Firmantes del acuerdo nuclear de Irán se reúnen para tratar de salvarlo

Por Sophie MAKRIS, Jastinder KHERA
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El ministro iraní de Relaciones Exteriores, Mohamad Javad Zarif, durante una rueda de prensa en Teherán, el 21 de octubre de 2019

Los firmantes del pacto nuclear de Irán siguen comprometidos con el vacilante acuerdo, afirmaron China y Rusia tras tensas conversaciones este viernes en Viena y mientras Teherán sigue esquivando las reglas que enmarcan sus actividades nucleares.

Representantes de Alemania, Reino Unido, Francia, China, Rusia participaron en la larga reunión de tres horas que se celebró en la delegación de la Unión Europea y que constituye la primera vez en la que las seis partes se reúnen con este formato desde el mes de julio.

Desde mayo Irán ha adoptado una serie de medidas en violación del acuerdo de 2015 que incluyen el aumento del enriquecimiento de uranio, e insiste en que, según el pacto, tiene el derecho de adoptar esas medidas en represalia por la retirada de Estados Unidos en 2018 y la reimposición de sanciones económicas.

En este momento, las sanciones económicas establecidas por el presidente estadounidense Donald Trump asfixian la economía iraní y, como respuesta, Teherán intenta saltarse las reglas que definen sus actividades nucleares.

Como resultado, la crispación ha ido en aumento con los países europeos, que pese a todo siguen creyendo en el tratado nuclear firmado hace cuatro años.

En este contexto, la diplomacia europea mencionó por primera vez la posibilidad de activar el "mecanismo de resolución de disputas" incluido en el acuerdo de 2015 que podría significar el restablecimiento de las sanciones de la ONU.

Irán sobrepasa en este momento el volumen de uranio enriquecido, la tasa de enriquecimiento y la cantidad de agua pesada autorizados por la comunidad internacional y también moderniza sus centrifugadoras. Todo ello aumenta la presión de los países que aún se mantienen en el acuerdo.

El jueves, Reino Unido, Francia y Alemania acusaron a Irán de estar desarrollando misiles balísticos con capacidad nuclear en una carta enviada al secretario general de la ONU, Antonio Guterres.

El ministro iraní de Relaciones Exteriores, Mohamad Javad Zarif, reaccionó en Twitter y dijo que la carta era "una mentira desesperada para disimular su miserable incompetencia en el cumplimiento del estricto mínimo de sus propias obligaciones".

Este viernes el jefe de la delegación china Cong Fu dijo a los periodistas tras la reunión que todas las partes seguían comprometidas con el pacto y que el mecanismo de resolución de disputas (al que China es contraria) no había sido mencionado.

"Todos los países tienen que evitar adoptar acciones que puedan complicar más la situación", señaló.

"Llevar este asunto ante el Consejo de Seguridad (de la ONU), no interesa a nadie, salvo quizás a Estados Unidos", indicó.

Otros enviados no hicieron declaraciones al abandonar la sala de reuniones.

Por su parte, el representante de Rusia, el embajador Mijail Ulyanov, dijo en Twitter que los participantes en el encuentro seguían "totalmente unidos y comprometidos en su apoyo y compromiso" con el acuerdo a pesar de "todas las dificultades y las diferencias".

- Ciclo de escalada -

Según algunos analistas, si se volvieran a imponer las sanciones de la ONU y el acuerdo se derrumbara, Irán podría retirarse también del Tratado de No Proliferación Nuclear (NPT).

"Las dos partes están inmersas en un ciclo de escalada y es difícil imaginar cómo va a terminar esto", indicó Ali Vaez, del instituto International Crisis Group.

"La acumulación de infracciones (por parte de Irán) corre el riesgo de provocar una ruptura", corrobora François Nicoullaud, exembajador de Francia en Irán.

Además, y según un diplomático europeo, la decisión de activar el mecanismo de resolución de conflictos previsto en el acuerdo es muy delicada y podría significar "la pérdida de todo control" sobre la situación y sobre el programa iraní.

Por su parte, Irán amenaza con "reconsiderar seriamente" sus compromisos frente a la Organización Internacional de la Energía Atómica (OIEA) si este mecanismo se activa. La presencia en el país de inspectores de la organización encargados del control de las actividades nucleares es uno de los puntos principales del acuerdo de 2015.

Los esfuerzos europeos para proteger a Irán de los efectos de las sanciones estadounidenses creando un mecanismo para seguir haciendo comercio legítimo con la República Islámica ha dado pocos frutos, para gran frustración de Teherán, y la Unión Europea está cada vez más preocupada por la posibilidad de que Irán se retracte de sus compromisos.

El diálogo con los responsables iraníes también se ve enturbiado por varios puntos de discordia: los muertos y detenidos en la represión de las manifestaciones en Irán a mediados de noviembre, los navíos petroleros confiscados por Teherán o los investigadores franceses presos en Irán.

El presidente iraní, Hasan Rohani, afirmó el miércoles que su país no está dispuesto a hablar con Estados Unidos hasta que no suspenda sus sanciones contra la República islámica.