Katinka Faragó: Bergman tenía la gran virtud de generar confianza en los actores

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La productora cinematográfica sueca, Katinka Faragó, que fuera estrecha colaboradora durante 30 años de Ingmar Bergman, durante el acto en que ha dado a conocer la retrospectiva que dedica la Filmoteca de Cataluña al director de "Fanny y Alexander", "El séptimo sello" o "El huevo de la serpiente" en el centenario de su nacimiento.EFE

Barcelona, 13 jun (EFE).- Katinka Faragó, productora de cine y mano derecha de Ingmar Bergman, ha afirmado hoy en Barcelona que, pese al carácter difícil que se le atribuía al director sueco, una de sus grandes virtudes era "la confianza que generaba en sus actores", lo que hacía que estos "diesen lo mejor de sí mismos porque se sentían seguros con él".

Faragó ha inaugurado hoy en la Filmoteca de Catalunya "Sinfonía Bergman", una retrospectiva de sus películas que se prolongará hasta agosto, programada con motivo de celebrarse el centenario de su nacimiento.

La productora y guionista lleva más de 60 años en la industria cinematográfica sueca y empezó a trabajar con Bergman a los 17 años en la película "Sueños" (1955), a partir de la cual tuvieron "una relación laboral estrecha que se prolongó durante tres décadas", ha explicado hoy Faragó en rueda de prensa.

"Durante las vacaciones del instituto trabajaba en las productoras porque en invierno no hay horas de luz para rodar y había que aprovechar al máximo el verano", ha explicado Faragó, así que en este sector "necesitaban a mucha gente, y en una de esas acabé con Bergman".

A lo largo de su carrera, Faragó fue guionista de títulos tan emblemáticos de la carrera del director como "El séptimo sello" o "Fresas salvajes", así como productora de "Fanny y Alexander" o "Sonata de otoño", entre otras, filmes que se podrán ver en la Filmoteca durante este verano.

Con respecto a la relación de Bergman con las mujeres, la productora ha afirmado que no necesitaban un movimiento MeToo al que aferrarse en sus rodajes: "Jamás pasó nada parecido en los estudios, era una persona muy respetuosa con los demás. Nunca nos sentimos mal o acosadas por él ni por nadie".

Si bien Bergman trabajaba con muchas mujeres frente a las cámaras, también contaba con muchas otras detrás de ellas, como en "Sonata de otoño", en la que "la cantidad de mujeres con papeles de peso dentro de la maquinaria del rodaje ascendía a siete u ocho, y estamos hablando de una producción de finales de los años 70", ha subrayado la productora.

Faragó ha recordado entre risas una anécdota relacionada con un rodaje en Andalucía: "Necesitábamos un desierto, y los americanos nos recomendaron Almería. Pero luego vimos un río seco en Doñana que parecía ideal y le llevamos las fotos a Bergman, que lo consideró el lugar perfecto".

Sin embargo, "el presupuesto se acabó antes de que llegásemos a rodar allí, así que grabamos la escena dentro de un estudio lanzando una pila de arena con una aspiradora que escupía en lugar de absorber", ha comentado Faragó, que considera que Bergman "realmente era un maestro en los trucos del cine", un arte que, según dice, "ya no se lleva tanto".

Por otra parte, Faragó no piensa que haya ningún director que se acerque a Bergman, pero sí que pueda llegar a cobrar cierta notoriedad y relevancia, como su compatriota Ruben Östlund, director de "The Square", la película que se llevó la Palma de Oro en Cannes el año pasado y nominada a los Oscar de este año.

"Ha hecho algunas películas horribles, pero 'The Square' es buena; creo que le quedan dos o tres películas por hacer para consolidarse y, aunque no sea Bergman, está bastante bien".

Faragó ha presentado en la Filmoteca entre ayer y hoy las sesiones de los filmes "La flauta mágica" y "Sonata de otoño", y protagonizará esta tarde una clase magistral sobre Bergman junto al director de la Filmoteca, Esteve Riambau. EFE

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