Josep Lluis Trapero deja de ser mayor de los Mossos

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Josep Lluis Trapero, mayor de los Mossos. (Photo: AFP Contributor via Getty Images)
Josep Lluis Trapero, mayor de los Mossos. (Photo: AFP Contributor via Getty Images)

Josep Lluis Trapero ha dejado de ser mayor de los Mossos d’Esquadra, puesto en el que le sustituirá el comisario Josep Maria Estela, que venía ocupando el jefe de la Región Policial de Tarragona, según ha adelantado la Cadena SER y ha publicado Europa Press.

Su relevo parece confirmar lo que ya apuntaban algunos medios en el pasado, la mala relación del hasta ahora mayor con el actual director general de los Mossos, Pere Ferrer, y la falta de sintonía con el conseller de Interior, Joan Ignasi Elena.

Trapero llegó al puesto en abril de 2017, nombrado por el Govern de Carles Puigdemont, con quien compartió reuniones de amigos, en un momento de gran agitación política que culminó con el referéndum independentista del 1 de octubre de ese año.

Pero antes de aquel momento, que le costó el puesto a Trapero, el mayor de los Mossos se hizo internacionalmente conocido por su papel tras los atentados terroristas de Barcelona y Cambrils, que tuvieron lugar apenas cuatro meses después de su llegada al cuerpo y que dejaron 16 muertos y más de 150 heridos.

Durante los días que siguieron a los ataques, Trapero fue la cara visible de la investigación.

Y su papel fue aplaudido y criticado a partes iguales. Por un lado, fue protagonista viral tras despachar con un “bueno pues molt bé, pues adiós” a un periodista holandés que se quejó de las respuestas en catalán del mayor.

Pero también tuvo que enfrentarse a informaciones que aludían a que la CIA había informado dos meses antes de los ataques a los Mossos del riesgo de atentados en Barcelona.

Algo que el propio Trapero negó en una entrevista radiofónica. “No es una competencia de los cuerpos de policía relacionarse con los servicios de inteligencia de otros países. Los servicios de inteligencia se relacionan con los servicios de inteligencia, no con servicios policiales”, afirmó.

Sin embargo, su momento más difícil al frente de los Mossos llegó en octubre de 2017, con la celebración del referéndum independentista del primero de aquel mes, en el que el cuerpo que dirigía debía impedir su celebración, tal y como ordenó la Fiscalía semanas antes.

Sin embargo, los Mossos no cerraron los colegios, como se les ordenó, e incluso algunos agentes llegaron a encararse con los de la Guardia Civil y la Policía Nacional, que fueron enviados por el Gobierno de Rajoy para impedir el referéndum. Fueron estos dos cuerpos los que actuaron en los centros escolares y protagonizaron las cargas con los manifestantes.

Tres días después, Trapero fue imputado por sedición por la Audiencia Nacional, pero no por el 1-O, sino por las protestas ante la Consejería de Economía de los días 20 y 21 de septiembre, en las que miles de personas se manifestaron contra la detención de 11 altos cargos que supuestamente se encargaban de la logística del referéndum ilegal.

Pese a que la Fiscalía pidió prisión incondicional para él, la jueza Carmen Lamela le impuso medidas cautelares al tiempo que sí enviaba a prisión a los dos Jordis, Cuixart y Sánchez. En su declaración, Trapero aseguró que la situación ante la Consejería de Economía no se les fue “de las manos” en ningún momento.

Apenas duró en el cargo una semana más, ya que el 28 de octubre, con motivo de la aplicación del 155 en Cataluña, fue destituido por orden del Gobierno central.

Desde entonces, a Trapero se le volvió a ver acudiendo a declarar, tanto por el 20-S como por el 1-O, acusado de sedición y de rebelión. En sus intervenciones ante la justicia, el responsable policial defendió la actuación de los Mossos y se desligó de las decisiones del Govern, llegando a manifestar su respeto por “el orden constitucional”.

De hecho, en el juicio por rebelión ante la Audiencia Nacional, llegó a contar cómo planteó a sus subordinados la posibilidad de tener que detener en persona al entonces presidente catalán, Carles Puigdemont.

Finalmente, en octubre de 2020, tres años después de abrirse el proceso, Trapero fue absuelto por parte de la Audiencia Nacional, que consideró que no quedó acreditado que los acusados “hubieran tratado de impedir o dificultar el cumplimiento de las resoluciones del Tribunal Constitucional, del Tribunal Superior de Justicia de Cataluña o de la Fiscalía Superior de la Comunidad Autónoma” ni que se hubieran puesto de acuerdo con quienes lideraban el proceso independentista.

Esta sentencia hizo que Trapero fuera restituido en su puesto apenas tres semanas después, en noviembre de 2020.

Fue muy llamativo el gesto que tuvo Trapero con Ferran López, el hombre que le sustituyó cuando fue destituido tras el 155. El mayor decidió a principios de diciembre que López fuera su ‘número dos’ en el cuerpo autonómico.

Ahora Trapero vuelve a dejar la máxima responsabilidad de los Mossos, tal vez de forma definitiva. Algunos medios, vislumbrando estos cambios, aseguran que el hasta ahora mayor tenía ya cerrado su destino fuera del cuerpo.

Este artículo apareció originalmente en El HuffPost y ha sido actualizado.

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