El detective privado que se dedicó a extorsionar a las estrellas de Hollywood

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Días atrás explicaba en otro artículo de ‘Cuaderno de Historias’ el relato sobre una lamentable metida de pata protagonizada por Joe DiMaggio y Frank Sinatra, el 5 de noviembre de 1954, en al irrumpir abruptamente en un apartamento equivocado al creer que en él se encontraba Marilyn Monroe (esposa de DiMaggio en proceso de divorcio) con su supuesto amante. La confusión se debió a la inexperiencia del joven Phil Irwin (de tan solo 21 años de edad) enviado allí por Fred Otash (dueño de la agencia de investigación privada en la que trabajaba).

(imagen vía hardboiledbooks)
(imagen vía hardboiledbooks)

Fred Otash, uno de los personajes más turbios del Hollywood de las décadas de 1950 y 1960, convirtiéndose en un hábil especialista en descubrir trapos sucios de las estrellas, así como también ser contratado por las propias productoras cinematográficas para tapar algunos escándalos en una labor conocida como ‘fixer’ (que viene a traducirse como ‘reparador’) y cuyo cometido era el procurar que ciertos comportamientos desordenados de los actores y actrices (borracheras, peleas, infidelidades, abusos sexuales…) no llegasen hasta oídos de la prensa sensacionalista.

Pero lo curioso de Otash era que al mismo tiempo que trabajaba reparando esos escándalos o investigando a alguna estrella concreta (normalmente por encargo de los cónyuges o las productoras) también recibía un sueldo de la revista ‘Confidential’, una polémica publicación sensacionalista especializada en sacar todos los trapos sucios.

Antes de dedicarse a la investigación privada, Fred Otash había sido policía, cuerpo del que fue expulsado unos años atrás por usar métodos turbios para resolver casos, además de aceptar sobornos.

Se convirtió en uno de los detectives más famosos (a la vez que temido) del Hollywood dorado de mediados del siglo XX. Numerosas eran las estrellas que contrataban sus servicios, tanto para que realizara investigaciones como para darles protección, debido a que el catálogo de trabajos que ofrecía Otash era muy amplio.

Eso lo llevó a conocer una gran cantidad de secretos de los famosos y sus entornos, lo cual aprovechó en beneficio propio, lucrándose a través de extorsiones para que ciertas informaciones no viesen la luz e incluso vendiendo todo tipo de trapos sucios a la mencionada revista ‘Confidential’.

Uno de los casos más sonados fue el explicado en mencionado artículo sobre la metida de pata de Joe DiMaggio y Frank Sinatra, en el que la agencia que el propio Fred Otash dirigía fue la encargada de investigar la supuesta infidelidad de Marilyn Monroe y un año después, fue él mismo quien vendió la noticia y fotografías de lo sucedido a la revista, convirtiéndose en uno de los escándalos más mediáticos de aquella década.

Sus métodos mafiosos le propiciaron ser conocido por el mote de ‘Gestapo Otash’, siendo más temido que respetado por todo aquel que residía en la ciudad de Los Ángeles y tenía algo que ocultar. Quienes lo conocían aseguraban que era ‘la persona mejor informada de Hollywood’.

Pero no solo se dedicaba a investigar todo aquellos asuntos turbios que los personajes más relevantes de la época o sus allegados tenían. También recibía encargos por parte de las productoras para hacer desaparecer el rastro y pruebas en escándalos que podrían verse involucrados las estrellas hollywoodienses y que, de ´hacerse público, acabaría con sus carreras.

Fred Otash escribió un libro de memorias titulado ‘Investigation Hollywood: Memoirs Of Hollywood's Top Private Detective’, en el que explicó muchos de los casos en los que participó como investigador, pero se dejó muchos datos sin revelar, los cuales salieron a la luz en 2013, dos décadas después de su fallecimiento y en el que se pudo comprobar que no tuvo escrúpulo alguno a la hora de extorsionar a ciertos personajes con el fin de no dar a conocer sus secretos.

Uno de ellos fue Rock Hudson, a quien investigó (curiosamente por encargo de la esposa de éste), descubriendo su condición de homosexual y chantajeando al matrimonio durante largo tiempo con el fin de que no hiciese público tal secreto. Debemos tener en cuenta que en aquellos momentos el actor era considerado como uno de los mitos varoniles de Hollywood más deseados por las mujeres y el hacerse pública su homosexualidad podría haber acabado con su carrera artística.

También se hicieron públicos documentos en los que Otash había estado espiando al presidente John F. Kennedy y el affaire que tuvo con la actriz Marilyn Monroe.

Fuente de la imagen: hardboiledbooks

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