Kazajistán: las claves sociopolíticas del descontento de miles de kazajos

·6 min de lectura

Este miércoles, las protestas siguen en Kazajistán por cuarto día consecutivo con la declaración del estado de emergencia. El origen de este estallido social, lejos de centrarse en la subida del precio del gas licuado, que fue el detonante de las manifestaciones, reside en determinantes sociopolíticos de décadas de recorrido en la nación centroasiática.

Cuarto día consecutivo de manifestaciones, estado de emergencia e incertidumbre generalizada. Es el panorama que se vive este miércoles en Kazajistán, inmerso en un estallido social que aparentemente comenzó con la subida del precio del gas, pero que tiene un largo recorrido.

Las protestas se han extendido a varias ciudades en todo el país, desde Almatí a Janaozen, al igual que los enfrentamientos con la policía. Este 5 de diciembre, un grupo de manifestantes también tomó el aeropuerto de Almatí -urbe más grande del país y antigua capital-. Y, en medio de las tensiones y el descontento social, el Gobierno decidió cortar el Internet en todo el país.

Pero, ¿qué ha llevado al país centroasiático a esta situación?

Subida del precio del gas, el reflejo de un malestar a largo plazo

El origen de estas protestas es aparentemente muy concreto: la subida del precio del gas licuado de petróleo, o GLP, el combustible que muchos kazajos utilizan para sus automóviles.

El precio del combustible aumentó casi al doble cuando el Estado dejó de controlarlo y pasó a ser fijado por el mercado, para garantizar así su suministro. Esto dio inicio a las manifestaciones en la localidad occidental de Janaozen, para extenderse rápidamente a otras partes del país.

Esta situación puso contra las cuerdas al Ejecutivo del presidente Kassym-Jomart Tokáyev, que retiró la reforma y pidió el fin de las manifestaciones.

"Para garantizar la estabilidad en el país, el Gobierno ha decidido reducir el precio del gas licuado en la región de Mangistau a 50 tenges por litro", anunció el mandatario este 5 de enero a través de redes sociales.

El dato curioso es que, tras la intervención del Gobierno, el precio del gas está por debajo de lo que estaba hace unos días. Pero el descontento, que pareció empezar con algo muy concreto, se ha amplificado ahora a una serie de demandas políticas.

Ante lo que, con un tono mucho menos conciliador, este miércoles el presidente Tokáyev dijo que no abandonará la capital, Nur-Sultán, "pase lo que pase". También advirtió que las fuerzas de seguridad actuarán "con mayor dureza" contra los manifestantes. Un último resorte para intentar controlar la situación en el noveno país más extenso del mundo.

La omnipresencia del expresidente Nursultán Nazarbáyev

Nursultan Nazarbáyev juramentó como presidente de la nación en 1991 y, desde entonces, son muchos los politólogos que señalan que no ha abandonado nunca el poder. Ni siquiera en 2019, cuando anunció su retirada de la presidencia, pero siguió al frente del Consejo de Seguridad Nacional -posición a la que ha tenido que renunciar con las protestas- y del partido Nur-Otan.

A pesar de que la Constitución de Kazajistán sostiene que un presidente no puede ser reelegido más de dos veces, Nazarbáyev aprovechó el matiz de esta que señala que "la restricción no se extenderá al primer presidente de la República de Kazajistán" .

De hecho, tras su cese como mandatario, el culto en torno a su personalidad se acrecentó. El 1 de diciembre, el Banco Central de Kazajistán anunció la introducción de un nuevo billete de 20.000 tenges -unos 40 euros- para conmemorar los 30 años de la independencia del país. Los billetes incluían un retrato de la cara del exmandatario, en una fecha que coincidía también con el treinta aniversario de los primeros comicios presidenciales.

El mismo día que anunció su renuncia como presidente, en marzo de 2019, la capital del país cambió su nombre de Astaná a Nur-Sultán. Y, desde su jubilación, se han erigido tres estatuas del denominado "padre de la nación" a la largo de todo el territorio -en la Universidad de Defensa Nacional, en la ciudad meridional de Turkestán y en la capital-.

Consolidado como el líder más longevo que ha tenido la región, a sus 81 años muchos ciudadanos lo acusan de permanecer de forma omnipresente en el poder. De hecho, uno de los lemas más repetidos durante estas manifestaciones es "¡que se vaya el viejo!", en referencia al exmandatario.

También son muchos los disidentes con el Gobierno que han acusado al presidente Tokáyev de ser un testaferro del antiguo dirigente. Un descontento por falta de claridad política que ha ido calando en la sociedad kazaja, junto a los altos índices de corrupción. Y que ha obligado al presidente a cesar a Nazarbáyev de todos sus cargos públicos, en un intento por devolver la estabilidad al país.

La relación del país centroasiático con Rusia

Antiguo miembro de la extinta Unión Soviética, Kazajistán mantiene estrechas relaciones con Rusia. Con una gran población procedente del país vecino, el ruso es, junto con el kazajo, idioma oficial del país. De hecho, durante la época de la URSS, los kazajos llegaron a ser menos en población que los rusos.

Actualmente, Rusia es el mayor destino de importaciones de Kazajistán y donde se destina gran parte de la producción del país de Asia central, con una alianza tácita que se remonta a los tiempos de la Unión Soviética.

El propio ministro ruso de Exteriores, Serguéi Lavrov, comparó la buena relación de entre Rusia y Kazajistán con la de EE. UU. y Canadá. “Si busca algún análogo en el mundo occidental, solo viene a la mente Estados Unidos y Canadá”, señaló el canciller en un artículo publicado en noviembre en el diario oficial 'Rossískaya Gazeta'.

No obstante, también se han registrado presuntos ataques "xenófobos" contra los rusos que residen en el país centroasiático. Muchas figuras de la oposición, como el controvertido Mujtar Ablyazov -acusado de intentar desestabilizar el país desde Francia, donde reside como "refugiado político"- y sus seguidores, se han mostrado abiertamente en contra de la influencia rusa en temas nacionales.

Con temor a una situación similar a la de Ucrania o Belarús, Rusia prometió su apoyo “no militar” a la exrepública soviética, ya que las fuerzas de seguridad nacionales están desbordadas por los altercados.

No obstante, Kazajistán solicitó este miércoles ayuda a la Organización del Tratado de Seguridad Colectiva (OTSC), alianza militar que agrupa a seis antiguas repúblicas soviéticas, entre ellas Rusia, para poner fin a los disturbios masivos, a los que calificó de "amenaza terrorista". Tras lo que el país, vecino y aliado, anunció que mandará un "contingente de paz" al territorio centroasiático para "mantener la estabilidad".

La riqueza y la importancia geopolítica de Kazajistán

Kazajistán dispone de enormes reservas de metales y petróleo. El país es miembro de la OPEP+, la asociación de exportadores de petróleo junto a países como Rusia.

Por este motivo, goza de grandes alianzas con Rusia y China, sus principales clientes. Relaciones que han generado tensiones con Occidente y por las que el presidente Tokáyev ha acusado a las potencias occidentales de mandar a "una banda de terroristas internacionales" al país.

La nación centroasiática es de lejos la más rica de la región. Pero, a pesar de tener un sueldo medio cercano a los 500 euros, su economía se ha visto perjudicada por la pandemia de Covid-19.

También, a pesar de su distancia ideológica, Kazajistán tiene mucha relevancia para otras naciones occidentales como Estados Unidos. Ya que empresas petroleras, como ExxonMobil, han invertido cientos de miles de millones de dólares en la región de Janaozen -donde se originaron las protestas-.

En general, la comunidad internacional ha expresado su preocupación por la situación del país. El internet está interrumpido desde este miércoles y la comunicación con el exterior parece ser cada vez más complicada, mientras la violencia va en aumento.

Nuestro objetivo es crear un lugar seguro y atractivo para que los usuarios puedan establecer conexiones en función de sus intereses y pasiones. A fin de mejorar la experiencia de nuestra comunidad, hemos suspendido los comentarios en artículos temporalmente