Ya hay dos muertos en Italia por coronavirus y crecen los contagios y el miedo

Elisabetta Piqué

ROMA.- Ya son dos las víctimas mortales por el nuevo coronavirus en Italia -un hombre de 78 años en el Véneto y una mujer de 75 en Lombardía- y crece el miedo. Aumentan los casos de contagio con el pasar de las horas y el pánico a que una vasta zona del norte del país se convierta en la Whuan de Italia. Diez comunas en provincia de Lodi, a las puertas de Milán, la capital económica de Italia, se encuentran aisladas y paralizadas, con unos 50.000 habitantes obligados a permanecer en sus casas, escuelas y comercios cerrados, fiestas de carnaval, eventos y misas canceladas hasta nuevo aviso.

Adriano Trevisan, jubilado de 78 años y exalbañil, es la primera víctima italiana. Murió anoche en el pueblo de Vó Euganeo, en la provincia de Padua, en el Véneto, donde se encontraba internado desde hace diez días. En la región del Véneto, donde también se tomaron las mismas medidas de aislamiento, hay otros dos casos de contagio.

Aunque es en Lombardía, cuya capital es Milán, donde crece la alarma. Una mujer de 75 años murió esta mañana en la guardia del hospital de Codogno, pueblo donde vivía el denominado "paciente cero", en provincia de Lodi, foco de la epidemia. Otras 27 personas resultaron positivas al test para certificar la presencia del Covid-19.

Paciente cero

Ya desde ayer, cuando repentinamente se cuadruplicaron los contagios, la región de Lombardia invitó a todos los habitantes a "quedarse en casa" y canceló todas los eventos públicos y las actividades comerciales, salvo las de primera necesidad. Giulio Gallera, responsable de la sanidad regional, anunció que fueron puestas en aislamiento en predios del ejército centenares de personas que entraron en contacto con los contagiados, a quienes estaban sometiendo a un test. Entre ellos se encontraban empleados de Unilever, la empresa donde trabajaba del presunto "paciente cero" y 70 enfermeros y médicos. Para todos ellos está prevista una cuarentena.

Según medios italianos el "paciente cero", un hombre de 38 años, fue el 15 de febrero pasado al hospital de Codogno con síntomas respiratorios, pero no lo internaron, sino que lo enviaron de vuelta a su casa. Al agravarse su condición, sí fue internado y fue entonces que trascendió que había estado en contacto con un colega que había regresado de China, el presunto "paciente índice", que resultó, sin embargo, negativo al virus.

El hombre, que se encuentra en condiciones estables, también contagió a su mujer, que se encuentra embarazada de 8 meses -e internada en Milán- y a amigos, médicos y enfermeros con los que estuvo en contacto.

Plan

El primer ministro italiano, Giuseppe Conte, intentó anoche transmitir calma. "La población no debe estar preocupada, hay un plan que estamos actuando, estábamos preparados para una emergencia, adoptamos las medidas de máxima precaución, así como de aislamiento, así que no debe haber pánico", dijo. Le hizo eco el ministro de Salud, Roberto Speranza, que también aseguró que "Italia está lista" para enfrentar la emergencia.

Italia fue uno de los primeros países en imponer un bloqueo de los vuelos directos a China. Pero al principio no tomó medidas relacionadas con el aislamiento de personas. Con el multiplicarse de los casos de contagio de las últimas horas, Lombardía y Véneto sí tomaron medidas más que restrictivas. Como la zona de Lodi alberga a muchos trabajadores golondrina que van y vienen de Milán, dispuso que los trenes no se detengan en las estaciones de Codogno, Maleo y Casalpusterlengo, localidades que han sido el foco de la epidemia. En diez comunas de esta zona han sido suspendidas todas las manifestaciones públicas, fiestas de Carnaval y celebraciones religiosas. También fue dispuesto el cierre de las actividades comerciales -salvo servicios esenciales- y de escuelas de todos los grados; la prohibición de paradas de autobuses y tests para 4200 personas, 3300 habitantes de la provincia de Padua, 300 familiares y conocidos de los contagiados y fallecidos y de los 600 enfermeros de los hospitales donde estuvieron.

En suma, en un escenario de pesadilla, toda una zona crucial de Italia se encuentra paralizada, con el objetivo de que "el virus pueda ser contenido adentro de una específica zona geográfica", según dijo Speranza. Un escenario muy parecido al de Wuhan, de lo más inquietante y nunca antes visto.