Italia rompe la ambigüedad frente a China y Rusia y fortalece su alianza con la OTAN

·3 min de lectura

Italia rompió esta semana la ambigüedad frente a Rusia y China después de que el jefe de gobierno Mario Draghi decidiera fortalecer su alianza con la OTAN y la Unión Europea durante las recientes cumbres del G7 y de la Alianza Atlántica.

Draghi, ex presidente del Banco Central Europeo (BCE), ex ejecutivo de Goldmans Sachs y del Banco Mundial, reiteró que Italia tiene su corazón en Occidente, forma parte de la familia europea, es partidaria del atlantismo y comparte los valores de las democracias liberales.

Al finalizar la cumbre del G7 celebrada esta semana con la presencia del presidente estadounidense Joe Biden, el reconocido economista, formado en Estados Unidos, arremetió contra "China y todas las autocracias en general, que usan la desinformación, secuestran aviones en vuelo, raptan y matan, no respetan los derechos humanos y usan el trabajo forzado".

Un lenguaje mordaz y directo, que ancla la diplomacia italiana "a su historia", según él.

Una posición que contrasta con la del gobierno anterior, liderado por Giuseppe Conte, el cual contaba con el apoyo del Movimiento 5 Estrellas (antisistema) y la ultraderechista Liga de Matteo Salvini.

El controvertido Salvini, entonces viceprimer ministro, es un gran admirador de Vladimir Putin y de Donald Trump y solía decir que hombres como ellos "que se preocupan por los intereses de sus propios ciudadanos, se necesitan por decenas" en Italia.

El gobierno presidido por Conte firmó además un memorando de entendimiento en marzo de 2019 para sellar la entrada de Italia en el faraónico proyecto lanzado en 2013 por China para la nueva Ruta de la Seda, una alianza con el gigante asiático para la construcción de infraestructuras marítimas y terrestres.

Se trataba de la primera vez que un país del G7 aceptaba participar en ese proyecto suscitando fuerte preocupación en Europa y Estados Unidos.

Interrogado el domingo sobre ese acuerdo, Draghi se limitó a responder: "Lo examinaremos detenidamente".

"Nadie pone en discusión el derecho de China de ser una gran economía, lo que se cuestiona son los medios que utiliza", argumentó.

"Es una autocracia, que no adhiere a las reglas multilaterales y no comparte la misma visión del mundo de las democracias", añadió.

- Las cuentas del banquero -

"La cuestión es simple: Mario Draghi restableció la tradicional política exterior italiana, europea y atlantista, en contraste con la línea soberanista anterior, de apertura a China y Rusia", explicó a la AFP Jean -Pierre Darnis, asesor científico del Instituto de Asuntos Internacionales (IAI).

El ex banquero ha hecho sus cuentas. Italia va a recibir la tajada más grande de los fondos para el plan de recuperación económico decidido por la Unión Europea (191.500 millones de euros sobre un total de 750.000 millones de euros).

La tercera economía de la zona euro tiene un notable déficit comercial con China (- 18.600 millones de euros) y Rusia (-6.400 millones). Los dos países son respectivamente, el noveno y el decimosexto socio comercial de Italia, muy por detrás de Alemania, Francia y Estados Unidos, que juntos absorben un tercio de sus exportaciones.

Para Massimo Franco, editorialista de Il Corriere della Sera, el principal diario del país, el duro discurso de Draghi durante el G7 contra China y Rusia tenía un doble mensaje: reiterar su compromiso con los aliados extranjeros y aclarar su línea a los heterogéneos partidos políticos que apoyan su gobierno de unidad nacional, entre ellos el M5E y la Liga.

Conocido como "el salvador del euro" tras la crisis financiera del 2009, Draghi no ha tenido pelos en la lengua para trazar su línea de política exterior y acallar a sus aliados.

"Mario Draghi tiene hoy en día mucha fuerza" para decidir sobre la política exterior, explicó a la AFP Franco Pavoncello, profesor de ciencias políticas en la Universidad John Cabot de Roma.

"Draghi es cada vez más fuerte. Habla a los aliados europeos (...) y al mismo tiempo a las fuerzas políticas internas que de forma intermitente han caído en la tentación de llevar el país hacia posiciones ambiguas y dar la impresión que Italia se ubica entre la OTAN y la Federación de Rusia o China, una equidistancia peligrosa", explicó Massimo Franco.

ljm-gab/kv/zm

Nuestro objetivo es crear un lugar seguro y atractivo para que los usuarios puedan establecer conexiones en función de sus intereses y pasiones. A fin de mejorar la experiencia de nuestra comunidad, hemos suspendido los comentarios en artículos temporalmente