Irregularidades y presiones: lo que vieron los observadores electorales en el Líbano

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Irregularidades y presiones: lo que vieron los observadores electorales en el Líbano

El Líbano celebró el pasado fin de semana unas elecciones parlamentarias que fueron muy disputadas. El país sigue gravemente afectado por una crisis económica, por lo que, para garantizar su transparencia, los observadores electorales europeos supervisaron los comicios.

En total, se enviaron unos 167 observadores procedentes de los 27 Estados miembros, así como de Noruega y Suiza, de los cuales 30 llegaron a principios de abril para iniciar un trabajo de evaluación exhaustiva.

Encontraron varias "irregularidades" fundamentales en el proceso electoral, como la compra de votos, la obstrucción de la campaña electoral y la intimidación en los centros de votación.

¿En qué consiste la supervisión electoral?

Durante la cuenta atrás para el día de las elecciones, el papel de los observadores consiste en reunirse con todo aquél que tendrá un papel relevante en los comicios. El objetivo es evaluarlos en igualdad de condiciones y saber si existe la posibilidad, para todos los partidos, de aumentar su equidad y la calidad de su democracia.

"Cuando nos reunimos con los candidatos, hablamos con ellos sobre cómo va la campaña, qué tipo de estrategia o métodos de campaña utilizan para llegar a los votantes, si sienten que pueden hacer campaña libremente", detalla a Euronews Nikolay Paus, un observador de la UE en Trípoli, al norte de Líbano.

"También hablamos con la administración electoral para ver cómo van los preparativos. Hablamos con los medios de comunicación para ver si pueden hacer campaña libremente", ha explicado Paus sobre el proceso.

Las misiones de observación no están allí para investigar las elecciones ni para emitir juicios sobre ellas. "No estamos aquí para interferir en el proceso, no somos investigadores", insiste György Hölvényi, Jefe de la Misión de Observación Electoral de la Unión Europea, al publicarse la declaración preliminar de la misión.

Cada uno de los 26 distritos en los que está dividido el país fue asignado a una pareja de observadores electorales. El día de los comicios visitaron un total de 798 colegios electorales para supervisar el proceso de votación.

¿Qué vieron los observadores?

Aunque sean testigos de una infracción los observadores no pueden intervenir en ninguna situación. Varios expertos de la UE explican a Euronews que presenciaron niveles muy altos tanto de intimidación como de coacción por parte de algunos apoderados y candidatos. En algunas ocasiones, los representantes acompañaban por la fuerza a los votantes hasta las urnas. A menudo se trataba de personas mayores, discapacitadas o vulnerables.

El día de la votación, los observadores notificaron numerosas tensiones y se hizo visible la "falta de formación" del personal de los centros. La misión de la UE confirmó oficialmente en su declaración preliminar que la falta de formación del personal era evidente, y que "no controlaban el proceso de votación", sino que los representantes políticos "controlaban quién votaba".

En la mayoría de puntos de votación, los observadores pudieron realizar sus tareas sin problema. Pero en uno de los colegios electorales las Fuerzas Armadas Libanesas expulsaron al equipo de la UE y sólo les permitieron regresar cuando las urnas ya habían cerrado.

Una vez finalizado el escrutinio, se guardaron los votos, se sellaron las cajas y la misión de observadores se desplazó a los centros de recuento. Aunque según la misión el conteo de votos fue mayoritariamente transparente, la multitud de violaciones en el procedimiento anterior tuvo un importante impacto en el resultado.

Finalmente, la UE concluye que el secreto del voto no siempre estuvo garantizado.

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