Una jubilada se convierte en periodista en Turkmenistán, a pesar del peligro

Christopher RICKLETON
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La septuagenaria Soltan Atchilova encontró su vocación y es peligrosa: documentar la difícil realidad de la vida cotidiana en Turkmenistán, país autoritario de Asia central, cuyas autoridades han proclamado una era de "felicidad".

Para los medios extranjeros relata las casas destruidas ilegalmente, las largas colas de espera para recibir vales para alimentos y los despidos abusivos, una excepción en esta antigua república soviética donde la información está muy controlada.

Los temas de sus artículos se "eligen solos, hablando con la gente de los problemas que enfrentan a diario", explica a la AFP por correo electrónico esta antigua contable, de 72 años, que es objeto de una prohibición de salir de Turkmenistán.

Y, sobre todo, testimonian de una realidad muy alejada de la "era de grandeza y felicidad", alabada por los medios de comunicación oficiales y por el presidente turcomano, Gourbanguly Berdymoukhamedov.

Las publicaciones valen a Atchilova repetidos ataques desde hace más de una década, relata mientras mantiene su cabeza cubierta con un pañuelo tradicional.

En 2016, fue herida en el cuello y la cabeza al ser atropellada por cuatro hombres en bicicleta. En 2018 recibió un puñetazo en la cara que la dejó inconsciente.

A menudo, alguien intenta robarle la cámara. Los temas "son peligrosos para las autoridades porque muestran cosas que ocultan o que se niegan a reconocer", escribe Soltan Atchilova, que trabaja sobre todo para el medio estadounidense Radio Libre Europa y el sitio Crónica de Turkmenistán, con sede en Viena.

Este año es finalista del prestigioso premio Martin Ennals, que recompensa a defensores de los derechos humanos, junto con la defensora de los derechos de las mujeres, la saudita, Lujain Al Hathlul y el abogado chino Yu Wensheng, ambos encarcelados.

- Una mentira más -

Soltan Atchilova se volvió al periodismo en 2006, después de una desventura casi banal en Turkmenistán: la destrucción de su casa por las autoridades, con el pretexto de que había sido construida ilegalmente y que la capital del país, Ashkhabad, debía ser "reconstruida".

Cuando sus intentos de obtener reparación fracasaron, recurrió a los medios de comunicación extranjeros para defender su causa y decidió que defender la de los demás sería su nueva profesión.

Desde entonces, aportó su experiencia personal a varias investigaciones sobre violaciones del derecho a la vivienda en el país, en particular en el marco de organizaciones de acontecimientos deportivos que se han convertido -como en otros países ricos en recursos naturales pero poco preocupados por los derechos humanos- en un pilar de la diplomacia turcomana.

Mientras Gourbanguly Berdymoukhamedov se pone en escena a caballo, en bicicleta o levantando pesas, el país de 5,5 millones de habitantes obtiene la organización en 2021 de los campeonatos del mundo de ciclismo en pista.

En 2017 fue sede de los Juegos Asiáticos bajo techo. En esa ocasión, miles de habitantes de Ashjabad fueron expulsados de sus hogares, sin compensación adecuada, para dar lugar a fastuosas construcciones de mármol blanco.

Atchilova "se licenció en periodismo a los 50 años. Y, a pesar de una salud frágil, sigue en el terreno, buscando personas e historias", saluda Farid Toukhbatoulline, jefe de la oenegé "Iniciativa Turcomana por los Derechos Humanos", que supervisa Crónicas de Turkmenistán.

Sin embargo, desde hace un año Soltan Atchilova puede desplazarse menos en su país, ya que la libertad de circulación fue severamente restringida para luchar contra la propagación de "peligrosas enfermedades infecciosas".

Ese es el eufemismo para referirse a la pandemia en Turkmenistán, aunque las autoridades sostienen que no se registró ningún caso de covid-19.

Una mentira más, según la periodista. "No es verdad. Vemos que perdemos a nuestros seres queridos, a nuestros conocidos", asegura.

"Los muertos de los hospitales son entregados a sus familiares envueltos en celofán, con una advertencia: enterradlos sin abrir".

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