Irak, hundido en la crisis social y económica, logra formar gobierno

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Irak, hundido en la crisis social y económica, logra formar gobierno

Después de cinco meses de vacío de poder, Irak logró este jueves formar un gobierno que heredará una economía postrada, relaciones diplomáticas reducidas a la mínima expresión y la amenaza de nuevas manifestaciones en protesta por las medidas de austeridad inevitables.

Frente a los diputados con mascarillas y guantes por el coronavirus, que ha dejado 102 muertos en Irak, Mustafá Al Kazimi, de 53 años, antiguo jefe de inteligencia con contactos en Washington y Teherán, prestó juramento con 15 de sus ministros.

Los cruciales y codiciados ministerios de Relaciones Exteriores y del Petróleo quedaron sin embargo vacantes, igual que otros cinco. Irak es el segundo país productor de la OPEP

El nuevo gobierno tendrá a resolver cuestiones clave como el desempleo generalizado provocado por el confinamiento, la caída de los ingresos petroleros (divididos por cinco en un año) y la idea del gobierno de imprimir dinares iraquíes, que hace temer una devaluación masiva.

Se trata del primer cambio de gobierno anticipado desde que en 2003 los estadounidenses derrocaron a Sadam Husein. Con ello el poder espera dejar atrás el año y medio de mandato de Adel Abdel Mahdi.

Este político independiente de 77 años, sin partido ni apoyo popular, iba a ser el hombre del consenso y de la reconstrucción del país, devastado entre 2014 y 2017 por la guerra contra el grupo yihadista Estado Islámico (EI).

Pero su gestión se recordará como la que acentuó todavía más los problemas.

La economía de Irak, muy dependiente del petróleo, sigue en muy mal estado, mientras que la represión de la "revuelta de octubre" dejó más de 550 muertos.

En el frente económico, el país vive una grave crisis y tendrá ahora que recortar los salarios de sus millones de funcionarios, lo que podría desatar protestas.

El PIB se contrajo un 9,7% y la tasa de pobreza del 20% podría multiplicarse por dos en 2020, según el Banco Mundial.

En abril el país solo logró ingresos petroleros de 1.400 millones de dólares.

- "Diálogo estratégico" -

Kazimi deberá retomar también el diálogo con Estados Unidos, cuyas tropas están bajo una orden de expulsión del parlamento pero que nunca se aplicó.

En junio está previsto un "diálogo estratégico" con Washington con la presencia de una delegación estadounidense en Bagdad.

Tras el anuncio de la formación del nuevo gobierno Washington pareció tender la mano.

El secretario de Estado norteamericano, Mike Pompeo, llamó al primer ministro para anunciarle la prórroga de cuatro meses de las exenciones que permiten a Irak comprar energía iraní, escapando así a las sanciones estadounidenses.

En enero, Estados Unidos estuvo a punto de hacer caer Irak en el caos.

En respuesta a los cohetes contra sus soldados y sus diplomáticos, Washington asesinó al general iraní Qasem Soleimani cerca del aeropuerto de Bagdad.

Pocos días después hubo disparos de misiles balísticos iraníes que hicieron temer un conflicto en la región.

El ministro iraní de Exteriores, que felicitó a Kazimi en un tuit, suele enviar emisarios a Bagdad cada vez que hay gobierno para preservar sus intereses en el país vecino.

Kazimi llega al poder con un presupuesto de 2020 todavía sin aprobar. Con la caída vertiginosa del precio del petróleo, la única fuente de divisas del país, su gobierno tendrá que ser austero.

Una situación que hace temer otra revuelta como la de octubre. Desde entonces todavía quedan algunos manifestantes en la plaza Tahrir de Bagdad.

Las protestas pedían un cambio total del sistema y de los políticos. Kazimi les prometió elecciones anticipadas que todavía parecen lejanas.

Por su parte el primer ministro saliente necesitó cinco meses para dejar su puesto pese a su dimisión.