La mujer que estuvo cerca de ser la primera presidenta de España

Javier Taeño
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Una de las principales reivindicaciones del feminismo es el techo de cristal. Se denomina de esta manera a la limitación velada de ascenso laboral a las mujeres dentro de las organizaciones. Y es que su presencia en puestos de responsabilidad sigue siendo limitada en comparación a los hombres. Una situación que también se refleja en los cargos públicos.

Hasta ahora no es solo que ninguna mujer haya sido presidenta del Gobierno desde la vuelta a la democracia (siete hombres en este periodo), sino que ni siquiera han liderado las listas de ninguno de los principales partidos en unas elecciones generales.

La única que tiene esta opción a partir de ahora es Inés Arrimadas, que desde 2020 está al frente de Ciudadanos, pero la formación se ha convertido en residual en los últimos tiempos y no tiene opciones reales de acceder a La Moncloa en cl corto plazo. Pero mirando atrás en el tiempo sí que aparece una mujer que pudo haber llegado a la presidencia del Gobierno: Isabel Tocino.

Isabel Tocino en su época en el PP. (Photo by Quim Llenas/Cover/Getty Images)
Isabel Tocino en su época en el PP. (Photo by Quim Llenas/Cover/Getty Images)

Esta política cántabra, muy vinculada al Opus Dei, fue una de las figuras más importantes de Alianza Popular (luego convertido en Partido Popular) en los años 80 y 90. Tanto es así que pudo llegar a convertirse en la heredera de Manuel Fraga al frente de la formación en lugar de José María Aznar.

Tocino se licenció en Derecho y trabajó como profesora universitaria, pero muy pronto dio el salto a la política, donde su ascenso fue meteórico. Fraga la encargó de ocuparse de la política de educación del partido además tuvo como misión la incorporación de mujeres importantes a una formación en la que en esos momentos eran minoría.

Tal y como contaba ella misma en una entrevista a Las Provincias en 2007, ella se encargó de elaborar la lista y el resultado fue la aparición en escena de Teófila Martínez, Esperanza Aguirre o Celia Villalobos entre otras.

Su carisma y su liderazgo dentro de Alianza Popular eran vistos con buenos ojos por Fraga y Tocino fue una de las finalistas en 1989 a suceder al gallego al frente del partido junto a José María Aznar y Miguel Herrero de Miñón.

A priori ella era la favorita, pero una reunión de altos cargos del partido, Álvarez Cascos, Juan José Lucas, Rodrigo Rato y Federico Trillo (curiosamente, todos hombres) dio al traste con su candidatura.

En pleno mes de agosto de 1989, el palacete de Fraga en Perbes acogió este cónclave para elegir a su sucesor. Y los argumentos de los invitados a la reunión hicieron que el veterano político gallego se decantara por Aznar, que por aquel entonces presidía la Junta de Castilla y León y que siete años después llegaría a la presidencia del Gobierno. Si Fraga no se hubiera dejado convencer y hubiese apostado por su primera opción, quizás la historia habría sido diferente.

Isabel Tocino y José María Aznar en 1989.  (Photo by JMN/Cover/Getty Images)
Isabel Tocino y José María Aznar en 1989. (Photo by JMN/Cover/Getty Images)

No obstante, la carrera de Tocino fue muy prolífica. La santanderina fue diputada en cuatro legislaturas consecutivas (entre 1986 y 2002), e incluso llegó a ser ministra de Medio Ambiente (entre 1996 y 2000), convirtiéndose en una de las cuatros ministras que nombró Aznar en su primer mandato. Como hecho relevante de su periodo al frente de esta cartera está la firma del Protocolo de Kioto.

El salto a la empresa privada

Finalmente en el año 2002 abandonó su escaño en el Congreso de los Diputados para dedicarse a la empresa privada, un periodo de dos décadas en los que ha ocupado lucrativos puestos en consejos de administración. El primero fue en Siebel Systems, pero también ha estado en Naturhouse, Ence o Enagás (en estas dos últimas aún se mantiene)

También continúa en el Banco Santander, donde actualmente es vicepresidenta, convirtiéndose en la mano derecha de Ana Patricia Botín, tras más de una década como consejera de la entidad. Un periodo muy lucrativo en el que según varias fuentes ha ingresado más de medio millón de euros anuales por su presencia en estos consejos.

Pese a que en varias ocasiones en estas dos últimas décadas se ha especulado con un eventual retorno a la política, especialmente cuando Rajoy recurrió en 2011 a algunos altos cargos históricos del partido, lo cierto es que no se ha producido hasta ahora. El único acercamiento fue su apoyo a Soraya Sáenz de Santamaría en 2018 en las primarias de la formación, donde finalmente terminó venciendo Pablo Casado.

Aunque nunca llegó a liderar el PP, Isabel Tocino estuvo a punto de hacerlo y sobre todo abrió el camino para que muchas otras mujeres fueran accediendo a puestos de responsabilidad dentro de la formación conservadora. La gran duda ahora es saber cuánto tiempo habrá que esperar para que haya una presidenta del Gobierno.

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