Investigan a otro grupo religioso surcoreano detrás de un brote de COVID-19

Agencia EFE
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Seúl, 15 feb (EFE).- La policía surcoreana registró hoy la sede de una organización de misioneros por estar detrás de un brote de COVID-19, en lo que supone un nuevo caso en el país asiático en el que un grupo cristiano es acusado de violar la ley de emergencia sanitaria.

Las autoridades irrumpieron hoy en la sede de Misión Internacional (IM por sus siglas en inglés) en la ciudad de Daejeon (unos 165 kilómetros al sur de Seúl), informó la agencia Yonhap.

Los agentes se llevaron ordenadores, discos duros y documentación que puedan contener pruebas de que el grupo violó la ley de emergencia sanitaria y provocó un brote que ha afectado ya a más de 400 personas en distintas ciudades.

El propio ayuntamiento de Daejeon denunció al grupo, acusando a la organización de celebrar servicios pese a la prohibición activada por las autoridades o de ignorar las limitaciones de aforo en las aulas de varios de sus colegios.

El líder de IM, un misionero de nombre Michael Jo, va a ser llevado a comisaría para declarar al respecto, según ha explicado la policía.

El hombre ha dado negativo en la prueba de detección del virus, aunque tuvo que permanecer en cuarentena tras estar en contacto con personas infectadas.

IM opera un total de 23 centros en todo Corea del Sur, incluyendo varios colegios.

Los grupos cristianos han sido un constante foco de infecciones en Corea del Sur, donde el primer gran brote del país estuvo ligado a la secta Shincheonji en febrero de 2020.

A su vez, el pasado agosto la presbiteriana Iglesia del Amor Máximo estuvo detrás de unas manifestaciones y varios servicios religiosos que depararon el segundo mayor brote de COVID-19 que ha encarado el país asiático. EFE

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