El fenómeno de la isla que desafía la subida del nivel del mar y crece en lugar de encoger

M. J. Arias
·3 min de lectura

El calentamiento global tiene infinitas consecuencias en el devenir de la Tierra. Una de ellas es el aumento del nivel del mal como consecuencia del deshielo. Ante un panorama así la lógica y la ciencia hacen pensar que lo que cabría esperar es que las islas, sobre todo las más pequeñas, sean las primeras en notar los efectos de este incremento de la masa de agua. Sin embargo, existen casos en los que en lugar de ceder terreno al mar se lo están ganando. El porqué lo explica un reciente estudio poniendo como ejemplo la isla Jeh, en el Pacífico.

Vista aérea de la pequeña isla de Jeh, en el Pacífico. (Foto: Google Maps)
Vista aérea de la pequeña isla de Jeh, en el Pacífico. (Foto: Google Maps)

Esta investigación, llevada a cabo por el geomorfólogo costero Murray Ford de la Universidad de Auckland (Nueva Zelanda) y recogida por CNN, mantiene que “en contra de las predicciones, la cobertura de los medios populares y las proclamas políticas, estudios recientes han demostrado que la mayoría de las islas de arrecifes estudiadas se han mantenido estables o han aumentado de tamaño desde mediados del siglo XX”.

El ejemplo que usan tanto él como su colega el profesor Paul Kench de la Universidad Simon Fraser en Canadá, que también ha participado en el estudio, es la isla de Jeh. Localizada en las Islas Marshall, entre Hawái y Australia, han demostrado que desde 1943 hasta ahora su superficie, lejos de mermar, ha aumentado un 13%. Pero, ¿cómo es eso posible?

La respuesta está en la formación de la misma. Como tantas otras, su existencia se debe a la acumulación de sedimentos procedentes de los arrecifes a lo largo de miles de años. Estos siguen produciéndose y adhiriéndose a su superficie provocando que esta crezca en lugar de reducirse.

Para comprobarlo y demostrarlo lo que hicieron los investigadores fue comparar fotografías aéreas de la isla tomadas desde 1943, imágenes de satélite y realizar pruebas de radiocarbono para datar los sedimentos acumulados. Con las dos primeras detectaron que, efectivamente, Jeh había pasado hasta 2015 de 2,02 kilómetros de superficie a 2,28 kilómetros cuadrados.

Con ese crecimiento del 13% en siete décadas confirmado pasaron a analizar las capas de sedimentos descubriendo que su edad es posterior a 1950. Lo cual significa que el crecimiento de la isla se debe al sedimento procedente de los bancos de coral que lo siguen produciendo y que, en su caso, contrarresta el efecto del calentamiento global.

“Este estudio ha descubierto que es posible la expansión de islas a través de la generación de sedimentos en condiciones de aumento del nivel del mar. Los arrecifes de coral que rodean estas islas son la sala de máquinas del crecimiento de las islas, produciendo sedimentos que son arrastrados a la costa de la isla. Los arrecifes de coral saludables son esenciales para que este proceso continúe en el futuro”, explican los autores del estudio.

Sin embargo, no son del todo inmunes al cambio climático ya que este puede afectar (y lo está haciendo) a los arrecifes y repercutir así en la superficie de las islas revirtiendo el explicado fenómeno. Otro estudio de este mismo año estimó que alrededor del 70-90% de los arrecifes de coral podrían desaparecer en los próximos 20 años como consecuencia del calentamiento de los océanos, el agua ácida y la contaminación.

“Lo que le suceda a la ecología del arrecife en el futuro es un gran impulsor de lo que le sucederá a la ecología de la isla en el futuro. Si apagas esa sala de máquinas de generación de sedimentos, entonces potencialmente verás ese efecto en la isla”, avanzó Ford.

EN VÍDEO | Vídeo aéreo del iceberg más grande del mundo