Los israelíes votan en la tercera ronda electoral, decisiva para Netanyahu

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Netanyahu clama su "mayor victoria" en legislativas en Israel pese a inculpación

Los israelíes votaban este lunes en sus terceras elecciones legislativas en menos de un año, que podrían poner fin a la crisis política y sellar el destino del primer ministro Benjamin Netanyahu, procesado por corrupción.

Tras las elecciones de abril y septiembre de 2019 en las que el Likud (derecha) de Netanyahu y el Kahol Lavan (Azul-blanco, centro) de Benny Gantz, quedaron empatados, más de seis millones de votantes están llamados de nuevo a las urnas.

"Es tiempo para nosotros de estar más unidos (...) Espero que hoy será el día para cambiar de disco, acabar con la difamación (y) acabar con las mentiras", declaró Gantz, de 60 años, tras votar en la ciudad de Rosh Haayin (centro), en una aparente crítica a la campaña de Netanyahu.

Desde los últimos comicios se ha producido un cambio importante: el procesamiento de Netanyahu (70 años), quien se convirtió en noviembre en el primer jefe de gobierno en la historia de Israel en ser inculpado, concretamente por corrupción, malversación y abuso de confianza.

El procesamiento de Netanyahu, quien se juega su futuro político cuando faltan dos semanas para el comienzo del juicio, el 17 de marzo, no ha generado una pérdida de apoyos al Likud, según los últimos sondeos, que predicen una nueva batalla electoral reñida con Gantz, ex jefe del Estado Mayor.

Los colegios electorales abrieron a las 07H00 (05H00 GMT) y cerrarán a las 22H00 (20H00 GMT), tras lo que se conocerán los sondeos a boca de urna y los resultados preliminares.

"'Bibi' Netanyahu nos ha llevado donde estamos hoy, políticamente, económicamente (...) y quiero que eso continúe. Además, sigue siendo inocente hasta que se demuestre lo contrario", dijo Ella Levy, de 63 años, tras votar en Jerusalén.

Estudiante de matemáticas, Inbal abogó por Gantz para bloquear el camino a Netanyahu. "No me impresiona... pero no hay otras opciones", afirmó.

- Plan Trump -

Según los últimos sondeos, ni el Likud ni "Azul-blanco" obtendrán más de 30 escaños de los 120 del parlamento, de modo que los resultados de sus aliados y otras formaciones serán cruciales. La gran incógnita sigue siendo el índice de participación.

Netanyahu cuenta con el apoyo de las formaciones judías ultraortodoxas de Shas, que capta buena parte de los votos sefardíes (judíos orientales), de Judaísmo Unido de la Torá, dirigido principalmente a los ortodoxos askenazis (de Europa del Este) y de la lista Yamina (derecha radical), del actual ministro de Defensa Naftali Bennett.

"Azul-blanco" cuenta con el apoyo de los partidos de izquierda que se unieron en una sola lista y podría, quizá, obtener uno puntual de la "Lista Unida" de los partidos árabes israelíes, que sorprendieron en septiembre al quedar terceros, una hazaña electoral que se proponen superar.

La "Lista Unida" intenta cosechar los frutos de la frustración entre la minoría árabe israelí (un 20% de la población) por el plan presentado por Estados Unidos para resolver el conflicto israelo-palestino, un proyecto aplaudido por Israel y rechazado por los palestinos.

En este contexto, el partido Israel Beitenu, que no simpatiza con ninguno de los dos grandes bloques, podría inclinar la balanza. Su líder Avigdor Lieberman es un nacionalista laico hostil a los partidos árabes y judíos ortodoxos.

El plan del presidente Donald Trump prevé convertir a Jerusalén en la capital "indivisible" de Israel y transferir el control de una decena de pueblos y localidades árabes israelíes a un futuro Estado palestino.

Netanyahu centró su campaña en el plan de Trump, prometiendo la rápida anexión del valle del Jordán y colonias israelíes en Cisjordania, territorio palestino ocupado por Israel en 1967, como contempla el proyecto estadounidense.

Gantz, quien también apoya el proyecto estadounidense, hizo campaña sobre los problemas judiciales del primer ministro, en el poder durante 14 años, los diez últimos sin interrupción.

"No merecemos otra campaña sucia y deplorable como la que ha terminado hoy y no merecemos esta inestabilidad sin fin. Merecemos un gobierno al servicio de la población", declaró el presidente israelí, Reuven Rivlin, tras haber votado en Jerusalén.

- Miedo al coronavirus -

Otra incógnita en este panorama electoral: el miedo al nuevo coronavirus. Israel ha registrado diez casos y los partidos temen que la difusión de "noticias falsas" sobre la epidemia haga que los votantes no voten.

"Vayan a votar. El asunto del coronavirus está completamente bajo control. La gente puede votar con total confianza", aseguró Netanyahu", tras votar.

Las autoridades pidieron a unos 5.600 israelíes que han estado en contacto con personas infectadas o que han viajado a países afectados por la epidemia, que se queden en casa. Estos electores podrán votar en colegios electorales reservados para ellos, según el ministerio de Salud.