Líbano adopta un plan para tratar de salvar la economía

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Líbano adopta un plan para tratar de salvar la economía

El gobierno libanés adoptó el jueves un plan con vistas a relanzar la maltrecha economía del país, donde los manifestantes volvieron a salir a la calle para expresar su ira ante unas condiciones de vida insostenibles.

Las medidas de confinamiento implementadas contra el nuevo coronavirus agravaron la crisis económica, la peor desde la guerra civil (1975-1990).

El plan para relanzar la economía llega luego de tres noches consecutivas de protestas en la ciudad de Trípoli (norte), donde manifestantes denunciaron el deterioro de su poder adquisitivo.

El hundimiento económico fue uno de los detonantes en octubre de 2019 de un levantamiento inédito contra el conjunto de la clase política, acusada de corrupción e incompetencia.

"El consejo de ministros aprueba por unanimidad el plan económico", indicó la presidencia en Twitter al cabo de una reunión del gobierno.

Se han filtrado pocos detalles del proyecto, pero el primer ministro Hassan Diab pronunciará un discurso a las 17H00 (14H00 GMT).

"Adoptando el plan de reactivación, encarrilamos" el país, dijo durante la reunión y aplaudió un plan "práctico, que comprende una visión económica para el futuro de Líbano".

Las autoridades esperan que la comunidad internacional lo considere suficiente para desbloquear ayudas.

Según la prensa, se necesitan 80.000 millones de dólares (unos 73.000 millones de euros) para salir de la crisis, entre ellos de 10 a 15.000 millones de dólares de financiación exterior en los próximos cinco años.

Las reformas que se prevén incluyen recortes en el gasto público y una reestructuración de la deuda del Estado, que se eleva a alrededor de un 170% del PIB, uno de los índices más elevados del mundo.

La comunidad internacional, por su parte, se comprometió en abril de 2018 a acordar ayudas de más de 11.000 millones de dólares (10.000 millones de euros) a Líbano, a cambio de reformas. Pero ante la ausencia de estas, las ayudas siguen bloqueadas.

- "Mi salario no basta" -

A Líbano, que en marzo anunció que estaba en suspensión de pagos, se le agotó el tiempo.

Según estimaciones oficiales, un 45% de la población vive bajo el umbral de la pobreza y estos últimos meses decenas de miles de personas perdieron su empleo o vieron sus salarios reducidos.

El gobierno reconoció un gran aumento de la inflación y la libra continúa su caída libre en las oficinas de cambio.

Pese al confinamiento y el toque de queda nocturno impuesto por la epidemia de COVID-19 (725 casos oficialmente registrados y 24 decesos), las protestas se reanudaron tras varios meses de estancamiento.

"Nuestro poder adquisitivo cayó enormemente, mi salario apenas basta para llegar a fin de mes", lamentó Alaa, de 34 años, empleado de una oenegé que espera un hijo y participa en las manifestaciones en Trípoli.

El miércoles enfrentamientos entre manifestantes y las fuerzas de seguridad en esta ciudad dejaron al menos 23 manifestantes heridos, según la agencia oficial ANI.

El lunes y martes se produjeron escenas similares, dejando un muerto y cincuenta heridos entre los manifestantes y 40 entre los militares, según el ejército.