Juan Diego Botto: "Quien tiene sus necesidades cubiertas y le suda la polla los que no, es una mala persona"

Juan Diego Botto y David Lorenzo, en 'No me gusta conducir'.
Juan Diego Botto y David Lorenzo, en 'No me gusta conducir'.

Juan Diego Botto y David Lorenzo, en 'No me gusta conducir'.

Borja Cobeaga, director de Pagafantas y coguionista de Ocho apellidos vascos (y catalanes), se sacó el carné de conducir pasados los 40 años y la experiencia fue tan traumática le dejó tanta huella que de ahí surgió No me gusta conducir, serie que dirige y que se estrena este viernes en TNT.

En la ficción es Pablo, un amargado profesor de universidad interpretado por Juan Diego Botto, quien se enfrenta al teórico y al práctico a la par que una alumna (Lucía Caraballo) con quien comparte profesor (David Lorente). Leonor Watling, Carlos Areces y Javier Cámara completan el reparto.

La autoescuela es el escenario y pretexto para tratar, a través de la comedia, temas más profundos, como qué es el éxito en la vida y nuevas formas de paternidad o de amor tras una ruptura.

El rodaje, que fue como un “Disneylandia” constante para Botto, puso a Cobeaga en la tesitura de dirigir a un director —Juan Diego Botto debutó recientemente en esta faceta con En los márgenes—, situación que fue gratificante para ambos. En una charla conjunta con El HuffPost, el entendimiento entre los dos es palpable. Se ríen al confesar momentos propiciados por la serie y coinciden también en sus opiniones sobre temas como el Mundial de Qatar, Elon Musk —los dos son activos tuiteros— o la defensa de la sanidad pública.

¿Cómo sois al volante?

Juan Diego Botto: Pasó una cosa durante el rodaje... esto no se lo he contado a Borja. Un día me festejó cómo había aparcado y me dijo: “Conduces como Steve McQueen”. Llegué a casa muy contento y fue el cachondeo del verano. Mi mujer y mi hija se tiraron meses: ”¡Venga, Steve McQueen!”. Me tienen machacado... ¡en qué momento se me ocurrió contarlo! A mí me gusta mucho conducir pero quizá soy un poco temerario.

Borja Cobeaga: Es que lo hace muy bien. ¿Tú sabes lo difícil que es ‘frena aquí para que la cámara esté a foco...’? ¡Y lo hacía! No sabía que había provocado aquí un choteo... Veo que eres de los que en casa te bajan... a mí mi hijo me dice todo el rato: “Conduces mucho peor que mamá”. Y es verdad porque tengo una experiencia mucho más breve, mi mujer tiene el carné desde los 18. Yo soy como prudente, no me cabreo mucho, hablo solo...

¿Y cómo fue convencerle y dejarte convencer para interpretar a este personaje que, a priori, lo tiene todo para caer mal?

Cobeaga: Justamente si llamé a Juan fue para que no cayese tan mal, porque en realidad sí podía ser una persona como gris, gruñón, de esos que no apetecen, porque tampoco tiene esa cosa del Doctor House de ‘cómo mola ser verde, que dice verdades’, pero pensando en un profesor universitario que puede tener como un estatus y contrastar muchísimo con un grupo de chavales, como yo me podía sentir cuando iba al examen teórico —me pasa como en la serie, que me confundieron con un profesor—. Juan dice que ha hecho poca comedia pero hay papeles suyos que me han gustado tanto, como en Los europeos o Vete de mí, que creía en su potencial cómico. Creía que podía hacer menos odioso un personaje que podía ser potencialmente muy gris y muy antipático.

Botto: A mí me cayó muy bien desde el principio, me gustaba mucho esta mezquindad constante que tiene el personaje. A mí estos personajes me encantan. Es un tipo que está cargado de pequeñas miserias. Cuando en el cine vemos las pequeñas miserias que todos tenemos pero que habitualmente queremos esconder y que, en este caso la serie, te permite mostrar, me parece siempre muy divertido. Además, hay algo luminoso en la serie, como achuchable todo el rato. Todos los personajes tienen algo abrazable. Y cuando cierra el primer capítulo y ves que hay una relación ahí con su padre y una cosa muy sentimental, me parece que había algo muy bonito. Aparte, tenía muchísimas ganas de trabajar con Borja.

El director Borja Cobeaga, junto a los actores Juan Diego Botto, Lucia Caraballo, Leonor Watling y David Lorente en la presentación de 'No me gusta conducir'.
El director Borja Cobeaga, junto a los actores Juan Diego Botto, Lucia Caraballo, Leonor Watling y David Lorente en la presentación de 'No me gusta conducir'.

El director Borja Cobeaga, junto a los actores Juan Diego Botto, Lucia Caraballo, Leonor Watling y David Lorente en la presentación de 'No me gusta conducir'.

De este rodaje, ¿qué os lleváis el uno del otro?

Botto: Aparte de el inmenso placer que ha sido hacer la serie —para mí, cada día del rodaje era una visita a Disneylandia: teníamos unos guiones muy divertidos, con unos personajes que eran muy bonitos de hacer, me gustaba la relación con los compañeros y aprendía de ellos, disfrutábamos ensayando, un equipo artístico magnífico...—, Borja es un director maravilloso. Tiene muy trabajada cada cosa, sabe lo que quiere en cada momento... Es muy gratificante trabajar con él.

Cobeaga: Está el cliché este de que a un director le cuesta dirigir a otro que ha sido director, pero por mi experiencia es todo lo contrario. Con los dos directores con los que he trabajado, Ramón Barea y Juan Diego Botto, veo esa cosa con la que un director fantasea: que no sólo esté pensando en su personaje sino en la visión de conjunto. Y encima entienden muy bien cuál es tu trabajo y al final te lo pone muy fácil. Creo que Ramón y Juan son los actores más pro con los que he trabajado nunca. Y, aparte, a Juan creo que es el actor al que menos indicaciones he dado en mi vida. Si teníamos una escena con varios actores, yo le decía una cosa a David, otra a Lucía y a Juan llegaba y ‘Si no te digo nada, no es falta de interés, es que está muy bien como lo has hecho’.

Creo que Ramón Barea y Juan Diego Botto son los actores más pro con los que he trabajado nuncaBorja Cobeaga

Botto: Yo hubo un momento en que pensé ‘o está muy bien o está muy mal’ [carcajadas]. ‘Igual piensa que esto no tiene remedio, para qué le voy a decir nada’. Pasaban los días y yo ‘hostia, no me dice nada’.

¡Y siendo el protagonista!

Cobeaga: Sí, además él salía prácticamente en todas las secuencias. Y si había una que no salía, que serán cuatro en total en toda la serie y se podía ir una hora antes era como fiesta. Para que le llamasen Steve McQueen en casa [risas].

Juan Diego Botto y Lucía Caraballo, en 'No me gusta conducir'.
Juan Diego Botto y Lucía Caraballo, en 'No me gusta conducir'.

Juan Diego Botto y Lucía Caraballo, en 'No me gusta conducir'.

En una entrevista Juan Diego ha afirmado que no va a ver el Mundial. Quería preguntaros a los dos por esta cuestión y si sois futboleros.

Botto: Yo soy futbolero. Me gusta y me entusiasman los mundiales. Creo que a cualquiera que le guste el fútbol espera cuatro años para ver un Mundial, pero con toda honestidad... me parece tan lamentable. Me cuesta asumir que se esté produciendo. Supongo que uno debe asumirlo como ‘¿qué te pensabas?’, pero me cuesta asumir que se imponga el dinero a una cuestión tan básica de derechos humanos, en un sitio donde no se respetan los derechos humanos básicos, donde no hay una democracia, donde tener una identidad sexual LGTBI está penado con cárcel y hasta con pena de muerte, donde las mujeres viven bajo un sistema de opresión... Realmente que se estén haciendo unos Mundiales ahí me parece lamentable. Yo no los voy a ver. Lo digo con dolor, porque ya ves, ¿a quién cojones le importa que yo no vea el Mundial? Eso no incide en nada, pero es una cuestión de que no me parece bien. Me cuesta entender que esto esté pasando.

Realmente que se estén haciendo unos Mundiales ahí me parece lamentable. Yo no los voy a ver. Lo digo con dolorJuan Diego Botto

Cobeaga: Sobre todo, porque intentan vendértelo como ‘Se está avanzando muchísimo’. Veía el otro día unas imágenes que estaban grabadas por la Federación de Fútbol, en la alcachofa veías el logotipo, de unos chavales que vivían en Qatar, que sus padres vivían allí: ‘Se ha avanzado muchísimo aquí, se ha trabajado para tener el...‘. Vale, has celebrado el Mundial, te has ido a por el dinero, pero no intentes vendernos, como ha hecho Rubiales, como diciendo ‘Hemos conseguido avanzar en los derechos humanos’. ¿Qué has conseguido tú? Habrás conseguido lo que te interesaba, el dinero. Se está jugando en noviembre, diciembre, han parado todas las ligas del mundo a mitad de campeonato para esto. A mí me gustaría que me gustase el fútbol, pero no me gusta. Me pasa con el whisky, con el queso y con Sabina —Sabina es como mi criptonita, me decía el otro día un amigo—. Yo me acuerdo de ver un partido y decir ‘no’, es que no me gusta, con lo cual lo tengo fácil en éste [Mundial] porque no tengo ningún interés en verlo.

Sois los dos tuiteros. Ahora con la llegada de Elon Musk, ¿os planteáis dejar la red social?

Botto: Yo creo que lo bonito será como Nerón, ¿no? Ver arder Roma. Yo voy a estar ahí con una butaca en primera fila hasta el final. Me parece un espectáculo impresionante lo de este ser humano, pero bueno, hay que estar ahí para verlo.

Cobeaga: Había un malo de Los Simpson que se llamaba Scorpio que era como un villano de James Bond, multimillonario, y era más realista que Elon Musk.

Botto: Es un poco Lex Luthor, ¿no?

Cobeaga: Sí, pero es que es increíble. Veía el otro día la foto de Halloween que salía con un disfraz, así como gritando... Me parece increíble la cantidad de complejos... Es un buen personaje y hay que estar, pues eso, en primera línea. Por otro lado, si de repente se carga Twitter y todo eso, tampoco pasaría nada. Pero sí, voy a estar ahí hasta el final viendo esta espiral de locura.

[Sobre Elon Musk] Yo creo que lo bonito será como Nerón, ¿no? Ver arder Roma. Yo voy a estar ahí con una butaca en primera fila hasta el finalJuan Diego Botto

¿Disfrutáis de Twitter o a veces os habéis encontrado en algún jardín?

Botto: No le doy tanta importancia. Me resulta divertido verlo, hay gente que tiene mucho talento. Borja, por ejemplo, me parece un tuitero magnífico. Es una fuente de información para algunas cosas interesantes y desconectar de las barbaridades que te dice mucha gente. No entrar ahí porque creo que no merece la pena. Si me tomara eso en serio, sería una fuente de insanía.

No sé si tu personaje tendría Twitter...

Cobeaga: ¡Ni teletexto!

Precisamente, en esa red social ha habido críticas por ejemplo, a Luis Tosar o Pedro Almodóvar por defender la sanidad pública cuando habían usado la privada. ¿Qué pensáis de esto?

Botto: Me parece uno de los comentarios más absurdos. Me parece de las cuestiones más indefendibles, porque parte de la premisa de que solamente si eres pobre puedes defender las cuestiones de la clase trabajadora. Por esa regla de tres, ningún director de ninguna cabecera de ningún medio de comunicación puede defender la sanidad pública, porque todos los directores, de todas las cabeceras, de todos los medios de comunicación no son clase trabajadora. Con lo cual, estarían diciéndonos que todos los editoriales de todos los medios de comunicación de todas las cabeceras de este país no pueden defender la sanidad pública. Es un argumento que te condena: si eres clase trabajadora solo puedes defender la sanidad pública y si eres clase media, no puedes defender la sanidad pública, o la educación pública... Es absurdo. Para mí, es todo lo contrario. Si a ti te va bien, si tienes tus necesidades básicas cubiertas y eres una persona medianamente decente, te preocuparás por aquellos que no las tienen. Lo que me parece incomprensible es que, teniendo tus necesidades básicas cubiertas, no te preocupes, o no te inquietes por aquellos que no las tienen. Y una persona que tiene sus necesidades básicas cubiertas y le suda la polla los que no las tienen es, para mí, una mala persona.

Se piensa que, si eres de izquierdas, por coherencia deberías vivir debajo de un puente, comer gachas y vestir baratoBorja Cobeaga

Cobeaga: Básicamente se piensa que, si eres de izquierdas, por coherencia deberías vivir debajo de un puente, comer gachas y vestir barato. Todo se fundamenta en eso y es no entender absolutamente nada.

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