Investigan los contratos del ministro de Finanzas luso cuando era alcalde de Lisboa

Lisboa, 19 ene (EFE).- La Policía lusa realizó esta semana una serie de registros en el Ayuntamiento de Lisboa para investigar unos contratos firmados por el actual ministro de Finanzas, el socialista Fernando Medina, cuando era alcalde de la capital, según medios locales.

La Unidad Nacional de Combate a la Corrupción realizó los registros en el ámbito de una investigación abierta por "sospechas de corrupción, participación económica en negocio y falsificación" tras una serie de contratos firmados por Medina en los años 2015 y 2016, divulgaron los canales TVI/CNN Portugal.

En ese periodo, Medina entró en el Ayuntamiento de Lisboa (donde ejerció de alcalde hasta 2021) tras la salida de su antecesor, el actual primer ministro de Portugal, António Costa.

Los registros tuvieron lugar en el departamento de Urbanismo del Ayuntamiento de Lisboa y en las casas y empresas de dos empresarios de Castelo Branco (región Centro de Portugal), sospechosos de participar en un plan de recaudación de fondos para estructuras del Partido Socialista.

Los objetivos son Joaquim Morão, socialista y excalcalde de los municipios de Castelo Branco e Idanha a Nova, y de António Realinho, empresario en esa misma región.

Consultado por la investigación, Medina respondió que no tiene conocimiento del caso.

Por su parte, el Partido Socialista rechazó "categóricamente las alegaciones de financiaciones fuera del estricto marco legal" en una nota divulgada en redes sociales.

La formación niega haber recibido "apoyos financieros o materiales por parte de empresas" y refirió que sólo admite donativos de "personas individuales, debidamente identificadas", como establece la ley.

El ministro de Finanzas ha estado envuelto en polémica estas semanas tras haber nombrado como secretaria de Estado del Tesoro a Alexandra Reis, que tuvo que presentar su dimisión apenas un mes después cuando trascendió que había recibido una indemnización de 500.000 euros por su salida de TAP, de capital público y en pleno plan de reestructuración.

(c) Agencia EFE