Juice jacking: el peligroso ciberataque por cargar el móvil en sitios públicos

Un viajero conecta su móvil a un cargador en el aeropuerto de Bruselas
Un viajero conecta su móvil a un cargador en el aeropuerto de Bruselas

Un viajero conecta su móvil a un cargador en el aeropuerto de Bruselas

Los aeropuertos, medios de transporte, cafeterías y restaurantes o, incluso, los bancos de algunas ciudades en España cuentan con puertos USB en los que se pueden cargar los teléfonos móviles.

Un servicio pensado para reducir la ansiedad que apare e cuando nos la batería se va a acabar y que, teóricamente, son seguros. Sin embargo, estos puntos de recarga pueden convertirse en un “foco de infección” para smartphones. 

El problema está en que esos puertos USB de recarga son accesibles para todos y eso aumenta las posibilidades de que los cibercriminales aprovechen ese acceso libre para modificarlos y convertirlos en puntos capaces de instalar malware mientras cargamos nuestros dispositivos.

Es lo que se conoce como Juice jacking. Una modalidad de ciberataque que, sin que te enteres, facilita el robo de información personal, contraseñas, correos electrónicos o claves bancarias. ¿Cómo? Aprovechándose de la capacidad que tienen los puertos USB para transferir datos entre un ordenador y un móvil.

¿Cómo evitar el juice jacking?

Tan sencillo es ser víctima de juice jacking como evitarlo. Solo hay que seguir una serie de consejos de sentido común para proteger nuestros datos:

  • Si resulta imposible evitar el uso de estos puertos USB para recargar el teléfono móvil, hay que asegurarse de que no se active la opción de transferencia de datos cuando enchufamos el dispositivo. Suele ser la configuración por defecto, pero no está de más revisarlo.

  • Si nuestro teléfono tiene la opción de carga inalámbrica siempre podemos optar también por esa posibilidad.

  • También se recomienda llevar una batería externa para evitar la conexión a estos puertos USB públicos cuando queda poca energía.