Joan Mir, la discreción del campeón

Gabriel RUBIO GIRON
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El español Joan Mir tras ganar la carrera de MotoGP en el circuito Ricardo Tormo de Valencia, España, el 15 de noviembre de 2020

Joan Mir, la discreción del campeón

El español Joan Mir tras ganar la carrera de MotoGP en el circuito Ricardo Tormo de Valencia, España, el 15 de noviembre de 2020

Paso a paso y sin hacer demasiado ruido, el español Joan Mir se convirtió este domingo en Valencia en campeón del Mundo de MotoGP, tras apenas dos años en la máxima categoría del motociclismo, un deporte al que llegó tardíamente.

A sus 23 años, Mir se coronó campeón del mundo culminando un camino que empezó a recorrer a los 10 años con sus primeras competiciones, aunque la afición venía de antes.

"Mi primera motocicleta fue una Polini cuando tenía 6 años, un año después llego la Honda QR. Con mi padre y mi padrino di mis primeros pasos en este deporte", explica Mir en su página web.

Nacido en Palma de Mallorca, en las islas Baleares, Mir se formó en la escuela de motociclismo de Chicho Lorenzo, el padre de otro campeón del mundo de MotoGP, Jorge Lorenzo, y después en la escuela balear de motociclismo.

El gusanillo por la competición le llegó viendo una carrera de su tío Joan Perelló, que compitió en varias pruebas del Mundial de 125cc entre 2009 y 2011.

"Ese día fue espectacular y de alguna manera empezó todo como ha llegado a ser hasta el día de hoy", asegura el piloto español.

En esos mismos años, el pequeño Mir se proclama campeón balear en distintas categorías de minimotos y minimotards.

En 2013 fue el único español en correr la Redbull Rookies Cup con un novena plaza, tras la que quedó subcampeón el siguiente año, por detrás de Jorge Martín.

- Una 'caída inaugural' en Moto3 -

Llegado al motociclismo prácticamente de nuevas, sin patrocinadores ni apoyos, le costó encontrar equipo de inicio hasta recalar en el Leopard Racing.

En 2015, este joven piloto, afable y tranquilo, a imagen de su admirado Rafa Nadal, se estrena en 2015 en el FIM CEV Repsol, la puerta de entrada al Mundial de motociclismo.

Ese mismo año, debutará en Moto3 al correr el GP de Australia con Leopard Racing, sustituyendo al lesionado Hiroki Ono, aunque una caída le impedirá terminar la carrera.

"Esa carrera fue bestial pese a terminar por los suelos, ya que salía en la 15ª posición y conseguí rodar con el grupo de cabeza, en la 4ª plaza", rememora en su web.

En 2016 completa su primer Mundial en la categoría pequeña del motociclismo, en la que acabaría quinto, con una victoria en el GP de Australia saliendo desde la pole.

Pero, su gran año sería el siguiente cuando se proclamó campeón del mundo de Moto3 con trece podios, de ellos diez victorias, lo que le permitiría dar el salto a Moto2 en 2018.

Sólo estuvo un año en la categoría intermedia, en la que logró cuatro podios, siendo su mejor posición, dos segundos puestos en los Grandes Premios de Alemania y de Australia.

- Salto a MotoGP -

Y al año siguiente llegó el salto a MotoGP de la mano del equipo Suzuki Ecstar, completando una primera temporada en la categoría reina en la que su mejor puesto fue una quinta plaza en Australia para finalizar 12º del Mundial de MotoGP.

Un año después, Mir culmina el trabajo de años, tras una temporada atípica por el coronavirus, en la que ha sabido seguir manteniendo la cabeza tranquila y la perspectiva.

"¿Presión? Presión es lo que está pasando con el coronavirus o la gente que no puede pagar el alquiler", decía recientemente Mir, tras hacerse con su primera victoria en MotoGP el pasado domingo en el GP de Europa.

"Comparado con eso, lo mío es un cachondeo. Si soy campeón de MotoGP me irá muy bien; si no lo soy, pues también me irá bien", añadía el ya campeón.

Beneficiado también por la ausencia del lesionado Marc Márquez, al que ha arrebatado el cetro mundial este domingo, Mir completó su mejor año devolviendo de paso a las Suzuki a los más alto, con un título que se les escapaba desde 2000.

Queda por ver si este campeón tranquilo puede repetir en próximas temporadas.

gr/psr