Los sistemas de pensiones que más pagan (y los que menos pagan) en América Latina: ¿A qué edad se jubilan y cuánto cobran?

Mariángela Velásquez

El presidente de México, Andrés Manuel López Obrador anunció un incremento gradual de las pensiones para mayores de 65 años hasta doblarlas al final de su mandato en 2024.

La sorpresiva revelación fue realizada en plena campaña política para una de las elecciones más grandes en la historia mexicana. En los comicios intermedios del 6 de junio , los mexicanos elegirán la Cámara de Diputados, 15 gobernadores, 30 miembros del Congresos estatales y miles de ayuntamientos.

La firma clasificadora de riesgo Fitch había advertido en un informe reciente que la pandemia inspiró una tendencia populista en las pensiones y mencionó la aprobación de leyes para hacer retiros anticipados de fondos en Chile y Perú. Esas medidas pudieran ser emuladas por Bolivia y República Dominicana.

Los sistemas de pensiones son mecanismos gestionados por los estados para ofrecer protección a sus habitantes durante la vejez. La idea es que los trabajadores y los empleadores aporten un monto mensual durante un período determinado para que las personas puedan tener un ingreso que sustituya a su salario cuando cumplan la edad de retirarse.

Unos 50 millones de personas en América Latina tienen 65 años o más. Y ese segmento de la población aumentará a 200 millones en 2065 y convertirá a los sistemas de pensiones en una de las principales fuentes de gasto público y uno de los ejes más importantes de las políticas de protección social.

Pero el desafío de Latinoamérica es que al menos 50% de la población trabaja en la economía informal o tiene empleos precarios con bajos salarios y ningún aporte a un fondo de pensiones o un sistema de seguridad social.

El Reporte de Economía y Desarrollo (RED), publicado por la Corporación Andina de Fomento en 2020, señaló que en la mayoría de países una proporción importante de los adultos mayores no recibe ningún tipo de jubilación o pensión.

Entre los excluidos está las mujeres que no reciben una remuneración salarial pero son las encargadas de la crianza de sus hijos y el cuidado de su hogar.

“Si bien la población de América Latina sigue siendo una de las más jóvenes del mundo, está envejeciendo a uno de los ritmos más rápidos, y sus patrones de ahorro destacan por ser especialmente bajos considerando la presión demográfica que vendrá”, dijo el informe “La encrucijada de las pensiones en América Latina: desafíos en pensiones, reformas e implicancias en las calificaciones soberanas” según el diario La Tercera.

Las dificultades aumentarán en una región con un crecimiento ralentizado desde hace años aunado a un aumento del descontento social y agravado por el coronavirus.

Los países que eligieron instaurar regímenes previsionales con sistemas privados de contribuciones definidas, como Chile, México, Perú y Colombia, no han obtenido los resultados esperados y “la desilusión pública con estos planes, es una fuente de presión fiscal que fueron diseñados para evitar”.

Brasil fue uno de los países que ha ido en contra corrriente y aprobó en 2019 una nueva ley que implantó una edad mínima de jubilación que implicará un ahorro estimado a las arcas públicas de unos 800.000 millones de reales (145.000 millones de dólares) en una década. Brasil era uno de los pocos países del mundo sin ese requisito.

En esta galería mostramos la edad de retiro y el monto que reciben los ciudados de 8 países latinoamericanos.