Isabel II cumplió hasta el final, nombrando a Liz Truss, dos días antes de su muerte

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"Toda mi vida ya sea larga o corta, la dedicaré a vuestro servicio",

Fue la promesa de Isabel II a los británicos tras acceder al trono hace 70 años.

Y lo ha cumplido al pie de la letra, dando su último soplo en Balmoral, tan solo dos días después de nombrar a un nuevo jefe de Gobierno, Liz Truss.

En un último acto, Isabel II lo dejó todo atado y bien atado para que la vida política británica no se viese trastocada.

Porque si Isabel II hubiese fallecido antes de poder dar el visto bueno al nombramiento de Liz Truss, como primera ministra, se hubiese tenido que demorar la dimisión de Boris Johnson. Ya que se hubiese tenido que dar prioridad a la ceremonia de proclamación del nuevo rey y su consecuente cobertura mediatica, como explicó a euronews. el profesor de derecho constitucional, Robert Blackburn del King's College, en Londres.

No hubiese habido vacio de poder pero sí una demora en el nombramiento de Liz Truss.