La justicia alemana exige al BCE que justifique su programa anticrisis

El Tribunal Constitucional alemán exigió el martes al Banco Central Europeo (BCE) que justifique en un plazo de tres meses sus masivas compras de deuda pública, en un rotundo dictamen que amenaza su vasto programa de apoyo a la economía.

El más alto tribunal del país dictaminó que el banco central alemán (Bundesbank) no podrá participar en el programa del BCE hasta que su consejo de gobernadores demuestre "de forma comprensible y sustancial" que respeta los tratados europeos.

El tribunal, que respondía a una demanda de varios euroescépticos, dijo que no pudo establecer ninguna violación por parte del BCE de la prohibición que tiene de financiar directamente a los Estados europeos.

Sin embargo los jueces de Karlsruhe (suroeste de Alemania) consideran "dudoso" que el BCE tenga competencia para comprar deuda pública de manera masiva.

Por eso piden un análisis "comprensible y detallado" de la "proporcionalidad" del programa, de manera que el BCE tendrá que demostrar que los beneficios para la economía son superiores a los inconvenientes.

Los jueces rechazan en particular seguir la opinión del Tribunal de Justicia de la Unión Europea (TJUE) que en 2018 aprobó la conformidad del programa de BCE pero que, según ellos, "ignoró totalmente" sus consecuencias económicas.

La inyección masiva de liquidez a la economía, especialmente polémica alemana, afecta según el tribunal "a prácticamente todos los ciudadanos" en su condición de "accionistas, propietarios, ahorradores o titulares de pólizas de seguros", provocando "pérdidas considerables en los ahorros privados".

Las compras de deuda soberana representan la mayoría de los 2,6 billones de euros (unos 2,8 billones de dólares) de adquisiciones de obligaciones efectuadas entre marzo de 2015 y diciembre de 2018, en el marco del programa "QE" (Expansión Cuantitativa) lanzado para apoyar la economía en la zona euro y reactivado en noviembre pasado.

El BCE "analiza esta decisión y la comentará cuando corresponda", reaccionó la entidad que preside la francesa Christine Lagarde, que nunca había vivido una exigencia judicial de este tipo en sus 20 años de existencia.

Por su parte la Comisión Europea reafirmó este martes la "primacía de la legislación de la UE y el hecho de que la sentencia del TJUE es vinculante para todos los tribunales nacionales", según su portavoz Eric Mamer.

El tribunal indicó que el fallo de este martes "no concierne" al programa de emergencia contra la pandemia (PEPP) anunciado en marzo por el BCE y dotado de 750.000 millones de euros de aquí hasta fin de año.

Desde marzo, se han decidido compras adicionales por más de un billón de euros solo para 2020, a través de una extensión del QE (ahora bajo amenaza por el tribunal) pero también gracias al dinero del PEPP.

Entre los demandantes se encuentran el economista Bernd Lücke, antiguo fundador del partido de extrema derecha AfD; un exlíder jefe los conservadores bávaros de la CSU, Peter Gauweiler, y Patrick Adenauer, nieto del excanciller alemán.

En plena pandemia de coronavirus, una QE sin su mayor comprador en el mercado "pondría en peligro" a toda la Eurozona, advirtió Erik Nielsen, economista jefe de UniCredit.

Tras el fallo del martes, numerosos observadores apuntan que el mismo razonamiento legal podría aplicarse al PEPP y ponerlo en peligro.

"En Alemania llegarán inmediatamente nuevos recursos contra el PEPP", predijo en Twitter Vitor Constancio, un ex vice presidente del BCE.

"Una interpretación optimista podría ser que el tribunal [alemán] ladra pero no muerde", apunta por su parte Carsten Brzeski, del banco ING, con lo que bastaría que el BCE explicar en detalle sus medidas.