Irlanda acude a las urnas con el deseo de lograr un "cambio tranquilo"

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EFE/EPA/GERARD MCCARTHY

Dublín, 8 feb (EFE).- Irlanda se ve hoy azotada por dos vientos, los de la tormenta "Ciara" y los de una parte del electorado que acude este sábado a las urnas con la intención de insuflar aires de cambio en la política nacional.

El temporal del Atlántico entró por la mañana con fuerza por la costa oeste y se extendió rápidamente a toda la isla, pero no impidió que a última hora de la tarde la participación en las elecciones generales fuera "alta" y "fluida", según fuentes oficiales.

Algo más de tres millones de irlandeses están hoy llamados a las urnas, entre las 07.00 y 22.00 horas GMT, para votar en unos comicios que podrían acabar con nueve años de gobierno del partido democristiano Fine Gael (FG), liderado durante los últimos tres por Leo Varadkar, de 41 años, hijo de un inmigrante indio y el primer jefe de Gobierno de la historia de Irlanda abiertamente gay.

EL CAMBIO TRANQUILO

Algunas encuestas otorgan al Sinn Féin (antiguo brazo político del ahora inactivo Ejército Republicano Irlandés, IRA), liderado por Mary Lou McDonald, un apoyo de hasta el 25 %, el mismo que reciben los centristas del Fianna Fáil (FF), el principal partido de la oposición durante la pasada legislatura bajo la dirección de Micheál Martin.

Durante la campaña, ambos han logrado ensombrecer los triunfos de Varadkar en la economía, que registra la tasa de crecimiento más alta de Europa y roza el pleno empleo, y en la política internacional, con su destacado papel en las negociaciones de un acuerdo del Brexit.

VIVIENDA Y SANIDAD, GRANDES PREOCUPACIONES DE LOS IRLANDESES

El Sinn Féin quiere romper ahora ese bipartidismo y cuenta, sobre todo, con el apoyo del electorado de las zonas más deprimidas y de los más jóvenes, quienes ya no relacionan a los republicanos con la campaña terrorista que desarrolló el IRA durante el pasado conflicto norirlandés.

McDonald ha prometido aumentar la inversión en vivienda pública con la construcción de hasta 100.000 nuevas viviendas, congelar los alquileres, disparados desde hace una década, y mejorar la sanidad pública, medidas que sus rivales dicen que son populistas y que podría dañar a la economía, endeudando al Estado.

EL SINN FÉIN, CONTRA EL BIPARTIDISMO

Los expertos creen que, a pesar de las previsiones, el Sinn Féin no convertirá en escaños el porcentaje de votos que le conceden las encuestas, debido a que presenta menos candidatos que el FG y FF, que se beneficiarán del complejo sistema electoral irlandés, de transferencia de voto.

En ese escenario y dado que los sondeos indican que ninguno de los tres grandes partidos llegarán a la mayoría absoluta, Martin podría verse obligado a buscar apoyos entre las formaciones minoritarias, como los verdes, laboristas o socialdemócratas.

El líder del Fianna Fail tampoco ha descartado formar una gran coalición con Varadkar, con él como primer ministro, o gobernar en minoría con el apoyo de un puñado de diputados independientes y pactos parlamentarios puntuales con los democristianos.

Así gobernó Varadkar durante las última legislatura, gracias a un acuerdo de "suministro y confianza" firmado con FF, por el que le apoyó en cuatro presupuestos generales y se abstuvo en votaciones clave, como en mociones de censura.

OBLIGADOS A FORMAR UNA COALICIÓN DE GOBIERNO

Martin y Varadkar también han dejado claro que no formarán gobierno con el Sinn Féin debido a su pasado violento, a pesar de que McDonald resulta más atractiva para el electorado que su antecesor en el cargo, el histórico dirigente Gerry Adams, pues representa a una nueva generación de nacionalistas sin vínculos con el IRA.

Los expertos tampoco descartan que Varadkar repunte a última hora y un sector importante del electorado decida darle una nueva oportunidad.

El recuento de los sufragios procedentes de las 40 circunscripciones irlandesas comenzará mañana domingo a las 09.00 horas GMT y los primeros resultados provisionales podrían conocerse a media tarde, aunque los definitivos podría demorarse durante días, dada la complejidad de sistema electoral.

Javier Aja