La actividad "anormal" de un satélite ruso inquieta al gobierno de EEUU

Un satélite ruso que ha tenido un comportamiento que algunos expertos han considerado “anormal” ha generado cierta inquietud en medios gubernamentales en Estados Unidos. Sobre todo porque esa “anormalidad” podría denotar que ese satélite podría ser una suerte de arma para abatir a otros sistemas espaciales, o al menos de interferir con ellos.

Eso supondría, de ser el caso, una amenaza para las comunicaciones y los sistemas de posicionamiento globales que dependen de la operación de una amplia red de satélites en la órbita terrestre, y podría ser un peligro tanto para los sistemas de uso militar como para los civiles.

Con todo, no hay claridad sobre las actividades y peculiaridades de ese satélite ruso y tal vez no se trate de nada de lo anterior.

Una ilustración de dos satélites en maniobras de aproximación, actividad que sería similar a la que aparatos espaciales de Rusia habrían realizado recientemente. (SSL/Space.com/Archivo Yahoo)
Una ilustración de dos satélites en maniobras de aproximación, actividad que sería similar a la que aparatos espaciales de Rusia habrían realizado recientemente. (SSL/Space.com/Archivo Yahoo)

De acuerdo al portal Space.com, Yleem Poblete, alta funcionario del Departamento de Estado, dijo en alusión al satélite, durante una conferencia sobre desarme en Ginebra, que “no sabemos qué es, ni hay manera de verificarlo”. Todo en el contexto, se afirma, de la declarada intención de Rusia de desarrollar “nuevos prototipos” de armas espaciales.

Otros expertos han planteado también sus inquietudes. Christian Davenport, especialista en defensa e industria del espacio del Washington Post, dijo a Fox News que un satélite o nave espacial capaz de interferir con “los ojos y los oídos de las fuerzas armadas de Estados Unidos y su comunidad de inteligencia” debe ser una grave preocupación. Y añadió que, en ese sentido, y en el contexto de un ejercicio militar de China de hace algunos años en el que un misil chino abatió uno de sus satélites, EEUU está desarrollando satélites más pequeños para hacerlos blancos mucho más difíciles.

Con todo, muy poco se ha conocido sobre la “anormal” actividad del citado satélite ruso. Según Space.com podría tratarse del Cosmos 2523, un “subsatélite” que se separó en octubre pasado de un satélite mayor en octubre de 2017. Una operación similar sucedió en junio de 2017 y, al parecer, los tres artefactos espaciales han realizado diversas maniobras conjuntas desde entonces, como acercarse unos a los otros e incluso acoplarse.

Luego, el Cosmos 2523 cambió su órbita y se colocó más cerca de la tierra y en un recorrido muy elíptico. Todo ello, de acuerdo a expertos citados por Space.com, denotaría que Rusia realiza pruebas de capacidades de manejo de múltiples satélites en órbitas distintas que podrían estar vinculadas a usos militares de “inspección” de naves espaciales. Aunque inusual, no todos consideran esa actividad como “anormal”, amenazante o ilegal, pero existe la posibilidad de que el gobierno estadounidense cuente con información adicional sobre las actividades del satélite que no ha sido publicada y que podría fundamentar tales preocupaciones.

En todo caso, es cierto que las potencias militares, especialmente Estados Unidos, Rusia y China, tienen en mente la ampliación de su capacidad en el espacio y el propio gobierno estadounidense anunció hace algunos días su plan para la constitución de una Fuerza Espacial independiente, símil orbital de la Fuerza Aérea.

Como el propio Davenport escribió en el Post, la administración de Donald Trump impulsa el establecimiento de esa Fuerza Espacial como una entidad militar separada dentro del Pentágono y con un presupuesto propio, algo que no ha estado libre de asperezas. La Fuerza Aérea, que opera la mayoría de las actividades espaciales militares de Estados Unidos, habría tenido, o tiene, objeciones y aunque el plan avanza la creación de esa rama de las fuerzas armadas podría no tener lugar sino hasta 2020. Y eso si se logra el suficiente aval del Congreso, lo que todavía es incierto.

Aunque aún es un proyecto que tardará en hacerse realidad (y podría no suceder, al menos en el corto plazo), el equipo de la campaña de reelección de Donald Trump puso a votación de sus simpatizantes opciones de logos para la hipotética Fuerza Espacial de EEUU. (Twitter/Archivo Yahoo)
Aunque aún es un proyecto que tardará en hacerse realidad (y podría no suceder, al menos en el corto plazo), el equipo de la campaña de reelección de Donald Trump puso a votación de sus simpatizantes opciones de logos para la hipotética Fuerza Espacial de EEUU. (Twitter/Archivo Yahoo)

Con todo, como se comenta en MotherBoard, Rusia y China han acelerado sus programas espaciales militares y la noción de que Estados Unidos estaría siendo igualado, o quizás en vías de ser dejado atrás, cataliza el interés por la creación de la Fuerza Espacial.

Un aspecto adicional en todo esto es que, pese al interés de las potencias por un despliegue militar en el espacio, en realidad desatar una carrera armamentista de esa clase es ominoso y para muchos indeseable. Actualmente existe una ley internacional, conocida como Tratado sobre el Espacio Exterior, que prohíbe el despliegue en órbita armas nucleares o de destrucción masiva y prohíbe usar la Luna u otros objetos celestes para maniobras o actividades militares.

Estados Unidos, Rusia, China, Japón y las naciones europeas son signatarias de ese tratado. Pero en la medida en que se den más actividades de índole militar en la órbita terrestre, será necesario adecuar esos tratados para hacerlos más específicos y, en realidad, impulsar y defender la paz y la convivencia armónica y evitar carreras armamentistas o confrontaciones bélicas.

Sigue a Jesús Del Toro en Twitter: @JesusDelToro

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