Esta inventora recicla el plástico y lo convierte en ladrillos para darles una nueva vida

Nzambi Matee es una joven keniata de 29 años que desarrolló una idea para poner solución a dos de los principales problemas de su comunidad: la contaminación y el déficit habitacional. La mujer, que trabajaba como analista de datos, dejó su empleo en 2017 e invirtió todo su tiempo y sus ahorros en una empresa llamada Gjenge Makers que se encarga de producir ladrillos con desperdicios plásticos.

Su proyecto nació en el patio trasero de la casa de su madre, donde empezó a crear y probar diferentes materiales de pavimentación hechos con plásticos hasta acabar inventando unos ladrillos que soportan el doble de carga que los de concreto. Matee desarrolló también las máquinas que los fabrican y ahora su empresa da trabajo a varios empleados y tiene capacidad para crear hasta 1.500 ladrillos al día.

Su trabajo ha sido reconocido por la ONU y ha formado parte del Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA). Además, le entregaron el premio Young Champion on the Earth (Jóvenes Campeones de la Tierra) en 2020.

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