La justicia alemana exige al BCE que justifique su programa anticrisis

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El BCE, firme en su política de apoyo a la economía pese a fallo judicial alemán

El Tribunal Constitucional alemán exigió el martes al Banco Central Europeo (BCE) que justifique en un plazo de tres meses la conformidad de sus masivas compras de deuda, fragilizando su apoyo a la economía en plena pandemia de coronavirus.

Este fallo rotundo, que suena a desafío para las instituciones europeas, tiene en el punto de mira el programa anticrisis que realiza el BCE desde 2015, y coincide con su refuerzo para hacer frente a las consecuencias de la crisis sanitaria.

Y hasta que el consejo de gobernadores del BCE demuestre la "proporcionalidad" de su programa, el Bundesbank, el banco central alemán, el más poderoso de la zona euro, no podrá participar en la compra de deuda de la institución europea para aliviar la economía.

La institución de Fráncfort tendrá que demostrar para agosto, de forma "comprensible y detallada" que los beneficios para la economía del programa de compra de deuda soberana son superiores a los inconvenientes.

El BCE lleva años abogando por esta "expansión cuantitativa" o "QE" como solución contra la crisis. Un instrumento muy criticado en Alemania, donde los detractores ven en él un financiamiento ilegal del tren de vida de los Estados.

Para los magistrados alemanes, el BCE se aventura en un terreno de "política económica" fuera de su estricta competencia monetaria que consiste en garantizar el nivel de inflación.

- Guerra de jueces -

El tribunal, que respondía a una demanda de varios euroescépticos -entre ellos el economista Bernd Lücke, antiguo fundador del partido de extrema derecha AfD y Patrick Adenauer, nieto del excanciller alemán- reconoce que "no pudo establecer ninguna violación" por parte del BCE de la prohibición que tiene de financiar directamente a los Estados europeos.

Sin embargo, en una decisión de una virulencia poco común, los jueces de Karlsruhe (suroeste de Alemania) consideran "dudoso" que el BCE tenga competencia para comprar deuda pública de manera masiva, como hizo desde marzo de 2015 a diciembre de 2018 en el marco del "QE", inyectando más 2,6 billones de euros (unos 2,8 billones de dólares), y que reactivó el pasado noviembre.

Los jueces rechazan en particular plegarse a la opinión del Tribunal de Justicia de la Unión Europea que en 2018 aprobó la conformidad del programa de BCE pero que, según ellos, "ignoró totalmente" sus consecuencias económicas, lo que a su juicio es "incomprensible".

La inyección masiva de liquidez a la economía, especialmente polémica en Alemania, afecta según el tribunal "a prácticamente todos los ciudadanos" en su condición de "accionistas, propietarios, ahorradores o titulares de pólizas de seguros", provocando "pérdidas considerables en los ahorros privados", según el Tribunal.

En esta guerra de jueces, la Comisión reiteró la "primacía del derecho comunitario y el hecho de que los fallos del Tribunal de Justicia Europea sean vinculantes para todas las jurisdicciones nacionales".

El BCE realizará a partir de las 16H00 GMT una reunión de su consejo de gobernadores para analizar este fallo.

Uno de sus miembros más eminentes, el presidente del Bundesbank alemán, Jens Weidmann, a menudo crítico por el apoyo del BCE a la zona euro, trató en esta ocasión de calmar los ánimos y prometió apoyar a la institución europea en sus esfuerzos para responder a las críticas del máximo tribunal alemán.

Por su parte, el ministro alemán de Finanzas, Olaf Scholz, dio a entender que no se dejará intimidar por la justicia, prometiendo que hará todo "lo necesario para Europa" y elogiando la solidaridad en la zona euro.

- "Amenaza constante" -

En un momento en que los guardianes del euro despliegan medios sin precedentes para hacer frente a la hecatombe económica que está causando el coronavirus, la justicia alemana "coloca al BCE bajo una amenaza constante", resume Henrik Enderlein, del instituto Hertie School.

En marzo se ampliaron las compras de deuda por más de 1 billón de euros solo para el 2020 a través de una ampliación del QE - amenazado por este recurso- pero también gracias a un nuevo programa de urgencia contra la pandemia (PEPP) dotado de 750.000 millones de euros.

"Una interpretación optimista sería que el Tribunal ladre pero no muerda", dice el analista Carsten Brzeski. Bastaría entonces que el BCE presente un argumentario detallado para solucionar el problema.

Pero para Frederik Ducrozet, de Pictet Wealth Management, este "ultimátum" suscita dudas sobre la capacidad del BCE para actuar a largo plazo.

El BCE "analiza esta decisión y la comentará cuando corresponda", reaccionó la entidad que preside la francesa Christine Lagarde, que nunca había vivido una exigencia judicial de este tipo en sus 20 años de existencia.

Otros recursos se esperan en Alemania sobre las medidas más recientes de apoyo del BCE.