Antonio Conte, artífice y verdugo

Agencia EFE
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Roma, 2 may (EFE).- Tenía que ser Antonio Conte, que abrió el histórico ciclo ganador del Juventus, el hombre que, diez años después, pusiera fin a esta racha juventina. Y lo hizo de la forma más dura para el mundo "bianconero", al mando del histórico rival Inter de Milán.

Conte, excapitán del Juventus, ganador de la Copa de Europa de 1996, que sigue siendo la última del cuadro turinés, salió de Turín tras tres títulos consecutivos y, después de fichar por el Inter en 2019, coronó su proyecto deportivo con un triunfo incontestable.

El Inter dominó la Serie A desde el pasado enero, cuando dio una prueba de fuerza precisamente ante el Juventus con un sólido 2-0 en San Siro, y desde ese momento abrió una "fuga" hacia el título conquistado oficialmente este domingo.

El cuadro milanés ganó el sábado al Crotone (2-0) y suma ahora trece puntos de ventaja sobre el Atalanta, que no pasó del 1-1 en el campo del Sassuolo, a falta de cuatro jornadas para el final. Ya nadie puede alcanzarle.

El enemigo histórico, el capitán del equipo más odiado por la hinchada interista, fue el artífice de un título que se quedará en la historia "nerazzurra", que no ganaba un trofeo desde la Copa Italia de 2011.

Y es que Conte abrió la dinastía del Juventus en 2011, cuando el club se mudó al nuevo Juventus Stadium, primer estadio de propiedad de un club de la Serie A, y dio la sorpresa al coronarse campeón de Italia invito (23 victorias y 15 empates) pese a salir sin ser favorito.

Tras la séptima posición del curso anterior, el equipo dirigido por Conte logró arrebatar el título al Milan del delantero sueco Zlatan Ibrahimovic y del entrenador Massimiliano Allegri, quien recalaría en el cuadro turinés dos años después.

En la temporada siguiente el Juventus revalidó el título, además de alcanzar las semifinales de la liga Europa, y lo mismo hizo el tercer año, cuando Conte estableció el récord de puntos en la Serie A, 102, un registro que todavía no ha sido batido.

Ese mismo verano, Antonio Conte anunció su salida del club y su cargo fue tomado por Massimiliano Allegri, quien confirmó lo bueno que había hecho Conte y añadió su propia marca para convertir al conjunto turinés en un auténtico dominador del fútbol italiano.

Un dominio prolongado, aunque con apuros, el año pasado por Maurizio Sarri, pero que acabó definitivamente esta temporada, en la que el técnico Andrea Pirlo, en su primera experiencia en un banquillo, tuvo que tirar la toalla.

Se va el título, pero se quedan los méritos de un grupo que logró extender su racha de triunfos durante casi una década. Nueve títulos seguidos es un récord absoluto en las grandes ligas europeas, aunque el Bayern Múnich podrá igualarlo esta misma campaña.

Tras el Juventus, Conte entrenó a la selección italiana, a la que llevó a los cuartos de final de la Eurocopa de 2016 tras eliminar a España en octavos de final, y triunfó en el Chelsea, con el que ganó la Premier League.

Ahora está a punto de abrir un nuevo ciclo en Milán, la ciudad del eterno enemigo que se convirtió en su nueva casa.

Andrea Montolivo

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