Las lágrimas de Irene Montero tras el vergonzoso ataque machista de una diputada de Vox

La ministra de Igualdad, Irene Montero, ha acabado llorando en el Congreso de los Diputados después del vergonzoso ataque machista que ha sufrido por parte de la diputada Carla Toscano, de la formación de extrema derecha Vox.

La parlamentaria de ultraderecha ha subido a la tribuna para cargar contra la titular de Igualdad por sus críticas a los jueces tras la polémica por la ley del ‘sólo sí es sí’, cuya reforma de las penas provocó que muchos magistrados revisaran a la baja la pena de condenados por violación.

“Ha osado insultar a toda la judicatura. Hay que tenerla de cemento armado para insultar a profesionales que se han pasado años de su vida estudiando Derecho y una oposición cuando el único mérito que tiene usted es haber estudiando en profundidad a Pablo Iglesias”, ha dicho Toscano, en referencia a la pareja de la ministra.

Palabras muy aplaudidas por el resto de diputados de extrema derecha, algunos de los cuales incluso se reían tras estas declaraciones, pero que han provocado la indignación de la mayoría de la Cámara.

Los parlamentarios de Unidas Podemos han comenzado a gritar “vergüenza” y la sesión se ha detenido unos instantes, mientras el rostro de Montero mostraba su enfado por lo que acababa de escuchar.

Después, la titular de Igualdad ha tomado la palabra desde su escaño y ha pedido a la presidencia del Congreso que se incorporase al diario de sesiones “la violencia política que se está ejerciendo en este momento en la sede de la soberanía popular”. “Para que no se borre. Para que después de mí no venga ninguna. Para que todo el mundo pueda recordar la violencia política y a quienes la ejercen. Y también para que se pueda saber que las feministas y las demócratas somos más y les vamos a parar los pies a esta banda de fascistas con más derechos”, ha agregado.

En pie, los diputados de los partidos de izquierdas han aplaudido a Montero, que ha agradecido las muestras de cariño devolviendo el aplauso mientras trataba de controlar el llanto, que ha brotado ante la emoción del momento.

El momento ha provocado la indignación en las redes, donde Gabriel Rufián, presente en el Hemiciclo y que también ha aplaudido a la ministra, ha escrito el siguiente tuit: “Malditos sean los fascistas que hablan y los cobardes que callan”.