Italia satisfecha por detención de ex miembros de las Brigadas Rojas

·2 min de lectura
Folletos de propaganda de las Brigadas Rojas de Italia en los que se anunciaba el asesinato del ex primer ministro italiano Aldo Moro, en Milán, el 27 de marzo de 2012

El primer ministro italiano, Mario Draghi, manifestó este miércoles su "satisfacción" por la decisión de Francia de detener a siete ex miembros de las Brigadas Rojas a pedido de la justicia italiana.

Las personas detenidas en Francia "son responsables de delitos muy graves de terrorismo, dejaron una herida que aún está abierta", subrayó Draghi en un breve comunicado.

"El recuerdo de esos actos de barbarie sigue vivo en la conciencia de los italianos", añadió.

Italia llevaba años pidiendo a Francia que entregara a esos militantes de la ultraizquierdista Brigadas Rojas y otros grupos de izquierda, acusados de graves delitos, entre ellos asesinatos y secuestros, durante los llamados "Años de Plomo", desde finales de los años 60 hasta mediados de los 80.

"No se puede huir de nuestras propias responsabilidades, del dolor y daño que se ha causado", escribió el ministro el ministro de Relaciones Exteriores, Luigi Di Maio en un mensaje en Facebook.

"Ha sido una operación impresionante, marcada por la colaboración entre las autoridades francesas e italianas, con la participación del experto en seguridad de nuestra embajada en París", explicó el ministro.

Las personas detenidas habían sido condenadas en Italia por "actos de terrorismo (...) en los años setenta y ochenta", recordó Di Maio.

Según una fuente del gobierno, el tema fue objeto de una conversación entre Draghi y el presidente francés Emmanuel Macron.

Para la ministra italiana de Justicia, Marta Cartabia, la decisión de Francia de eliminar todos los obstáculos al curso de la justicia "ha tenido un significado histórico".

"En las últimas semanas se ha producido un intenso intercambio de contactos a diferentes niveles de las instituciones que ha permitido alcanzar este resultado histórico", explicó.

Los siete detenidos, más otros tres que se fugaron, forman parte de una lista de unas 200 personas que Italia envió a Francia, país donde se pudieron refugiar muchos miembros de las organizaciones armadas de izquierda italianas por estar cobijados por la llamada "doctrina Mitterrand", que les permitía vivir libremente en Francia si renunciaban a la lucha armada.

bur-kv/zm