Israel pierde a un aliado en Trump, los palestinos ganan una esperanza con Biden

Guillaume LAVALLÉE
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Joe Biden, entonces vicepresidente de Estados Unidos (I) y el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, en una rueda de prensa en Jerusalén, el 9 de marzo de 2016
Joe Biden, entonces vicepresidente de Estados Unidos (I) y el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, en una rueda de prensa en Jerusalén, el 9 de marzo de 2016

El primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, pierde a un aliado estratégico en Donald Trump, pero tiende la mano al presidente electo estadounidense Joe Biden, que hace renacer esperanzas en los palestinos tras años de asperezas con el multimillonario republicano.

Donald Trump dejó huella en Israel: reconoció Jerusalén como capital de Israel, apoyó a la colonización en Cisjordania ocupada, bendijo la anexión del Golán y auspició la normalización de relaciones entre Israel y algunos países árabes.

Netanyahu, que había calificado a Trump del "mejor amigo que jamás haya tenido Israel en la Casa Blanca", le dio las gracias el domingo por haber encumbrado la relación bilateral "a cimas inigualadas".

Pero al mismo tiempo, de alguna manera, pasó página a la era Trump al invitar, con tono amistoso, a Joe Biden a reforzar sus relaciones.

"Joe, nos conocemos desde hace casi 40 años [...] Espero poder profundizar aún más [...] la alianza especial entre Estados Unidos e Israel", escribió Netanyahu en Twitter.

Pero por ahora Joe Biden es poco popular en Israel, país que visitó por primera vez en 1973 y del que dijo en 2015 que quería respetar la "promesa sagrada de proteger el hogar de origen de los judíos".

Según dos recientes sondeos, el 63% de los israelíes prefiere a Trump en lugar de Biden (17-18%).

Responsables israelíes temen el surgimiento de una nueva generación, considerada menos favorable, cuando no directamente hostil a Israel, dentro de las filas del Partido Demócrata, y una política estadounidense más suave frente a Irán, enemigo acérrimo de Israel.

El gobierno israelí acusó además a las demócratas Rashida Tlaib y Ilhan Omar de apoyar la campaña de boicot a Israel por su política en los territorios palestinos ocupados.

"Hay una creciente influencia de la rama progresista radical en el seno del Partido Demócrata. La mayoría de ellos son antiisraelíes pero no sabemos qué influencia tendrán [...] en la próxima administración", estima Eytan Gilboa, profesor de Ciencias Políticas de la universidad israelí Bar-Ilan.

- El dominó iraní -

Las relaciones entre demócratas e Israel se habían deteriorado bajo la presidencia de Barack Obama, con la firma del acuerdo sobre el programa nuclear iraní, criticado por Israel y abandonado por Donald Trump, que restableció duras sanciones económicas contra Teherán.

¿Joe Biden intentará volver a encarrilar este acuerdo? "La probabilidad es muy fuerte", explicó a la AFP Michael Oren, exembajador israelí en Washington.

En los últimos meses, tres países árabes, Emiratos Árabes Unidos, Baréin --que comparten con Israel una animosidad hacia Irán-- y Sudán, normalizaron sus relaciones con Israel, bajo los auspicios de Washington.

"La gran cuestión es saber hasta qué punto el gobierno estadounidense se comprometerá con esos acuerdos [de normalización]", calificados de "traición" por los palestinos, señaló Michael Oren.

- "Justicia, dignidad" -

En Cisjordania ocupada, el presidente palestino Mahmud Abas dijo que "desea trabajar" con Biden para "mejorar" las relaciones con Estados Unidos y garantizar "la justicia y la dignidad" de los palestinos.

La política de Trump a favor de Israel consiguió que los palestinos rompieran sus contactos con Washington tras controvertidas medidas: cerró su consulado en Jerusalén Este, la parte de la ciudad reivindicada por los palestinos, cortó su ayuda a los palestinos y puso fin a su contribución a la agencia de la ONU para los refugiados palestinos.

A lo que se añade su plan para Oriente Próximo, que prevé principalmente la anexión israelí de zonas enteras de Cisjordania y un Estado palestino en un territorio reducido.

La vicepresidenta electa, Kamala Harris, manifestó su oposición a la "anexión" y la "expansión" de las colonias israelíes.

Con Biden, Estados Unidos intentará dialogar "mucho más" con los palestinos, estima Sarah Feuer, analista del Washington Institute for Near East policy.

Del lado palestino, algunas voces saborean la derrota de Trump. "¡No hubo nada peor que la era Trump! Su final ya es de por sí una victoria", comentó Nabil Shaath, consejero del presidente palestino Mahmud Abas.

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