Mató a golpes a su rival y ahora desearía poder volver atrás en el tiempo

Imagen de un ring de boxeo, escenario que le ha costado la vida a Luis Quiñónez.
Imagen de un ring de boxeo, escenario que le ha costado la vida a Luis Quiñónez.

Conmoción en el mundo del boxeo. El púgil colombiano Luis Quiñónez ha fallecido tras permanecer en coma inducido desde el sábado 24 de septiembre después de ser noqueado por José Muñoz durante su combate por el título nacional del peso ligero celebrado en el Coliseo Elías Chegwin, en Barranquilla.

Quiñónez cayó prácticamente inconsciente en el último asalto del combate. Muñoz conectó un combo de golpes que provocaron un nocaut que se convertiría en dramático en cuestión de segundos. Al volver a su esquina, el boxeador no terminaba de reaccionar pese a la insistencia de su equipo y terminó recibiendo asistencia médica y trasladado de urgencia a un hospital. Una vez allí, los médicos informaron de que había que operar al púgil de un coágulo en el cerebro y para ello fue puesto en coma inducido.

Dos días después de la operación, el hospital emitió un comunicado sobre el estado de Quiñónez, en el que hablaba de un “deterioro neurológico producto de trauma craneoencefálico por contusiones traumáticas craneales secundario a su actividad profesional de boxeo”, añadiendo que, horas después del combate, el boxeador “presenta somnolencia progresiva, obnubilación, con postura de descerebración a los estímulos centrales”. Esto llevó a los médicos a llevar a cabo una “intubación orotraqueal y ventilación mecánica invasiva para protección de la vía aérea y neurológica”.

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Las noticias del hospital no eran precisamente halagüeñas y la preocupación no paró de crecer. El “pronóstico reservado” del púgil tuvo en jaque al boxeo colombiano, pero sobre todo a la familia de Quiñónez y su rival, José Muñoz, quien confesó sentirse culpable por lo sucedido y muy tocado emocionalmente.

“Nunca pensé que un sueño pudiera convertirse en una verdadera pesadilla”, explicó Muñoz en un comunicado.Las ganas de triunfar en la vida nos pusieron en el mismo camino, pero por esas cosas de la vida y sobre todo de la profesión que escogimos hoy estás en una situación que nunca imaginamos”. Unas palabras que ganan todavía más peso cuando el boxeador asegura que “desearía poder devolver el tiempo y que eso no hubiese ocurrido”.

Muñoz, continuó diciendo que “es inevitable no dejar de imaginarme estando en tu situación y cuestiono por qué te sucedió a ti”, para terminar afirmando que “deseo de todo corazón que te recuperes y te levantes de ahí a seguir luchando por tus sueños”. Y es que la conmoción es absoluta, hasta el punto de que la hermana de Quiñónez, Mayra Alejandra, habló en Caracol Radio para aclarar que el boxeador no cuenta con un diagnóstico de muerte cerebral, sino que está en un proceso de ‘recuperación’ asistido.

“Sé que mi hermano está peleando esta guerra y nosotros también”, declaró Mayra, que además aprovechó para asegurar la familia no culpa en absoluto a Muñoz por lo sucedido. “El muchacho está muy alterado porque era compañero de mi hermano y se siente muy mal. No lo culpamos ni nada porque esto es un deporte. Él no tiene la culpa de nada. Ojalá me esté escuchando. Nos gustaría que viniera [al hospital]. Que no tenga miedo porque no tenemos nada contra él”. La otra cara de un deporte con ciertos riesgos en boca de la familia de un guerrero que ha perdido su vida por practicar su gran pasión.

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