Jerusalén vive una jornada marcada por la tensión entre ultranacionalistas israelíes y palestinos

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Decenas de personas resultaron heridas después de que se registraran enfrentamientos entre israelíes y palestinos en la Ciudad Vieja de Jerusalén en el marco de las celebraciones del Día de Jerusalén, una festividad tomada por los ultranacionalistas judíos que conmemora la toma del Este de la ciudad por parte de Israel tras la Guerra de los Seis Días en 1967.

Una vez más, el conocido como Día de Jerusalén ha estado marcado por la violencia, las provocaciones y los enfrentamientos entre ultranacionalistas israelíes y población palestina. Esta festividad es utilizada por grupos de la extrema derecha israelí para celebrar la toma de Jerusalén Este por parte de Israel tras la Guerra de los Seis Días de 1967. Una celebración que para los palestinos resulta una ofensa y provocación.

Durante la jornada, miles de personas recorrieron el centro de la Ciudad Vieja con banderas de Israel y estrellas de David a la vez que cantaron consignas nacionalistas y provocaciones contra musulmanes y palestinos. Entre lo coreado sonaron frases como "muerte a los musulmanes".

Tradicionalmente, esta marcha ha sido motivo de enfrentamiento constante entre cientos de personas, ya que atraviesa barrios de mayoría palestina y se despliega en puntos tan icónicos como la puerta de Damasco. Este año incluso accedieron a la Esplanada de las Mezquitas, un lugar sagrado para musulmanes donde no está permitido el rezo judío.

Desde el inicio de las celebraciones, Israel desplegó un fuerte dispositivo policial, que de forma temprana usó para cargar contra los palestinos a pesar de que las calles donde sucedieron los altercados están ocupadas por este pueblo normalmente. En total, se estima que unos 20 palestinos fueron heridos, algunos por armas de fuego, aunque la cifra puede aumentar con el paso de las horas.

Antes de la marcha, el primer ministro israelí Naftali Bennett dijo que “enarbolar la bandera de Israel en la capital de Israel es algo obvio”, pero también instó a los participantes a celebrar de una “manera responsable y respetuosa”.

Aunque Jerusalén es considerada a nivel internacional -salvo por Estados Unidos- como una ciudad neutral, Israel reclama que es su "verdadera capital". Esta cuestión es uno de los puntos de mayor conflicto entre el Gobierno de este país y la autoridad palestina. Israel, además tiene ocupada la parte este de la ciudad -originalmente perteneciente a Palestina- desde 1967.

Bennett luego emitió un comunicado instruyendo a la Policía a mostrar "tolerancia cero" hacia los grupos racistas. Los describió como una “minoría que vino a incendiar el área” y prometió enjuiciar a los extremistas violentos, un paso que pocos gobiernos israelíes han tomado en el pasado. El canciller Yair Lapid calificó a los grupos racistas como “una vergüenza”.

En medio de los altercados entre los diferentes grupos también se registró el ataque a una periodista de la cadena en árabe de France 24 llamada Laila Odeh. Odeh denunció que ultranacionalistas israelíes le arrojaron botellas y la insultaron.

La marcha se produce en un momento de gran tensión

La marcha se produjo en un momento en el que las tensiones entre israelíes y palestinos están en uno de los puntos más álgidos de los últimos años. Durante las últimas semanas se han multiplicado los ataques de palestinos a israelíes -considerados por las autoridades como ataques terroristas- y la represión de la policía a palestinos.

En los últimos meses, la policía israelí se ha enfrentado repetidamente a manifestantes palestinos que arrojan piedras en el complejo en disputa, a menudo disparando balas de goma y granadas de aturdimiento.

Al mismo tiempo, unos 19 israelíes han sido asesinados por atacantes palestinos en Israel y Cisjordania ocupada en las últimas semanas, mientras que más de 35 palestinos han muerto en operaciones militares israelíes en Cisjordania ocupada.

Además, los antecedentes del año pasado también hacen temer una posible escalada. Durante 2021 se produjo una guerra de varios días entre el partido Hamas y las fuerzas militares israelíes en la Franja de Gaza. Este enfrentamiento produjo un total de 260 palestinos y 13 israelíes muertos.

Todo esto sucedió sin el contexto tan violento y prolongado que se está viviendo ahora, por lo que existe el temor de que si la cuestión bélica se enciende sea mucho peor.

Con Reuters, EFE y AP

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