo un día después, su humor parecía haber cambiado.

Una periodista estadounidense lo oyó mofarse de los periodistas tras anular su última comparecencia pública.

"¿Saben lo que van a decir?", le dijo a uno de los asistentes a un almuerzo de trabajo, según Patsy Widakuswara de Voice of America: "¡No dio una rueda de prensa! ¡No dio una rueda de prensa!".