¿Por qué nadie conoce el nombre del inventor de la televisión?

Antiguo receptor de televisión. (Imagen creative commons vista en Pixabay).

La segunda mitad del siglo XIX y la primera del XX fue una época maravillosa para los inventores, ingenios inmortales cuyas creaciones transformaron para siempre nuestra vida. El desarrollo de la electrónica hizo posible algunos hitos tecnológicos que han hecho que los nombres de sus creadores sean reconocidos por la mayoría de los escolares. Otis y su ascensor, los hermanos Lumiere y el cinematógrafo, Morse y su telégrafo, Marconi y la radio, Bell y su teléfono, Tesla y la electricidad alterna, Edison y su fonógrafo, etc.

Sin embargo, si le preguntas a alguien quién inventó la televisión, lo más seguro es que se quede en blanco. ¿Cómo es posible que uno de los aparatos más revolucionarios y extendidos por el planeta esté huérfano de creador en nuestras mentes? La respuestas es sencilla, la televisión tiene múltiples creadores, y debemos su existencia al desarrollo de múltiples hallazgos, que abrieron el camino secuencialmente a nuevos inventos, que terminaron componiendo la antes llamada “caja tonta”, que hoy deberíamos llamar “tabla inteligente” a juzgar por lo que ofrecen las Smart TVs actuales.

Pero vamos a hacer un breve repaso por los nombres que hicieron posible el dispositivo en el que ves tus series favoritas a gran formato.

Aunque pueda pareceros extraño, para iniciar la historia de la televisión hay que retrotraerse a 1884, momento en el que el inventor alemán Paul Gottlieb Nipkow desarolla una tecnología de barrido de imágenes, almacenaje en forma de disco, y transmisión por cable. Su invento, en realidad una televisión mecánica, recibe el nombre de disco de Nipkow y fue toda una revolución tecnológica de la que bebieron otros creadores que perseguían transmitir imagen en movimiento.

Televisión mecánica basada en el disco de Nipkow. Este modelo fue fabricado a principios de la década de 1930. (Crédito imagen: Wikipedia).

El siguiente paso se dio 13 años más tarde, cuando otro alemán, el científico Karl Ferdinand Braun, entró en los libros de historia al inventar el tubo de rayos catódicos en 1897. A los millenials este tubo les sonará a prehistoria, pero todos los que tenemos más de 20 años recordamos los enormes aparatos de televisión, basados en esta tecnología, que presidían nuestros salones hasta no hace demasiado. ¿Quién no recuerda el modo en que se erizaba el cabello (por la acumulación de electricidad estática) cuando te pegabas al vidrio de la pantalla?

Pero me estoy yendo por las ramas movido por la nostalgia. Sigamos adentrándonos en la lista de los nombres sin cuya pericia la televisión no habría surgido.

En la década de 1920 John Logie Baird patentó la idea de emplear conjuntos de barras transparentes para transmitir imágenes para televisión. Así creó la primera pantalla, formada por 30 líneas de barras transparentes, con la que demostró que se podían formar imágenes con luz reflejada, un gran avance con respecto a las siluetas retroiluminadas.

En 1927, el estadounidense Philo Taylor Farnsworth fue el primer inventor que logró transmitir una imagen por televisión. Se trataba simplemente de un signo de dólar formado por 60 líneas horizontales. Además, desarrolló el tubo disector de imágenes, un dispositivo destinado a la recepción y reproducción de señales de televisión que sentó las bases para todas las televisiones electrónicas posteriores.

La televisión en color más antigua en funcionamiento se encuentra en el Museo Nacional de Escocia. Se trata de un modelo fabricado en 1946 por General Electric. (Crédito imagen: wikipedia).

Ese mismo año de 1927 fue el de las primeras emisiones públicas de televisión, efectuadas en Inglaterra por la BBC. Tres años más tarde llegarían las primeras emisiones en Estados Unidos a cargo de las cadenas CBS y NBC.  Obviamente las imágenes eran en blanco y negro.

En 1929 un inventor ruso llamado Vladimir Kozmich Zworykin mejoró el tubo de rayos catódicos  y creó el iconoscopio, la primera cámara capaz de transmitir vídeo. Previamente, en 1925, este ingeniero ruso migrado a los Estados Unidos presentó una patente para un sistema de televisión electrónico en color. Tras años de alianzas y avances paulatinos, finalmente (y basándose en un sistema inventado por RCA) en 1953 comenzó a emitir comercialmente en color en los Estados Unidos.

Pero antes, en 1947, un inventor estadounidense de origen húngaro llamado Louis W. Parker inventó el sincronizador de audio y vídeo para televisión, su invento sigue empleándose a día de hoy en todos los receptores de televisión.

Antena de cuernos - llamada por los anglosajones orejas de conejo - con un aro para captación de UHF. (Crédito imagen: wikipedia).

En 1953 Marvin Middlemark inventó la antena de cuernos, aquella antenita en forma de V que un día coronó la mayoría de las televisiones. Su invento incrementó la recepción de señal haciendo posible que los aparatos de televisión se popularizaran a un nivel enorme. Llegaba el boom de la tele.

Los amantes de las comodidades bendijeron la llegada de 1956, año en que la compañía estadounidense Zenith Electronics Corp. creó el primer mando a distancia, al que llamaron “huesos perezosos”. Obviamente no era inalámbrico, sino que estaba conectado a la televisión por un largo cordón de cable.

Uno de los primeros modelos de control remoto creados por Zenith. (Imagen creative commons vista en wikipedia).

Los subtítulos para televisión, ocultos en la señal de vídeo e invisibles sin el decodificador, llegaron en 1972. Una vez más la BBC inglesa fue la primera en implementarla. Gracias a este adelanto se abrió las puertas de la comunicación a las personas con problemas auditivos. Además, este invento posibilitó el teletexto, una herramienta que un día fue popular y que hoy está en desuso por la irrupción de internet.

 Aunque pueda parecer increíble, el primer prototipo de una pantalla de plasma, que empleaba células pequeñas de gas ionizado para generar imágenes en alta definición, vio la luz en 1964 gracias a tres hombres: Donald Bitzer, Gene Slottow y Robert Willson. El alto precio de sus receptores impidió que se popularizaran durante varias décadas.

¿Te has quedado con todos los nombres? Difícil ¿verdad? Pues ahora ya sabes por qué nos quedamos en blanco cuando nos preguntan quién inventó la televisión.

Me enteré leyendo Thoughtco

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