Jamenei dice que no hay prisa para que EEUU vuelva al acuerdo nuclear iraní

Ahmad PARHIZI
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Irán no tiene prisa para que Estados Unidos vuelva al acuerdo internacional sobre el programa nuclear de Teherán y exige ante todo el levantamiento de las sanciones estadounidenses que están sofocando su economía, dijo el viernes el líder supremo iraní Alí Jamenei.

La pregunta no es si "Estados Unidos volverá o no; no tenemos prisa y no estamos insistiendo para que regrese", dijo Jamenei.

"Nuestra petición racional y lógica es que las sanciones se levanten" porque "se trata de un derecho usurpado a la nación iraní", dijo el responsable, en un discurso difundido por televisión.

"Estados Unidos y Europa, que siguen a Estados Unidos, tienen el deber de respetar este derecho del pueblo iraní", dijo.

En 2015, Irán y el Grupo de los Seis (China, Francia, Rusia, Alemania, el Reino Unido y Estados Unidos) acordaron en Viena un Plan de Acción Integral Conjunto (PAIC) para resolver la cuestión nuclear iraní después de 12 años de tensión.

El acuerdo ofrece a Irán una flexibilización de las sanciones internacionales a cambio de que limite drásticamente su programa nuclear y garantice que no se dotará de la bomba atómica.

Pero el pacto está en peligro desde que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, retiró a su país del acuerdo en 2018 antes de restablecer e intensificar las sanciones económicas en nombre de una política de "máxima presión" contra Irán.

- "No es lógico" -

El restablecimiento de las sanciones dejó a Irán sin los beneficios económicos que esperaba obtener del acuerdo de Viena, alejando a los inversores extranjeros y reduciendo el comercio exterior del país, principalmente sus exportaciones de petróleo.

Una situación que lo ha sumido en una dura recesión de la que todavía está luchando por salir.

Como respuesta, desde 2019 Teherán se ha ido liberando gradualmente de la mayoría de los compromisos de Viena para presionar, hasta ahora sin éxito, a los demás socios del acuerdo para que le ayuden a eludir las sanciones estadounidenses.

La victoria de Joe Biden frente a Trump en las elecciones presidenciales podría significar un cambio de actitud de Washington hacia Irán.

El presidente electo ya señaló su intención de que Estados Unidos vuelva al PAIC, aunque pone condiciones inaceptables para Irán.

El presidente iraní, Hasan Rohani, multiplicó en las últimas semanas las señales de apertura hacia el futuro gobierno estadounidense.

Pero al mismo tiempo condiciona el regreso de Estados Unidos al acuerdo de Viena al levantamiento de las sanciones estadounidenses reimpuestas o que ya estaban en vigor desde 2018.

"Si las sanciones se levantan, el retorno de los estadounidenses tendrá sentido", dijo Jamenei.

"Si ellos vuelven a sus obligaciones, nosotros volveremos a nuestras obligaciones", añadió.

Irán dijo varias veces que volverá a aplicar plenamente el acuerdo de Viena "inmediatamente" si se levantan las sanciones de Estados Unidos y el país puede obtener los beneficios que espera del PAIC.

Bajo la presión de los conservadores, que tienen mayoría en el parlamento iraní desde febrero, el gobierno moderado-reformista de Rohani reinició esta semana las actividades de enriquecimiento de uranio al 20%, el nivel en el que se encontraba antes del acuerdo de Viena, lo que aumenta la presión en posibles futuras negociaciones con Washington.

Enemigos desde hace más de 40 años, Irán y Estados Unidos han estado al borde de la guerra en dos ocasiones desde junio de 2019, por las tiranteces en torno al PAIC y por una escalada militar en el Golfo.

- Aniversario de la tragedia -

En este tenso contexto, los Guardianes de la Revolución presentaron "una de las bases de misiles estratégicos de [su] marina", situada a "orillas del Golfo Pérsico", publicando fotos y un video pero sin precisar la ubicación exacta.

El anuncio llegó justo un año después de la tragedia del Boeing de la compañía Ukraine International Airlines, derribado por dos misiles de los Guardianes de la Revolución, el ejército ideológico de Irán, poco después de su despegue, en Teherán.

Las 176 personas que iban a bordo de la nave, iraníes y canadienses en su mayoría, murieron en la tragedia, fruto, según las autoridades iraníes, de un "error".

La catástrofe fue conmemorada con mucha menos pompa que el primer aniversario del asesinato del general Qasem Soleimani, abatido el 3 de enero de 2020 en el ataque de un dron de Estados Unidos en Bagdad.

En un comunicado conjunto, los otros países que perdieron a ciudadanos suyos en la tragedia (Afganistán, Canadá, el Reino Unido, Suecia y Ucrania), pidieron "encarecidamente" este viernes a Teherán que arroje luz sobre lo ocurrido para hacer "justicia a los familiares de las víctimas".

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