Irán vota en elecciones presidenciales con ultraconservador Raisi como favorito

·4 min de lectura

Los iraníes votaron este viernes, sin gran entusiasmo, para elegir a un nuevo presidente, en un proceso que tiene al ultraconservador Ebrahim Raisi como gran favorito para asumir las riendas de un país en una grave crisis económica y social.

El guía supremo de Irán, el ayatolá Alí Jamenei, emitió en Teherán el primer voto, dando por abiertas las urnas, y llamó a los casi 60 millones de electores a cumplir su "deber" cívico "lo más temprano" posible.

El malestar generalizado de los ciudadanos en este país azotado por el covid y las sanciones estadounidenses y la descalificación de cientos de candidatos a las elecciones hacen prever una elevada abstención, que podría batir el récord del 57% de las legislativas de 2020.

Sin cifras oficiales, la agencia Fars, cercana a los ultraconservadores, informó, sin dar la fuente, de una participación media de 23% a las 16H45 (12H15 GMT).

De los siete candidatos autorizados por las autoridades, tres de los cuales se retiraron el miércoles, el claro favorito es Raisi, de 60 años y jefe de la autoridad judicial.

Después de tres semanas de campaña apática, las autoridades decidieron ampliar el horario de votación hasta la medianoche (19H30 GMT), e incluso podría extenderse hasta dos horas más.

Los resultados se conocerán al final de la mañana del sábado y, en caso de que ningún candidato alcance el 50% de los votos, se organizará una segunda vuelta el 25 de junio entre los dos más votados.

En una calle de Teherán, una enfermera cubierta con un chador negro aseguraba a la AFP que votaría por Raisi, "el candidato más competente" que ha sabido luchar "resueltamente contra la corrupción".

- "Alguien ya fue escogido" -

La campaña fue sosa, con pocos afiches electorales en la capital, Teherán, la gran mayoría de los cuales mostraba el rostro austero de Raisi con su habitual turbante negro.

Sus rivales son un diputado poco conocido, Amirhosein Ghazizadeh-Hashemi; un excomandante en jefe de los Guardianes de la Revolución, el general Mohsen Rezai, y un tecnócrata, Abdolnaser Hemati, expresidente del Banco Central y el único considerado reformista de la contienda.

"Yo amo a mi país, pero no acepto a estos candidatos", declaró a la AFP Abolfazi, un herrero sexagenario que había defendido la Revolución Islámica de 1979, pero que actualmente se dice decepcionado de las opciones políticas que hay.

Said Zarii, comerciante, tampoco fue a votar. "Vote o no [...], alguien ya fue escogido: organizan las elecciones para los medios de comunicación", comentó.

El presidente tiene poderes limitados en Irán, donde el poder real está en manos del guía supremo, Jamenei.

- Marcados por las sanciones -

El presidente Hasan Rohani, un moderado que apostaba por una apertura hacia Occidente y una ampliación de las libertades individuales, fue reelegido en 2017 en primera vuelta con una participación del 73%. No pudo postularse de nuevo tras dos mandatos consecutivos de cuatro años.

Este viernes tras votar, reconoció que hubiera querido ver "más gente" participando.

"Las elecciones son importantes pase lo que pase y pese a los problemas, debemos ir a votar", dijo Rohani, en alusión a los candidatos descalificados.

Uno de ellos fue el expresidente ultraconservador Mahmud Ahmadineyad, que este viernes publicó un mensaje de video para denunciar unas elecciones organizadas "contra los intereses del país". "No quiero participar en este pecado", dijo.

Las esperanzas surgidas con la elección del moderado Rohani se convirtieron en decepción tras el golpe que significó la retirada de Estados Unidos en 2018 del acuerdo nuclear iraní firmado tres años antes en Viena.

El consecuente restablecimiento de las sanciones estadounidenses agravó el descontento y el rechazo a las autoridades en Irán, que vivió dos olas de protestas en el invierno boreal de 2017-2018 y en noviembre de 2019, ambas violentamente reprimidas.

Para la oposición en el exilio y las oenegés, Raisi es la encarnación de la represión y su nombre está asociado a las ejecuciones en masa de detenidos de izquierda en 1988, aunque él niega toda participación.

La prioridad del próximo presidente debería ser la recuperación económica.

En este punto, todos los candidatos coinciden en decir que ello requiere levantar las sanciones estadounidenses impuestas bajo el gobierno de Donald Trump, objeto de negociaciones en la capital austriaca para salvar el acuerdo de Viena y reintegrar a Estados Unidos.

bur-fz/mj/mtp/mas/mar/dbh/es/jvb

Nuestro objetivo es crear un lugar seguro y atractivo para que los usuarios puedan establecer conexiones en función de sus intereses y pasiones. A fin de mejorar la experiencia de nuestra comunidad, hemos suspendido los comentarios en artículos temporalmente