La Junta Militar birmana sigue haciendo algunos negocios y recibe armas pese a las sanciones

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Ginebra, 16 sep (EFE).- La Junta Militar que en febrero de 2021 dio el golpe de Estado en Birmania sigue haciendo algunos negocios -a través de las empresas y bancos que controla- con países que le han impuesto sanciones, al tiempo que ha recibido armamento de países que desoyen los llamadas a un embargo total a la venta de armas, según la ONU.

Madera de teca de Birmania y valorada en 19 millones de dólares entró en la Unión Europea, principalmente a Italia, después del golpe y a pesar de que la única compañía de este país autorizada a comerciar este producto está bajo sanciones desde junio del año pasado.

Un informe presentado hoy por la Oficina de Derechos Humanos de la ONU menciona también que de forma posterior a esa medida, 65 barcos que transportaban teca de Birmania entraron en Estados Unidos, y también hubo comercio, en cantidades menores, con Canadá, Suiza y el Reino Unido.

"La ineficacia en el cumplimiento de las sanciones ofrece ingresos a la junta militar", señala el informe, que ha buscado determinar en qué medida las sanciones financieras internacionales cumplen con su objetivo de cortar el acceso del Ejército birmano a recursos económicos y armamento.

Desde el retorno al poder de los militares, la situación social en Birmania se ha deteriorado fuertemente en medio de un rechazo generalizado de la población a la dictadura, que la gente ha mostrado haciendo grandes sacrificios colectivos e individuales con la esperanza de debilitar a la junta.

Los empleados públicos han hecho huelgas constantes a costa de su salario o del riesgo de perder sus puestos, los padres no envían a sus hijos al colegio y las familias se niegan a pagar las facturas de luz a pesar de las amenazas de quedarse sin este servicio.

Los autores del informe señalan que es preocupante que las sanciones no estén cumpliendo su propósito, en gran parte porque los países vecinos y de la región se han quedado al margen de ellas, en particular Singapur, que es el centro financiero regional.

Por su parte, Australia, Japón y Corea del Sur condenaron el golpe de Estado, pero no impusieron posteriormente sanciones financieras.

La junta necesita armamento para ejercer el control sobre la población, contra la que lanza "ataques indiscriminados", al tiempo que utiliza artillería contra manifestantes pacíficos, lo que implica que transferirle armas facilita que se cometan crímenes contra los civiles, señala la ONU.

El informe indica que Rusia exportó a Birmania aviones de combate y vehículos blindados tras el golpe, mientras que algunos países de Asia han mantenido su cooperación militar y Japón ha continuado con un programa de entrenamiento.

La ONU pidió que los países coordinen la forma de aislar financieramente a la junta militar, que en el presupuesto que ha aprobado para 2022-2023 ha aumentado las gastos de defensa y reducido los destinados a la educación y a la sanidad.

(c) Agencia EFE