Europa se dota de un presupuesto récord para nuevos programas espaciales

Por Juliette COLLEN
Un cohete Ariane V despega del centro espacial europeo situado en Kuru, en la Guyana Francesa, el 26 de noviembre de 2019

La Agencia Espacial Europea (ESA) se dotó este jueves de un presupuesto récord para financiar sus futuros programas, una apuesta con la que quiere seguir siendo un actor relevante en el espacio, frente al fortalecimiento de Estados Unidos y China.

"Es un paso de gigante para Europa", dijo a la AFP Jean-Yves Le Gall, el presidente de la agencia espacial francesa CNES.

Los 22 países miembros de la ESA, reunidos en la ciudad española de Sevilla, aprobaron un presupuesto de 14.400 millones de euros (unos 15.500 millones de dólares) para financiar los nuevos programas, anunció su director general, Ian Wörner.

"Estoy feliz, es más de lo que habíamos pedido" a los Estados miembros, es decir 14.300 millones de euros, declaró Wörner en rueda de prensa.

"Hemos batido todos los récords en términos de compromisos financieros", aseveró Le Gall.

El nuevo presupuesto financiará los nuevos programas espaciales europeos por una duración de entre tres y cinco años, y representa una suma sin parangón desde la fundación de la Agencia, en 1975. A este montante se añade el presupuesto aportado por la Comisión Europea, 16.000 millones de euros a siete años.

"Es un testimonio evidente de nuestra ambición común para con Europa" comentó la ministra francesa de Investigación, Frédérique Vidal, copresidenta de la reunión ministerial celebrada en Sevilla.

Alemania es el mayor contribuyente, con 3.300 millones de euros, por delante de Francia (2.700 millones).

El nuevo presupuesto se inscribe en un contexto internacional marcado por el fortalecimiento de Estados Unidos y China, que están invirtiendo masivamente en la exploración espacial, e incluso de países emergentes como India.

De hecho, el presupuesto norteamericano es más de cinco veces superior al de la ESA.

- Explorar la Tierra para prevenir el cambio climático -

La ESA prevé un fortalecimiento de las ciencias del universo, de la exploración (con misiones a Marte y la Luna) y una mejor observación de la Tierra, gracias al programa de vigilancia del cambio climático, Copernicus, para el que la agencia proveerá seis nuevos satélites.

"Europa mantendrá su liderazgo mundial en este ámbito" de vigilancia, se felicitó la ESA.

Para el presidente de la agencia francesa CNES, la inversión masiva en la vigilancia de la Tierra (2.500 millones de euros, casi un 90% más respecto a 2016) apunta a "una nueva Europa espacial, más cercana de los ciudadanos con preocupaciones climáticas".

La ESA apuesta fuerte por la exploración de Marte y la Luna (con un presupuesto de casi 2.000 millones de euros), en un contexto marcado por el anuncio de Estados Unidos de regresar a la Luna a partir de 2024. Concretamente se prevé desarrollar un módulo de servicio para la futura miniestación en órbita lunar, Gateway.

En cuanto a Marte, Europa tiene un proyecto de exploración, Exomars, previsto para 2020, y también participará en la misión norteamericana "Mars sample return", que debe traer a la Tierra muestras del planeta rojo.

"La apuesta para Europa es traer muestras puras", explica Gilles Rabin, encargado de ciencia en la agencia espacial francesa.

Europa cuenta con poder mantener un acceso independiente al espacio, con los programas de lanzadores Ariane y Vega, en un mercado sacudido por la emergencia de actores privados, entre ellos la empresa estadounidense SpaceX y su programa de impulsores totalmente reutilizables, entre ellos Falcon 9.