El líder indígena Kopenawa reconoce que los yanomami no habrían sobrevivido sin apoyo internacional

El líder indígena de la tribu Yanomami, Davi Kopenawa, más conocido como "el Dalai Lama del Amazonas", en una intervención en Londres en 2009. EFE/Archivo

Estocolmo, 4 dic (EFE).- El chamán y líder indígena brasileño Davi Kopenawa, uno de los ganadores del denominado Nobel Alternativo 2019, cree que el apoyo internacional ha sido vital para que los yanomami sobreviviesen al acoso que sufren en Brasil.

"Si ustedes (extranjeros) no llegan a hacer un buen trabajo por nosotros, nuestro pueblo habría muerto, no estaría protegido. Brasil nos presta muy poco apoyo. El pueblo brasileño no valora a mi pueblo, no le interesamos, solo le interesa la minería, el oro, robar tierras o ensuciar ríos", afirma en entrevista a Efe.

Kopenawa y la asociación Hutukara Yanomami, que cofundó en 2004, han sido premiados este año por la fundación sueca Right Livelihood Award debido a su lucha para proteger los bosques y la biodiversidad del Amazonas y las tierras y la cultura de los pueblos indígenas.

Este galardón distingue así una lucha de más de tres décadas que ganó relevancia después de que los yanomani, una de las etnias más numerosas de Brasil y que pueblan el territorio indígena más grande del mundo, fueran invadidos en 1987 por garimpeiros (buscadores de oro), lo que diezmó una quinta parte de su población en 7 años.

La campaña liderada por Kopenawa y la ONG Survival International logró en 1992 la demarcación de más de 96.000 kilómetros cuadrados, lo que hizo que la situación mejorase "bastante", pero el del garimpo (minería a bajo escala) es un problema recurrente.

"Aunque los garimpeiros se fueron, el mal, no. Trajeron muchas enfermedades como la malaria o la gripe. Y en 2014 volvieron los invasores. Calculamos que su número ahora es de 25.000 o más", lamenta Kopenawa.

Una comisión yanomami viajó en julio a Brasilia a presentar a las autoridades estatales y federales y a la Fundación Nacional del Indio (Funai) un plan de gestión territorial y ambiental redactado por los indígenas para tratar de revertir la situación.

"Pedimos que se retirasen a los garimpeiros. En septiembre y octubre salió la mitad, pero poco después entraron de nuevo: esa es la historia del garimpo", asegura Kopenawa.

LA AMENAZA MINERA

Aunque las leyes sobre extracción minera se remontan a años atrás, la subida al poder de Jair Bolsonaro ha redoblado la apuesta por un sector que amenaza seriamente el futuro de los indígenas.

"La minería no es buena para nuestro pueblo, es ilegal. Máquina pesada y mucha gente van a entrar a hacer caminos para transporte. Solo van a traer problemas, peleas, enfermedades, alcoholismo y llegada de persona ruin que mata al indio y mucha polución para nuestros ríos", sostiene.

Kopenawa recuerda que su tierra ha sido reconocida y homologada por las leyes federales y pide "respeto" a las autoridades.

CAMBIO CLIMÁTICO

El cambio climático se hace sentir en la Amazonia, donde la polución se ha convertido en un fenómeno "preocupante", pero el líder yanomami se sonríe a la hora de establecer responsabilidades.

"¿Quién ensució nuestra tierra? Los gobiernos. Ellos crearon la contaminación en la ciudad y contaminaron el planeta. Nosotros, los pueblos indígenas, la protegemos desde hace tiempo. Nosotros no tenemos culpa, la culpa es de la capital, del estado", afirma.

Davi Kopenawa ha llevado a foros nacionales y mundiales su causa, y ha recibido reconocimientos como el Premio Global de la ONU, una tarea que piensa continuar y que cree ha sido determinante.

"Es mi misión, viajar por el mundo entero, para hablar de nuestra situación, nuestros problemas, para poder encontrar apoyos. No vengo a pasear, a hablar por hablar, sino a decir la verdad", afirma.

Anxo Lamela