Irene Montero dice que Ayuso ha llamado a Sánchez "hombre blandengue" y le manda este aviso

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Irene Montero, ministra de Igualdad, ha lamentado que la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, haya llamado al jefe del Ejecutivo, Pedro Sánchez, “hombre blandengue” y ha señalado lo que, a su juicio, hay detrás de eso.

Montero hace referencia a unas declaraciones que la dirigente del PP hizo hace unos días, cuando se burló de la última campaña del Ministerio de Igualdad, que criticaba las masculinidades que tildan de “hombre blandengue”, usando una expresión de El Fary, a los hombres que se dedican a tareas domésticas, a los cuidados o que, sencillamente, son sensibles.

“Digo yo, cuando tienes todas las instituciones bajo tu cuerda, cuando tienes todo bajo tu control, Indra, el CNI, las encuestas, la televisión. Cuando tienes todo bajo tu mano y no eres capaz de llenar de ilusión absolutamente nada en política, ¿quién es el hombre blandengue?”, dijo Ayuso.

En la Comisión de Igualdad, Irene Montero ha retomado este asunto, al que ya entró en Twitter replicando: “Dice Ayuso que a Feijóo no le gusta fregar los platos”.

″¿Saben por qué entro en esto? Porque implica una reflexión ideológica muy profunda del tipo de sociedad que están proponiendo sus señorías del PP de la mano de sus señorías de Vox”, ha comenzado diciendo.

“Lo que estaba diciendo la señora Ayuso, además de querer ridiculizar al presidente del gobierno llamándole hombre blandengue, estaba diciendo una cosa ideológicamente muy profunda. Estaba diciendo: mandar es incompatible con cuidar. Quien manda no cuida”, ha proseguido.

“Lo que estaba diciendo la señora Ayuso es: necesitamos hombres o mujeres ejerciendo el poder desde la masculinidad patriarcal, que es incompatible con los cuidados, que es incompatible con el reconocimiento, la interdependencia. Eso estaba diciendo: ’No, nosotros somos lo contrario al hombre blandengue”, se ha lamentado Montero.

La ministra ha señalado que la reflexión que cada vez más gente, incluidos más hombres, están haciendo es que es absurdo que todos los hombres tengan que encorsetarse en esa masculinidad y mandatos que también les dicen cómo tienen que ser de una forma muy estricta, “que no responde a cómo quieren ser la mayoría de los hombres”.

“Por tanto, creo que hay una reflexión profunda. Nos proponen un modelo de sociedad donde el ejercicio del poder es incompatible con la base de la vida, que son los cuidados. Un ejercicio del poder autoritario”, ha zanjado.

Este artículo apareció originalmente en El HuffPost y ha sido actualizado.

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